MIGUEL BARDESIO
Caso uno: el presidente Tabaré Vázquez se reúne el lunes con sus ministros y la bancada oficialista de legisladores y cuestiona a los medios de comunicación pues a su entender, le hacen "oposición al gobierno". Menciona específicamente a las publicaciones El País, El Observador, Últimas Noticias y Búsqueda, a las radios El Espectador, Montecarlo y Sarandí y a los canales de televisión 4 y 10, o sea, a casi todos. Acto seguido, anuncia la formación de dos comisiones; una para aceitar la comunicación interna entre gobierno, legisladores oficialistas y partido Frente Amplio, y otra que analizará los mecanismos para que sea el gobierno el que marque la agenda pública y no los medios, como ocurriría ahora, según Vázquez. Y al otro día, martes, aclara: "Algunos medios hacen oposición sistemática y están en su derecho y hacen muy bien. Lo que está mal es que no asuman que son oposición. Sistemáticamente sólo informan y opinan sobre cosas que hace mal el gobierno".
De los hechos, se desprende la secuencia lógica del razonamiento de Vázquez: como cualquier otro del mundo, el gobierno uruguayo hace cosas, cosas que, según el Presidente, se dividen en buenas y malas y serían estas últimas las únicas que se dan a conocer por la prensa (problema), responsabiliza a los medios de eso (reacción) y propone que se declaren opositores, o sea, que ingresen al sistema político (proyecto de solución).
Pero, ¿realmente debe funcionar así un circuito de comunicación gobierno-medios, o mejor dicho, gobierno-ciudadanía, pues si a Vázquez le importa la prensa es porque da información a la sociedad que lo votó mayoritariamente y ahora aprueba o desaprueba su gestión? ¿En teoría, cómo debería ser una estrategia de comunicación de gobierno? ¿Qué ocurre en otros países? Preguntas que tal vez conduzcan a explicar la gran paradoja que se esconde detrás de este malestar: ¿Cómo es posible que una administración con mayoría parlamentaria única en la historia del país y con niveles envidiables de aprobación (54% según la última medición) tenga problemas, como dice, para comunicar su gestión a la gente o para marcar la agenda, o sea, influir sobre lo que se habla en la calle?
Ignacio Zuasnábar, politólogo y director de opinión pública de la consultora Equipos Mori, señaló que desconoce los detalles de la relación entre gobierno y medios de comunicación pero afirmó: "Que exista una prensa independiente en un país debe representar un valor y no un problema. A veces le molesta a los gobiernos".
Para Luis Costa Bonino, también politólogo y experto en marketing político, la raíz del cortocircuito es la falta de profesionalización de la comunicación de parte del gobierno, lo que deriva no sólo en los cruces con la prensa, sino en una relación distorsionada con la propia ciudadanía: publicidad excesiva, multiplicidad de voces oficiales, a veces contradictorias, y una falta de foco sobre qué es lo que quiere comunicar el gobierno, a quiénes y cómo.
"Si uno mira los antecedentes, el Frente Amplio tiene una mala relación con la comunicación que no es de ahora, sino de mucho tiempo. Siempre ha contado con muy buenos creativos, publicistas, pero ha tenido y tiene de pésimas a malas estrategias de comunicación. Es más, el Frente Amplio pudo haber ganado con seguridad la elección de 1999 y también la de 1994 si se hubiera preocupado por profesionalizar la estrategia de comunicación", dijo Costa Bonino, que concentra trabajo en el exterior, sobre todo en México.
Para el experto, un síntoma claro del "amateurismo" del gobierno en este punto fue la designación en un "organismo clave, como Sepredi" (Secretaría de Prensa y Difusión) de su director por cuota política y no profesional, dijo en alusión a José Luis Veiga, que pertenece al sector Alianza Progresista que lidera el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa
Durante diez días, el director de Sepredi fue postergando una entrevista para este informe, aún antes de las polémicas declaraciones de Vázquez. Finalmente, accedió a conversar telefónicamente el jueves en la mañana. Pero cuando se lo llamó explicó que "iba a dejar pasar unos días". Además, Veiga agregó que tenía un compromiso previo con otro medio de comunicación (lo que nunca antes había manifestado) y que "si quería ser coherente, primero debía hablar con el otro. Pero voy a dejar pasar unos días".
