El objetivo es incorporar mucho valor agregado a la producción audiovisual

| Hoy el aporte creativo es esencial y las productoras que se limiten a prestar servicios complementarios van a quedar relegadas

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La industria del cine más que la de la publicidad va a permitir que el mercado local del audiovisual siga creciendo. Pero, si queremos tener una producción fílmica como en Nueva Zelanda, es necesario formar muchos más técnicos en nuestro país para que se puedan desempeñar en puestos estratégicos de los equipos, sostuvieron los hermanos Carlos y Andrés Ameglio, director y gerente general respectivamente, de Salado Media. Esta productora uruguaya, con oficinas en el Cono Sur, Puerto Rico, México y Estados Unidos, fue seleccionada recientemente como emprendimiento Endeavor por su proyecto de crear un mercado regional para producir cortos publicitarios y películas de largo metraje. A continuación un resumen de la entrevista.

-¿Qué actividades desarrolla Salado Media?

Andrés Ameglio-Desarrolla todo tipo de trabajos audiovisuales, básicamente en dos áreas: publicidad y cine. Lo que más nos interesa es incorporar la mayor cantidad de valor agregado al producto. En el área de publicidad estamos en parte restringidos porque podemos aportar creatividad en la medida que la agencia de publicidad nos lo permita. En cambio, en la producción cinematográfica tenemos la libertad de empezar una película desde cero.

-¿Así funciona la industria audiovisual en Uruguay?

Carlos Ameglio-La industria audiovisual tiene dos enfoques. Uno es funcionar como "hub" de servicios para clientes internacionales. Ese es el proyecto a futuro de Salado. Nos interesa desarrollar el contenido íntegro de un comercial o de un largo metraje.

El otro enfoque es prestar apoyo logístico con equipos secundarios, que es una forma de ir eliminando preocupaciones al cliente extranjero. Esto es lo que se ha hecho hasta ahora en Uruguay porque las cabezas de la filmación han venido del exterior. Incluso algunas películas internacionales se rodaron en Uruguay básicamente porque las locaciones se adecuaban al guión. Por ejemplo, en el film "Vicio en Miami", hay una clara similitud de algunas calles de Montevideo con las de La Habana. En realidad, estos servicios laterales pueden generar empleo temporal y barato, pero no incorporan valor agregado en la producción de audiovisuales.

-¿Qué perspectivas tiene el enfoque predominante de la producción audiovisual en nuestro país?

CA-El vínculo que tiene Uruguay con la industria cinematográfica internacional es bastante débil como para que se siga desarrollando el sector a nivel local. Hoy el negocio de la publicidad está cambiando radicalmente con el surgimiento de las redes sociales. En esta nueva etapa, el aporte creativo es fundamental y las productoras que se limiten a prestar servicios complementarios van a quedar relegadas.

Objetivos

-¿Cuál es el objetivo de Salado Media en ese sentido?

AA-El interés de nuestra productora es aportar todo lo posible al contenido de un corto publicitario o de una película de largo metraje. A lo que apuntamos, tanto desde nuestra sede de Montevideo como desde nuestras oficinas en Buenos Aires, Santiago de Chile y San Juan de Puerto Rico más nuestras oficinas de representación en México DF y Los Ángeles, es dar un "full service", que incluye la confección del guión, la filmación y la posproducción. Por ese motivo, contamos con un Departamento Creativo que ha realizado piezas integrales desde su génesis.

-¿Qué camino transita Salado Media en el área de publicidad?

CA-Realizamos cortos publicitarios constantemente porque la industria del sector ya está instalada en el Cono Sur. Ahora estamos abocados a crear un mercado regional de producción publicitaria, es decir procuramos que el cliente internacional se relacione con una sola empresa -la nuestra- que cuenta con toda la tecnología y los recursos humanos necesarios para el rodaje y la posproducción de un corto publicitario y que, además, le ofrece las locaciones más adecuadas en Argentina, Chile y Uruguay con costos mucho más económicos que en Estados Unidos o Europa. Por ejemplo, una escena que se refiere a las Montañas Rocallosas se puede filmar perfectamente en la Cordillera de los Andes con un ahorro del 50% en el presupuesto, que en la industria audiovisual representa mucho dinero.

-¿Y cómo encaran la estructura cinematográfica de la empresa?

