"Así como en 2002 decíamos que la deuda externa era el palo en la rueda de la economía, ahora la deuda social es el palo para el desarrollo de la Argentina". Tajante, el Plan Fénix, un grupo de profesores de Economía de la Universidad de Buenos Aires, indicó en un nuevo documento que el nivel de pobreza sigue siendo muy alto, pese al fuerte crecimiento económico de los últimos años y que se prevé seguirá hasta 2016.
El Fénix presentó su "Modelo de consistencia 2010-2016", a través de los economistas Benjamín Hopenhayn, Haroldo Montagú y Alfredo Calcagno.
Sobre la pobreza, Hopenhayn dijo que "se ubica en un 30% de la población, un nivel muy alto en términos históricos, si bien la asignación universal por hijo logró bajar mucho el nivel de indigencia". Dentro del fenómeno de la pobreza, afirmó que "hay que darle una solución al 73% de los jubilados que gana el haber mínimo, porque aún con las subas de los últimos años están por debajo de la línea de la pobreza". Y advirtió que la distribución del ingreso "sigue siendo muy mala".
El especialista reivindicó que así como lograron anticipar en 2002 que la economía tendría una recuperación muy superior a la prevista por el propio gobierno y por los analistas privados, ahora siguen siendo muy optimistas hacia el futuro. "Vemos un crecimiento parecido, aunque en menos escala. Salvo algún shock, es probable que la economía crezca un 7% anual en los próximos años, lo cual tendrá un importante efecto sobre el nivel de desempleo", precisó. Si se mantuviera el fuerte crecimiento del PIB, "es posible que el desempleo se ubique en un 5 o 6 por ciento en unos años".
Esta tendencia macro también ayudará a sostener los superávits gemelos, según el Fénix, pese a que otros especialistas creen que el ahorro primario ya no existe y que el externo tiende a evaporarse. LA NACION