AMENAZAS. Según Costa Bonino, la ausencia de una buena estrategia de comunicación del gobierno responde a que tampoco existe una política, si no, "varias" que muchas veces confrontan y salen a la arena pública, por ejemplo, en amenazas de renuncia de ministros.
Pablo Mieres, sociólogo y líder del Partido Independiente, se expresó en términos similares: "creo que el gobierno ha optado por darle cierta autonomía a los ministerios y cada secretario de cartera es a la vez un jefe de sector del Frente Amplio; fueron electos senadores, por lo que cumplen una doble función, no sólo piensan en su gestión de gobierno, sino en su comunicación con el electorado. Son políticos y eso genera un gobierno con múltiples bocas de salida. Se dice, a mí no me consta, que gran parte de los problemas internos que se ven ahora en el gobierno responden a que en setiembre habrá elecciones en el Frente Amplio y cada sector quiere salir a la cancha porque están todos, eso sí seguro, apuntados en la lucha electoral de 2009", dijo.
Estos días, debido a cruces respecto a la reforma tributaria, por ejemplo, el Frente analiza aplazar los comicios internos.
REVISTA (IN)FELIZ. Caso dos: el 26 de mayo, el presidente Vázquez visita la planta de Funsa. En la puerta, se encuentra con un grupo de funcionarios de la textil Dancotex, entonces y ahora en conflicto, dialoga con ellos, y les recibe una carta. Al otro día, emprende viaje a Viena, para la cumbre de mandatarios de Latinoamérica y Europa. En el aeropuerto, cuestiona que los medios no informaron de su encuentro con los sindicalistas, a su entender, una buena noticia. Algunos periodistas responden que la propia seguridad de Funsa impidió que se acercaran y no pudieron tomar buenas imágenes del asunto. Días después, se anuncia la creación de una revista oficial de "buenas noticias", que dirigirá Laura Cabrera, la ex secretaria privada de Vázquez.
Para este informe, Laura Cabrera fue llamada en reiteradas ocasiones, tanto a su celular como a su oficina en el Edificio Libertad y nunca se encontró disponible. Tampoco respondió los mensajes. Según se pudo saber la revista sería mensual, sus contenidos tendrían las llamadas "buenas noticias", y aceptaría publicidad pública y privada.
"Como idea, me parece de una enorme ingenuidad", dijo Costa Bonino sobre el proyecto de revista. "Porque uno de los elementos esenciales de la comunicación política es que todos los mensajes son `censurados`, entre comillas, por los ciudadanos con la idea de que siempre lo que viene del gobierno o del sistema político en general puede ser una manipulación. Entonces siempre hay que tener, dentro de una estrategia de comunicación, una especie de antídoto contra esa censura del receptor, que seguramente va a decir: `ahora vienen a manipularme, a darme buenas noticias cuando todo el mundo sabe que es propaganda`. Uno de los contenidos de comunicación más efectivos del Frente Amplio fueron aquellos spots de la paradoja, de Horacio Buscaglia. Pero ahí el antídoto anti censura era el humor. Cuando uno se ríe, está dejando pasar cosas, envía un mensaje de manera favorable; se sabe que es propaganda, pero el humor juega como una moneda de cambio, que hace que el receptor se abra al mensaje", agregó.
Zuasnábar coincidió en la crítica a la idea de la revista, aunque en términos generales calificó como "buena" la comunicación del gobierno. "Han logrado cosas interesantes en materia sobre todo de comunicación visual. Dotaron al gobierno, a la Presidencia, en particular, de una uniformidad de imagen (logo con el sol) y han preparado la salida del Presidente mucho más que en gobiernos anteriores; situación muy contrastante con lo que fue la última parte del gobierno de Batlle", dijo y agregó como positivo la salida del Consejo de Ministros al interior, pues va contra el centralismo montevideano.