CA-Se han hecho desarrollos que van desde cero hasta la entrega de la película terminada. Así se produjeron películas nacionales como "La Cáscara". También realizamos la producción asociada y distribución de "Reus". Al igual que con "La Sociedad de la Nieve", ahora nos encargamos de distribuir "Artigas: La Redota" en el circuito nacional. Además, estamos con un nuevo largometraje en etapa de preproducción y dos más en desarrollo.

-¿Cuáles son las metas de Salado en materia de producción de largometrajes?

CA-Nuestro desarrollo publicitario a nivel internacional, que viene creciendo desde hace quince años, nos permite estar en condiciones de producir películas de largo metraje. Pero ahora tenemos que dar un paso crucial para traer proyectos industriales más importantes, lo que implica invertir en tecnologías más avanzadas. Hoy se pueden realizar hasta cuatro "filmes de autor" por año en Uruguay; pero no hay técnicos que tengan conocimientos suficientes de posproducción, fotografía, etc. para hacer películas de distintos estilos a nivel comercial. De lo contrario, el cine uruguayo va a continuar produciendo filmes de alta calidad, pero dirigidos a un nicho muy reducido. Por más que esos títulos tengan reconocimiento en los festivales internacionales, así no se va a generar una verdadera industria cinematográfica en el país.

Costos de producción

-¿Cuáles son las ventajas comparativas para producir audiovisuales en Uruguay?

CA-Existe la creencia generalizada de que los costos de producción de cortometrajes son más baratos en Uruguay. Eso puede ser cierto para determinados productos publicitarios de nivel medio. Pero los grandes comerciales -por ejemplo, si se requiere filmar una persecución de seis autos- resultan mucho más caros porque no contamos con equipos humanos familiarizados con tecnología de última generación y tenemos que traerlos del exterior, a veces junto a los operadores, lo cual encarece significativamente cualquier proyecto de esa envergadura.

-¿Qué se requiere para que el mercado local sea más competitivo para la producción de cortos comerciales?

AA-Este es un negocio que requiere mucha confianza del cliente; pero eso no significa que sea posible hacer un publicitario por la quinta parte de lo que cuesta en Estados Unidos o Europa. Hay que tener mucho cuidado porque el fracaso de un audiovisual por contratar a una productora local que ofrezca un presupuesto muy bajo, pero no tenga suficiente experiencia ni cuente con equipos adecuados, podría afectar a toda la industria nacional y hacerla retroceder varios años. Por eso, los costos de producción en Uruguay pueden cotizarse a un 40%-50% por debajo de lo que se cobra en el mundo industrializado, pero no menos.

En resumen, no es realista pensar en el desarrollo de una industria audiovisual uruguaya solo porque los costos salariales sean bajos, ya que hay mucha competencia en el mundo. En ese sentido, un gran número de producciones se están canalizando hacia Europa del este, donde hay mucho talento y es muy económico.

-¿No hay personal calificado para producir filmes publicitarios o largometrajes en Uruguay?

CA-Varios directores de productos cinematográficos que vinieron a rodar en Uruguay con todo su equipo de producción descubrieron que hubieran podido trabajar con los técnicos nacionales. Aquí hay gente capacitada, pero su cantidad es muy limitada. Si se hacen dos filmaciones al mismo tiempo, probablemente haya serios problemas de disponibilidad de recursos humanos y de equipos. Por eso, sostenemos que la industria del cine más que la de la publicidad va a permitir que el mercado local del audiovisual siga creciendo.

-¿Cómo se podría concretar una verdadera industria cinematográfica en Uruguay?

CA-Si queremos tener una producción fílmica como en Nueva Zelanda, es necesario formar muchos más técnicos en nuestro país para que se puedan desempeñar en puestos estratégicos de los equipos, como directores de arte, de fotografía, etc. que sean capaces de aportar calidad al producto, pero también -y esto es mucho más difícil- en una variedad de puestos asociados a la logística y organización de un rodaje internacional. Al mismo tiempo, tenemos que conseguir que proyectos grandes opten por Uruguay porque son los que forman a toda la cadena de producción. Por eso, se necesitaría conseguir la producción de una serie de TV, que le aseguraría al personal uruguayo un trabajo firme durante seis meses. Quienes participan en ellos aprenden, por ejemplo, cómo se filma con cámaras remotas desde un helicóptero; es decir, tienen contacto con equipos imprescindibles para aplicar técnicas nuevas.

