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OMC revisa a la baja las proyecciones del comercio mundial: entrevista con Ralph Ossa, economista en jefe del organismo

"Inflación, política monetaria restrictiva, espacio fiscal limitado y tensiones geopolíticas impactan en flujo comercial", dijo a El País el economista en jefe de la OMC.

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Ralph Ossa
Ralph Ossa
Foto: www.oec.uzh.ch

La Organización Mundial del Comercio (OMC) ajustará a la baja sus previsiones de crecimiento del volumen del comercio de bienes, a raíz del conflicto bélico en el Mar Rojo, que ya afectó los flujos de mercancías en diciembre y aún más fuerte en el mes de enero. Las previsiones aún vigentes ahora resultan “excesivamente optimistas”, aseguró el economista jefe de la OMC, Ralph Ossa. Como resultado de los ataques de los hutíes respaldados por Irán a los barcos comerciales, los envíos de trigo a través del canal de Suez cayeron casi 40% en la primera quincena de enero, comentó. Ossa advirtió sobre un creciente repunte en los precios al consumidor debido al aumento de los costos de envío desde que comenzaron los ataques, que afecta especialmente a los países europeos, pero en forma indirecta a otras zonas del mundo. En ese sentido, advirtió sobre los precios en recursos energéticos como petróleo y gas natural, hasta productos básicos como el café o el trigo. Sin embargo, el funcionario de la OMC sostuvo que la economía global y el comercio mundial siguen siendo robustos a pesar de los recientes problemas geopolíticos y temores de un crecimiento más lento. A continuación, un resumen de la entrevista.

-¿Cuál es la situación actual del tránsito comercial por el Mar Rojo?

-Indudablemente, la crisis del Mar Rojo está siendo un serio desafío para el comercio global. Afecta a una importante ruta comercial, ya que el Canal de Suez maneja alrededor del 12% del comercio mundial y un tercio del transporte de contenedores entre Asia y Europa. Los barcos evitan cada vez más esta ruta debido a los riesgos para la seguridad y optan por la ruta más larga, alrededor del Cabo de Buena Esperanza.

-¿En qué medida el cambio de ruta está afectando a los suministros y los precios de las mercancías?

-La crisis del Mar Rojo llega en un mal momento, especialmente para Europa, que ya venía luchando contra una economía débil. Y los mayores costos de flete, mayores costos de seguros y tiempos de tránsito más prolongados, están presionando al alza los precios, lo que no ayuda a los países europeos en su lucha contra la inflación

-Datos recientes publicados por la OMC referían a una caída en el volumen de tránsito de cereales y oleaginosas durante el pasado mes de diciembre del 16%. ¿Ese comportamiento se mantuvo en el inicio del año?

-En realidad, fue peor. Según el Portal de Datos sobre el Comercio Mundial de la OMC, los envíos de trigo a través del Canal de Suez cayeron casi un 40% interanual durante la primera quincena de enero de 2024, que es la última información cerrada de la que disponemos. Los envíos totales de cereales y semillas oleaginosas incluso disminuyeron un 66% interanual en la primera quincena de enero de 2024: de 2,7 millones de toneladas en la primera quincena de enero de 2023 a 0,9 millones de toneladas en la primera quincena de enero de 2024. En diciembre, alrededor de 8% de los cargamentos de trigo procedentes de la Unión Europea, Rusia y Ucrania que normalmente pasaban por el Canal de Suez siguieron rutas alternativas. Y en la primera quincena de enero, el porcentaje se elevó a 42%.

-La ruta hoy amenazada por el conflicto bélico, ¿es imprescindible solo para Europa o afecta directamente a otras zonas del mundo?

-Si bien Europa está particularmente expuesta a la crisis del Mar Rojo, vemos efectos en cadena en otras regiones. Por ejemplo, la ruta más larga alrededor del Cabo de Buena Esperanza requiere capacidad de envío adicional, que debe venir de algún lugar, lo que también eleva los costos de flete en otras regiones. Aunque sea de forma indirecta, el evento negativo se refleja en otras zonas del mundo.

-¿Cuál es la dimensión que podría tener este conflicto para el comercio mundial si se extendiera en el tiempo?

-Si bien la crisis del Mar Rojo es un serio desafío para el comercio global, también es importante mantener las cosas en perspectiva. Por ejemplo, las tarifas de transporte siguen siendo mucho más bajas que durante su pico en 2021. Además, la inflación ha bajado mucho en la zona del euro, como resultado del enfriamiento de la demanda provocado por una política monetaria restrictiva y otros factores.

-A partir de esa coyuntura, ¿ha modificado la OMC sus proyecciones para el comercio mundial?