La oposición, sobre todo el ex presidente Jorge Batlle, ha criticado el manejo del Consejo de Ministros, calificándolo de "marketinero". "El marketing político, cuando se nota, es malo", dijo Costa Bonino. "Es como el maquillaje y justamente lo que hace un buen marketing político y público es todo lo contrario a lo que hace el gobierno: no se busca impostar demasiado, ni hacer que la gente note algún movimiento de publicidad. Cuando se hacen circos mediáticos, como esas reuniones de los ministros, se hace circo y no marketing".
Costa Bonino aseguró que efectivamente este es un gobierno "muy publicitado", pero falla en la base: en la estrategia de comunicación, que implica tener claro qué comunicar, a quiénes y cómo. "Si no pueden acordar una política a largo plazo, en cuanto a la comunicación, los actores del gobierno deberían al menos acordar un plan de acción por lo menos para fortalecer los puntos fuertes de la administración, y comunicar sus logros; decir: esto hacemos como gobierno, y después cada uno que diga lo que piensa como político", dijo.
Una estrategia de comunicación tiene también que incluir un manejo "profesional de los medios de difusión". "No significa manipular a la prensa, si no conocer antes que nada como funcionan los medios de difusión, su lógica, quién trabaja en cada sección, columna, a qué hora cierra, cuáles son los días de mayor carencia de noticias, qué es aquello que genera más noticias, porque la noticia es algo que alude a los medios, pero sobre todo al público que la consume, y si un gobierno no genera noticias interesantes no va a conseguir nunca espacio en los medios ", añadió Costa Bonino y puso de ejemplo: "A veces los candidatos, en campaña, dicen cualquier tontería y después van a presionar a los periodistas para que la publiquen, cuando lo que tienen que hacer es romperse la cabeza por decir algo que genere una noticia atractiva; es un trabajo de ellos y en este caso, del gobierno", dijo Costa Bonino.
TLC-COMUNICACION. Caso tres: el presidente Vázquez regresa de una gira por Estados Unidos, adonde había viajado para fortalecer las relaciones comerciales con ese país. Allá, reconoció al enviado de canal 10 y del diario La Nación de Argentina, Nelson Fernández, que Uruguay analizaría abandonar el Mercosur para transformarse en Estado asociado a ese bloque. Acá, el ministro de Educación, Jorge Brovetto, presidente del Frente Amplio, aseguró que el gobierno lo que quiere es "más y mejor Mercosur". Allá, Vázquez reconocía a un canal de televisión que en octubre comienzan las negociaciones con Estados Unidos y que si su resultado es un Tratado de Libre Comercio (TLC), "será un TLC". Acá, el canciller Reinaldo Gargano dijo que si se hace el TLC, renuncia.
Tres semanas después, el ministro José Mujica se enfrenta con su par de Economía, Danilo Astori, por el tema endeudamiento y amenaza con "irse a la mierda". Astori también había amenazado con dimitir a fines del año pasado, cuando no estaba a dispuesto a ofrecer el 4,5% del PBI a la educación en el presupuesto, como pedían otros sectores del Frente Amplio.
Las rencillas internas son, de acuerdo a Pablo Mieres, "el precio de la diversidad con la que el Frente Amplio fue sumando en el afán de llegar al gobierno. Afinar la orquesta es una tarea extremadamente compleja".
Con todo y con la ya expirada ley de lemas, la sociedad uruguaya está de algún modo acostumbrada a la diversidad de los partidos. De 1999 para atrás, cuánto más amplio era un partido, más votos podía sumar, ya que entraban en el mismo lema. Para Mieres, el Frente Amplio está usando "de hecho" la ley de lemas. "Hay enormes diferencias entre el Partido Comunista y Asamblea Uruguay, por ejemplo, pero votan todos lo mismo. Aunque desde el punto de vista de la comunicación capaz que eso es una virtud, parte del abarca todo y del arte del Frente de sumar votos, es valorable siempre que tenga la capacidad de no generar un conflicto tal que lo lleve a una situación inmanejable".
