La única planta existente en América Latina

| En 2004 la fábrica de la filial uruguaya triplicó sus exportaciones de dosificadores y mezcladores a los mercados latinoamericanos

En el mundo actual el nombre de Finlandia se asocia con los teléfonos celulares marca Nokia. En nuestro país, en particular, se lo vincula con la proyectada fábrica de celulosa de Botnia, pero hay otra importante empresa finlandesa, CPS Color Equipment S.A., que ha instalado su planta industrial y oficina regional en Montevideo. Aquí ensambla equipos electrónicos automáticos para la reproducción de colores, que comercializa y distribuye en América Latina. Su exitosa gestión le reportó ser distinguida recientemente por el Banco de la República como una de las empresas exportadoras más dinámicas del país.

Los orígenes de este emprendimiento se remontan a 1991 cuando se fundó Corob Color Engineering, cuyo objetivo era fabricar máquinas para dosificar y mezclar colores. La decisión de instalar la planta armadora en Uruguay se basó en la cercanía de este país con los dos mayores mercados de la región en aquel momento, su puerto de fácil acceso, el régimen de admisión temporaria, costos operativos relativamente económicos y una capacidad satisfactoria de la mano de obra uruguaya.

En el año 2002 esta firma fue adquirida por la finlandesa CPS Color, perteneciente al grupo CPS Color OY, cuyo mayor inversor es Industri Kapital a través de su Fondo de Inversión IK2000. Este grupo cuenta con fábricas de equipos y colorantes, así como oficinas comerciales en todo el mundo. En el continente americano, CPS opera dos plantas de equipos dosificadores y agitadores: una en Charlotte, Carolina del Norte, y otra en Montevideo, que es el único establecimiento de este tipo existente en América Latina. A su vez, la filial de San Pablo, Brasil, fabrica y comercializa colorantes.

VENTAJAS. "Antes el dueño de la pinturería tenía que contar con una reserva de todos los colores de la cartilla en sus diversos recipientes (medio litro, un litro, etc.), lo que suponía un costo financiero elevado si no se vendían en el corto plazo. Además, debía disponer de espacio para estoquear suficientes latas y evitar la pérdida de una venta cuando el cliente solicitaba un color determinado. Hoy, a partir de la pintura base que es producida por la fábrica, el equipo dosificador habilita a preparar en el propio local comercial cualquiera de las miles de combinaciones de color existentes. Incluso, algunos puntos de venta cuentan con instrumentos para leer el color de un objeto y reproducir en pintura exactamente el mismo tono en menos de cinco minutos. Como las modas de los colores cambian rápidamente y los comerciantes necesitan adaptarse a las preferencias del consumidor final, la flexibilidad en la reproducción de colores es una gran ventaja competitiva", destacó Reubens Da Cunha, gerente general de CPS Color Equipment S.A.

En Estados Unidos, este sistema tintométrico representa más del 90% de la comercialización de colores en pinturas ya que cada punto de venta dispone de equipos para producir colores. Un negocio puede adquirir el conjunto dosificador y agitador del mismo modo que compra una máquina registradora. En ciertos casos, las fábricas de pintura venden o subsidian estos aparatos a sus clientes, dependiendo de cuál sea la estrategia comercial de la empresa. El mercado latinoamericano ha incorporado este sistema hace poco más de diez años, por el que se canaliza sólo el 20% de las ventas. Brasil está más avanzado en esta materia con un desarrollo aproximado del 25% del total de pinturas comercializadas anualmente. En los restantes países de América Latina predominan las formulaciones hechas en fábrica con toda la complejidad que significa producir pequeños volúmenes de pintura.

Según el gerente general, "el consumo regional a través de la tintometría computarizada debería incrementarse bastante para alcanzar por lo menos tasas de participación similares a las europeas, que superan el 60% . Lo que sucede es que en los países más desarrollados los consumidores tienden cada vez más a comprar pintura en los locales de decoración, donde no se ven latas de pintura sino exclusivamente un despliegue de colores ya incorporados al ambiente. Al contrario, en el mercado latinoamericano un porcentaje importante de las ventas de pintura se canaliza a través de ferreterías que muchas veces no justifican la inversión en el sistema tintométrico. En Uruguay las fábricas de pinturas siguen la tendencia de la región y existen sistemas instalados desde 1992".

VENTAS. Además de ensamblar y comercializar los equipos, la filial uruguaya brinda asesoramiento postventa en toda América Latina. Los componentes esenciales proceden de Italia y se arman localmente para luego ser reexportados a la región. Como varias piezas de los agitadores se importan de Brasil y Argentina y su carpintería metálica se fabrica en Uruguay, estos aparatos cuentan con origen Mercosur, que los habilita a ingresar libre de gravámenes en los países del bloque. Los dosificadores automáticos y agitadores de pintura marca Corob se comercializan en promedio a U$S 9.000 el conjunto y se exportan prácticamente en su totalidad. Hoy México es el principal comprador, seguido por Brasil.

En la planta de Montevideo, donde trabajan veintiséis personas, la producción se triplicó el año pasado, lo que significó una facturación superior a los U$S 10 millones. Ese incremento obedeció a una demanda muy fuerte generada por la recuperación económica luego de la crisis regional de 2002 que, por ejemplo, mantuvo a Argentina fuera del mercado de equipos y colorantes durante dos años. Seguramente en 2005 y 2006 las ventas van a registrar niveles más razonables al irse desacelerando el crecimiento de las economías de la región. "Los planes de CPS para el año próximo incluyen estrategias para consolidar nuestra presencia y liderazgo en todos los países latinoamericanos mediante el lanzamiento de nuevos modelos, la nacionalización de un mayor porcentaje de sus componentes —es decir, partes producidas localmente— y la mejora continua de la producción a través del Sistema de Calidad ISO 9000 y 14000", dijo.

Para reproducir el tono exacto

Los equipos electrónicos que produce CPS Color Equipment en Uruguay son de uso en el sistema tintométrico para pinturas y, en menor grado, para cueros y plásticos. "Tradicionalmente la industria de la pintura trabajó con una cartilla de colores limitada, que incluía sólo algunas decenas de colores predefinidos que se preparaban y envasaban en las fábricas. Pero, desde que el público descubrió que el color es un elemento clave para su calidad de vida, la demanda de una diversidad de tonalidades es cada vez mayor. Por ese motivo el sistema tintométrico, que surgió hace más de cuatro décadas, se ha consolidado en Estados Unidos y en los últimos diez años ha comenzado a aplicarse en América Latina. Este proceso se realiza con la pintura base —de color blanco o transparente— y los concentrados de colorantes que se combinan con una gran precisión mediante un equipo dosificador computarizado para obtener el tono exacto de una gama de miles de colores", explicó Reubens Da Cunha.

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