En los últimos días, el barrio cooperativo Alfredo Zitarrosa, en Maroñas, sumó nuevos espacios públicos y vías con nombres que evocan la vida y la obra del cantor: Recordándote, El Retorno - 31 de marzo de 1984, Milonga para una niña y Candombe del Olvido. La decisión de la Junta Departamental de Montevideo amplía un homenaje iniciado en 2018, cuando otras seis calles del mismo barrio fueron bautizadas con títulos de canciones emblemáticas del artista. El resultado es un rincón de la ciudad donde la memoria de Zitarrosa dejó de habitar únicamente en los discos para instalarse también en el nomenclátor urbano.
No es un reconocimiento aislado. A poco más de 90 años del nacimiento del cantor, Uruguay está salpicado de lugares que llevan su nombre o recuerdan distintos momentos de su trayectoria. Algunos son ampliamente conocidos, como la Sala Zitarrosa, sobre la avenida 18 de Julio, uno de los principales escenarios musicales del país, o la plazoleta que se encuentra frente al Cementerio Central, convertida desde hace años en un punto de encuentro para actividades culturales. Otros son mucho más discretos: una placa en una casa de infancia en Santiago Vázquez, una escuela, un liceo, una UTU, otras calles, parques, plazoletas y hasta un puente, mantienen viva su presencia en distintos rincones del territorio.
Buena parte de ese patrimonio disperso está siendo relevado por Martín Monteiro, director del Archivo Zitarrosa y esposo de María Serena, una de las hijas del artista. Desde hace tiempo trabaja en un proyecto que busca reunir en un único mapa todos los sitios vinculados con la vida del autor de “Stefanie”, tanto aquellos donde vivió o actuó como los que fueron creados para homenajearlo.
“Hace tiempo estoy en un proyecto de armar un mapa con todos los lugares que tienen que ver con Alfredo, o sea, lugares en los que él estuvo o lugares que lo homenajean, como plazas, calles y demás”, explica a Domingo. El trabajo se desarrolla sobre una colección personalizada de Google Maps que, por ahora, permanece de uso interno. “La idea del proyecto es, en algún momento, divulgarlo, compartirlo, que sea público y que ahí la gente pueda acceder a lo que tiene que ver con Alfredo. Y no solamente en Uruguay. Están también marcados los lugares en los que estuvo durante el exilio y otros eventos importantes de su vida”, señala.
Ese futuro circuito permitirá descubrir una geografía mucho más amplia de la que suele imaginarse. En Uruguay aparecen, por ejemplo, la casa de infancia de Santiago Vázquez identificada con una placa colocada por el municipio; el Liceo Nº 2 de Solymar; la UTU de Ciudad del Plata; una escuela de Montevideo; una escuela rural; el nuevo puente sobre el río Santa Lucía; un tramo de la calle 19 de Las Toscas; una plazoleta en Maldonado; un parque en Ciudad de la Costa; una calle en Tacuarembó y otra en el Real de San Carlos, en Colonia. Más allá de las fronteras, el mapa incorpora un tramo de la Costanera Norte de Buenos Aires, calles en Río Negro, Luján y General Rodríguez, además de bares, panaderías, pizzerías y otros comercios que eligieron su nombre en distintas partes del mundo.
Todo un barrio
Entre todos esos lugares, el barrio cooperativo Alfredo Zitarrosa ocupa un sitio especial. Allí el homenaje fue creciendo con el paso de los años y con la participación de los propios vecinos. En 2018 se oficializaron las calles Adagio en mi país, El Violín de Becho, Crece desde el pie, Stefanie, Doña Soledad y Guitarra Negra. Ahora, el conjunto se amplía con nuevas denominaciones que no solo recuerdan canciones, sino también uno de los momentos más significativos de la historia del artista: su regreso del exilio el 31 de marzo de 1984, cuando una multitud lo recibió en Montevideo.
Monteiro conoce de cerca la historia de este barrio. “Es genial”, dice al recordar que el Archivo Zitarrosa participó el año pasado de una celebración por un nuevo aniversario de la cooperativa. Para él, ese tipo de iniciativas demuestra que el legado del cantor, su suegro, continúa construyéndose desde la comunidad, mucho más allá de los homenajes oficiales.
Tour por Montevideo
También se anunció recientemente una propuesta para recorrer físicamente parte de la memoria del cantor. El 26 de julio se realizará un tour peatonal que parte desde la plaza Alfredo Zitarrosa y culmina en la sala de 18 de Julio. Durante el trayecto, los participantes escucharán canciones, fragmentos de entrevistas, registros sonoros y observarán fotografías y artículos periodísticos relacionados con los paisajes urbanos que marcaron la vida del cantor. La iniciativa tiene un costo de $ 600 y cuenta con el apoyo del Archivo Zitarrosa.
Monteiro colaboró en la elaboración del itinerario, aportando materiales y ajustando el contenido histórico. “Les estuve ayudando con algunos detalles del guion y compartiéndoles algunos de los materiales que ellos pasan; incluso no solo canciones, también pedacitos de entrevistas y palabras de Alfredo”, comenta.
Mientras ese gran mapa de lugares vinculados al cantor continúa tomando forma, las nuevas calles del barrio cooperativo recuerdan que la memoria también puede escribirse sobre el asfalto. Cada placa con un verso, una canción o un episodio de su vida invita a descubrir que Alfredo Zitarrosa sigue estando presente mucho más allá de sus discos: en plazas, escuelas, puentes, barrios y caminos donde su nombre continúa siendo una referencia de la identidad uruguaya.