El gobierno emitió el jueves un nuevo bono en Unidades Indexadas (UI) a la inflación a 30 años de plazo por un equivalente a US$ 500 millones.
La tasa que se pagó fue de 3,70%, la más baja en la historia del país. Por su parte, la demanda superó los US$ 1.100 millones.
Esta nueva colocación de deuda se dio en un contexto de mucha liquidez del mercado internacional y con la estabilización de los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
Además, con esta emisión, el gobierno cubrió un tercio de sus necesidades de financiamiento para el 2008.
RIESGO. El diferencial entre rendimientos de los bonos uruguayos y los treasuries se redujo levemente la semana pasada, como producto de una mayor caída de los precios de los papeles estadounidenses.
El viernes, el índice UBI, de República AFAP, se ubicó en 128 puntos básicos, una unidad menos que el cierre de la semana previa. Pese a que el descenso del riesgo país fue mínimo, el jueves tuvo una fuerte caída que lo llevó a ubicarse a solamente ocho puntos de su mínimo histórico (113 enteros), alcanzado el 12 de enero de 2000.