Proceso de selección de Endeavor nos hizo esquematizar el rumbo

-A principios de junio los hermanos Ameglio fueron seleccionados como los nuevos emprendedores Endeavor en Uruguay. ¿Por qué creen que fueron elegidos?

Carlos Ameglio-El proceso de selección es muy riguroso. Si fuimos aceptados se debe a que nuestro proyecto es sólido con bases fundamentadas. De alguna forma, Salado ha tenido que ver con el desarrollo de la industria de producción audiovisual en Uruguay. Gran parte de la gente del sector, ha trabajado aquí en algún momento directa o indirectamente, o antes en la productora Toons de la que fui codirector. Prácticamente hemos sido de los pioneros en hacer cine para publicidad a nivel internacional. A principios de los años noventa empezamos desde cero. Nos creyeron que estábamos locos cuando trajimos cámaras de 35 milímetros , las primeras islas de edición, equipos profesionales de rodaje, etc. porque se suponía que el cine estaba muerto y el video acapararía todo.

-¿Cuándo se produjo el punto de inflexión en la trayectoria de Salado Media?

CA-En 2004 la empresa había tomado vuelo y conseguía contratos internacionales para producir cortos publicitarios en Argentina, Inglaterra, etc., pero existía el riesgo de que una crisis de crecimiento pudiera arruinar su viabilidad económica. Fue entonces que convencí a mi hermano Andrés, que es contador público, a dejar su cargo de ejecutivo en un banco de Miami, luego de haberse desempeñado en varias corporaciones durante quince años, y que volviera a Uruguay para trabajar juntos en la reestructuración de Salado. Su incorporación fue muy importante porque las productoras uruguayas siempre habían funcionado con un director creativo, como es mi caso, pero sin que otra persona dirigiera el aspecto empresarial. Nuestra dupla ha funcionado lo suficientemente bien como para que nuestro emprendimiento llamara la atención de una organización como Endeavor.

-¿En qué consistió la reestructura de Salado?

Andrés Ameglio-Hubo que armar un proyecto empresarial realista y diseñar una estrategia para globalizarnos en el mercado de producción, lo cual requería contar con mayor talento creativo a efectos de desarrollar producciones de primer nivel. El emprendimiento se ha consolidado en la medida que la aplicación de métodos rigurosos en materia de liderazgo, de comunicación interna, de introducción de nuevas tecnologías, permiten que los resultados de creatividad y la rentabilidad vayan en la misma dirección. Carlos está contento cuando se obtiene un corto publicitario o una película de calidad; yo quedo más satisfecho cuando el trabajo da buenas ganancias.

-¿Qué significa para Salado Media haber sido seleccionado por Endeavor?

CA-El proceso de selección de Endeavor nos permitió esquematizar hacia dónde y cómo queríamos ir con Salado. Muchas de las preguntas formuladas por el tribunal integrado por empresarios de primer nivel de la industria cinematográfica nos hicieron comprender que nuestra empresa se había globalizado diez años antes que el resto del mundo. Lo que ocurre es que el mercado uruguayo es tan pequeño, que desde el primer día tuvimos que salir al exterior para poder sobrevivir. Salado ha logrado contar con un sistema aceitado para trabajar a nivel internacional porque nació mirando hacia afuera. Nuestra gimnasia, al igual que la de otras productoras uruguayas, consiste en acceder a otros mercados y aprender allí cómo solucionan distintos aspectos de una filmación.

-¿En que se beneficiarán al integrarse como emprendedores de Endeavor?

AA-En primer lugar, ya nos cambió la mente. Nos hemos dado cuenta que estamos creando una corporación que tiene que funcionar como tal. Además, nos beneficiamos porque logramos contactos estratégicos con potenciales inversores, socios y clientes, podemos realizar consultas a las escuelas de administración de las principales universidades de Estados Unidos para corregir ciertos procesos dentro de la productora, conseguimos el asesoramiento de una amplia red nacional e internacional de mentores y nos beneficiamos de ser parte de una de las mayores redes mundiales de generación de oportunidades y negocios. Incluso, si queremos instalarnos en un mercado extranjero, la organización facilita la red de contactos. Por sobre todas las cosas, la importancia de Endeavor es que contribuye a que nos posicionemos en cuanto al esquema de proyectos para estar preparados para saber cómo utilizar los fondos que puedan aportar eventuales inversores.

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