-Aún no, pero es altamente probable que tengamos que rebajar nuestras previsiones de crecimiento del comercio de mercancías para 2023 y 2024. En octubre de 2023, predijimos que el volumen del comercio mundial de mercancías crecería un 0,8% en 2023 y un 3,3% en 2024. Estas previsiones ahora parecen demasiado optimistas. El conflicto en Suez es uno de los motivos. Las principales razones son la alta inflación, la política monetaria restrictiva, el espacio fiscal limitado y las crecientes tensiones geopolíticas.

Si bien estas son malas noticias, permítanme recordarles que el comercio mundial, ante coyunturas muy adversas en los últimos tiempos, ha sido increíblemente resistente. Tuvimos una pandemia, una guerra en Europa, una inflación récord y un ajuste monetario extremo y, sin embargo, nos dirigimos a un aterrizaje suave. Quiero señalar también que, en contrapartida con los problemas por los que atraviesa el comercio de bienes, el comercio de servicios se está manteniendo sólido, con un alto crecimiento de los servicios prestados digitalmente y una demanda reprimida de turismo y transporte aéreo de pasajeros pos pandemia.

-¿Qué respuestas se pueden dar desde los países y las empresas ante esta situación?

-Las empresas no tienen más opción que adaptarse a mayores costos de flete y tiempos de entrega más prolongados, al menos en el corto plazo. Los países pueden ayudar a reducir la situación y asegurarse de que no se extienda a una crisis geopolítica más amplia.

-¿Esta coyuntura podría determinar un resurgimiento de la inflación, basada en mayores costos?

-Que la crisis del Mar Rojo tenga un impacto notable en las cifras de inflación europea dependerá de qué tan rápido se pueda resolver el conflicto. Pero así como la integración comercial ayudó a mantener baja la inflación en las últimas décadas, las perturbaciones comerciales también pueden hacer subir la inflación en el futuro, por lo que debemos seguir de cerca cómo evoluciona la situación del Mar Rojo.

-La guerra de Ucrania afecta al comercio en el Mar Negro y la sequía en el Canal de Panamá es también otro problema. ¿Describiría este momento como una “crisis” del comercio mundial?

-No hay duda de que el comercio mundial enfrenta vientos en contra, pero la situación no es tan grave como algunos hacen creer. El comercio internacional sigue siendo un motor fundamental de prosperidad y también es crucial para superar los desafíos clave de nuestro tiempo. En particular, es parte de la solución para mantener la paz y la seguridad, reducir la pobreza y la desigualdad y construir una economía sostenible, como exponemos en detalle en nuestro Informe sobre el Comercio Mundial 2023.

-¿Qué se puede hacer desde el sistema multilateral de comercio para minimizar los impactos de esta coyuntura?

-Los ministros de Comercio tienen la oportunidad en la próxima 13ª Conferencia Ministerial de la OMC en Abu Dhábi de reafirmar su apoyo al sistema de comercio basado en reglas. Esto es importante, porque no sólo necesitamos barreras comerciales bajas hoy, sino también la seguridad de que seguirán siendo bajas. En ese sentido, la OMC no es tan diferente de los bancos centrales. Así como ellos necesitan gestionar la inflación y las expectativas de inflación, nosotros debemos gestionar los costos del comercio y las expectativas de los costos del comercio.

-Independientemente de la situación en el Mar Rojo, ¿cuál es su opinión sobre las advertencias sobre una escalada de desglobalización?

-No estamos viendo ningún signo de desglobalización a gran escala, a pesar de que el ritmo de la integración comercial se ha desacelerado desde la crisis financiera global de 2007-2008. Sin embargo, lo que sí vemos son los primeros signos de fragmentación del comercio en torno a líneas geopolíticas. Por ejemplo, si se agrupan los países en dos bloques geopolíticos hipotéticos en función de sus patrones de votación en la Asamblea General de la ONU, se ve que los flujos comerciales entre estos bloques han crecido un 4% menos lentamente que los flujos comerciales dentro de estos bloques desde el inicio de la guerra en Ucrania en febrero de 2022. Antes de eso, el comercio entre bloques y dentro del bloque ha estado creciendo más o menos a la par.

-¿Qué expectativas hay sobre la próxima cumbre de la OMC?

-La próxima 13ª Conferencia Ministerial en Abu Dhábi (26 al 29 de febrero) es una oportunidad para que los ministros de Comercio demuestren que la OMC puede estar a la altura del desafío y cumplir cuando más se necesita. Hay muchos temas importantes en la agenda -entre ellos la solución de disputas, los subsidios a la pesca, el comercio electrónico, la agricultura y el desarrollo- en los que se necesitan avances concretos. Es probable que la solución de diferencias reciba especial atención, ya que los países miembros se comprometieron a asegurar un sistema en pleno funcionamiento para este año 2024.

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