PEDRO BARRENECHEA
En mi nota previa había hecho un breve análisis de la evolución de la industria en su conjunto en los primeros meses del presente año, a partir básicamente del Índice de Volúmenes Físicos de la actividad manufacturera elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y del elaborado por la Cámara de Industrias del Uruguay sobre las ventas industriales, destinadas a atender tanto la demanda externa como el mercado interno.
La información manejada en dicha oportunidad alcanzaba como máximo al mes de abril del 2007, lo que ahora puede ser ampliado al contar con los datos correspondientes a mayo del presente año, permitiendo chequear las conclusiones obtenidas un mes atrás.
Ese análisis se complementaba con la evaluación del comportamiento de otras variables directamente relacionadas con la evolución de la industria y en general con la actividad económica en su conjunto, tales como el empleo, niveles de ingresos de la población, salarios reales y exportaciones de bienes, de tal manera que ello pudiera conformar un panorama general de la actual coyuntura económica desde el punto de vista de la producción de bienes, sus niveles de demanda y relaciones con el resto de las variables analizadas.
PRIMERAS CONCLUSIONES. En función de dicha aproximación a la interpretación del desempeño de la actividad manufacturera en el presente año, se visualizaba claramente que las tasas de crecimiento de la industria se ubicaban en niveles relativamente altos para la experiencia uruguaya y, en especial, respecto a la evolución observada en otros sectores de actividad económica para el primer trimestre del año, lo que indicaba que la industria se había constituido en uno de los pilares para que el Producto Bruto Interno lograra alcanzar una tasa alta (7% anual).
Sin embargo, de dicho análisis también se extraía que la tasa de crecimiento de la industria comenzaba a mostrar una cierta desaceleración como reflejo del rezago en las colocaciones al exterior y del menor ritmo de la demanda interna frenada por la evolución de los ingresos de la población y, en particular, de los salarios reales con tasas de crecimiento inferiores a las de la producción de bienes.
Las mejoras en los ingresos y los salarios por la actual dinámica de la actividad económica, están impulsando a la población a intentar el ingreso al mercado laboral, pero la oferta de empleos no es claramente suficiente y la tasa de desempleo se estabiliza o tiende a subir, retornando a los dos dígitos y afectando los niveles salariales y de ingresos de cuentapropistas a la baja. La mejora de la productividad hace que el crecimiento económico actual se transforme sólo parcialmente en demanda de nuevos empleos. También influye que los sectores líderes del crecimiento tienen una baja elasticidad empleo.
DESEMPEÑO ACTUAL. Esta visión general debería profundizarse analizando los resultados del mes de mayo para la industria manufacturera, ya que se espera que, al ampliarse la información de base, ello pueda reafirmar o revertir las conclusiones previamente comentadas.
A su vez, esta profundización debería extenderse al análisis de las realidades sectoriales que se integran en la industria, lo que permitiría incorporar más elementos al análisis para evaluar con mayor rigor las posibles tendencias actuales, al menos en el corto plazo, de la producción de bienes en el país.
El Índice de Volumen Físico de la Actividad Manufacturera, excluyendo del mismo la actividad de la Refinería, para que refleje mejor el desempeño industrial, registró en mayo del 2007 un aumento del 8,4% respecto al mismo mes del año anterior. Esta tasa es muy similar a la observada en el mes de abril (7,9%) para este Índice, mostrando que en los últimos dos meses se registran tasas inferiores a las de principios del año, por lo que se afirma la desaceleración de la actividad industrial. Esta situación también fue observada a medida que transcurría el año anterior, llegando a tasa mínimas de crecimiento al final del 2006. Debe tenerse en cuenta que los incrementos actuales en el entorno del 8% anual son superiores a los de fines del año pasado, que apenas alcanzaban al 5% anual.
Esto se refleja en los resultados acumulados para los cinco primeros meses, donde el Índice mencionado registra un crecimiento del 11,5% respecto al período enero-mayo del 2006. Esta tasa es similar a la observada para los primeros cuatro meses del 2007 (10,6% anual).
Por tanto, se puede concluir que el crecimiento industrial se desaceleró pero ello no obsta que no pueda estabilizarse en la actual tasa, como está ocurriendo en estos dos últimos meses. Este crecimiento parece atractivo para la realidad nacional, aunque sea menor al de los primeros meses del año y al observado en el período precrisis. Es importante tener en cuenta que el actual nivel de la actividad industrial ya supera al punto máximo anterior a la crisis del 2002, lo que obviamente frena la obtención de altos crecimientos posteriores.
VISIÓN SECTORIAL. Por otra parte, es importante completar esta visión incorporando los sectores productivos al análisis que se realiza. Dentro del Índice de Volúmenes Físicos de la Actividad Manufacturera del INE, se los define como aquellos clasificados a 3 dígitos de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU), que alcanzan un total de 36 sectores.
Dentro de los mismos, en mayo del 2007, sólo 14 presentan un crecimiento negativo respecto a igual mes del año anterior, mientras que de los positivos restantes sólo 9 ubican su crecimiento anual por encima de la tasa promedio de la industria en su conjunto. De aquí se extrae que la actual dinámica industrial es sostenida principalmente por un número reducido de sectores, tal cual ha ocurrido repetidamente en los últimos tiempos en la industria nacional.
Sin embargo, se destaca que un número importante de sectores productivos presenta tasas de crecimiento positivas aunque por debajo del promedio, lo cual permite pensar que el ritmo de la industria podría aún desacelerarse más pero no demasiado, manteniendo tasas de crecimiento anuales atractivas, aunque menores a las actuales.
Por su parte, si efectuamos un análisis similar para las tasas sectoriales anuales acumuladas en lo que va del año, la situación no difiere sustancialmente, ya que 17 sectores presentan tasas negativas y, dentro de los 19 restantes con tasas positivas, 13 tienen tasas de crecimiento superiores al promedio de la industria.
Estos resultados también son similares a los que se obtuvieron en dicho Índice del INE para el mes de abril y que no fueron comentados en nuestra anterior nota.
Cabe agregar que la comparación entre los resultados de ambos meses muestra un cierto deterioro, ya que aumentan ligeramente los sectores con resultados negativos y se reducen los que presentan tasas de crecimiento superiores al promedio general de la industria, tanto para las tasas anuales correspondientes al mes como al acumulado del año, lo cual está avalando la aseveración previa sobre la desaceleración de la tasa de crecimiento anual de la industria, pero con tendencia a estabilizarse a menor ritmo.
Si nos referimos a los sectores líderes de estos crecimientos, observamos que se mantiene el liderazgo, como en casi todo el año pasado, de la producción de Otros Productos Alimenticios, asociado principalmente al desempeño de una sola empresa en la Zona Franca de Colonia.
A ello se agregan las curtiembres que también mantienen su dinámica habitual de estos últimos años, los productos químicos, caucho (también una sola empresa) y plástico, aunque con una cierta desaceleración en este último caso, las maquinarias eléctricas y la construcción de buques, motos, bicicletas y automotores, con destino principalmente a la región, que ha llevado a Brasil a retomar su liderazgo dentro de los compradores de nuestros productos en el exterior. Es de hacer notar el retroceso actual de las exportaciones de carne y otros commodities como los textiles, ante el avance de las compras de lana sucia, lácteos, pesca, etc.. Ello permite afirmar también que la desaceleración en el ritmo de crecimiento de la exportación podría continuar lo que contribuiría a reforzar las conclusiones anteriores.