Zuasnábar no duda y señala que efectivamente la heterogeneidad es una virtud del Frente Amplio. Pero la multiplicidad de visiones, trasladadas sin filtro al gobierno, genera un problema de comunicación en la cantidad de voceros, y en que el discurso del presidente necesariamente sea "ambiguo y recurrente a las generalidades". "Al gobierno y al Frente le gustaría tener un vocero único, pero no puede. Entonces el Presidente se transforma en el único vocero posible, pero por las características del gobierno y el partido, no es un buen vocero, su discurso es estructuralmente ambiguo; a veces se alinea con unos y otras, con los adversarios", dijo.
VOCERO CALLADO. El 6 de marzo, el presidente Vázquez le habría encomendado al vicepresidente Rodolfo Nin Novoa, que le comunicara a la bancada oficialista que si se aprobaba un proyecto de legalización del aborto, estaba dispuesto a llegar a las últimas consecuencias. Primero lo vetaría e incluso, llegaría a disolver las cámaras. Al otro día, una vez que el mensaje tomó estado público, el Presidente preguntó a un periodista que lo consultaba: "¿usted lo escuchó de mi boca?" y frente a la respuesta negativa, continuó: "entonces partimos de la base de que no lo dije, ¿de acuerdo? Y no lo haría porque es un disparate plantearlo porque está absolutamente contemplado en la Constitución que el inicio de un camino de ese tipo solo se da cuando hay censura a un ministro y no existe otra figura constitucional que lo ampare".
Para Costa Bonino, este episodio fue lapidario para el rol de vocero que pretendía Nin. "El vicepresidente intentó ser un vocero más oficial que los otros, pero el propio Presidente lo descalificó". El experto trabajó en Uruguay solo en dos oportunidades: para la campaña de Juan Andrés Ramírez en 1994 y para el MPP en las internas del Frente de 2002. Ambas, dice, fueron malas experiencias, producto de un problema ya no de la izquierda, sino de todos los partidos, que es la baja profesionalización de las estrategias de comunicación. "De la campaña de Ramírez me retiré un mes antes de las elecciones porque me di cuenta de que el que la dirigía era Lacalle, que buscaba fortalecerse él para las elecciones de 1999 y más bien que Ramírez perdiera. No trabajo para perder. En el MPP terminé, pero un mes después, Mujica negó que hubiera participado. No sólo no me dio las gracias por una campaña victoriosa, sino que tampoco reconoció mi trabajo".
Diferentes estilos, imágenes y liturgias según de quién se trate
JOSÉ MUJICA
"La imagen de Mujica es la que más ha mejorado en el último año y medio. Su estilo de comunicación cumple un rol funcional al gobierno que es el de oposición interna. Aquel que no esté totalmente conforme con el gobierno, encuentra, sin embargo, un discurso, dentro de él, con el que sintoniza. En realidad, es un problema para la oposición, que ven absorbido su posible discurso en Mujica, y no para el gobierno" (Ignacio Zuasnábar)
"Mujica recibe una corriente subterránea, nunca dicha, pero muy fuerte, de Raúl Sendic. Pero ese discurso me parece que vacío, no sabe muy bien cómo manifestarse en el poder. Entonces, Mujica se repite mucho, repite su personaje. Tiene la liturgia, pero perdió la sustancia; no sabe muy bien adónde va. Antes sí sabía y toda su manera de comunicar funcionó bien para una fase un poco triste de la historia. Antes se valoraba la inteligencia sobre la falta de cultura, la universidad, sobre la universidad de la calle. Mujica es símbolo de esa historia nueva: cuando el país no se pudo levantar socialmente, se empezó a valorar lo que estaba abajo. Eso está cambiando y el discurso de Mujica empalaga cada vez más" (Luis Costa Bonino).
"Mujica representa lo contrario al político tradicional, que mide sus palabras, se expresa con cuidado, lo que puede generar en la gente la imagen de que ese político no es franco. Mujica con su estilo directo, de reacción ante cámaras, de malas palabras, da la impresión de ser franco, lo que no quiere decir que sea. Aburre un poco, es un discurso de poca vida, me parece que está cerca del límite" (Pablo Mieres).
DANILO ASTORI
"Está en una situación muy particular: comunica cada vez menos, casi no aparece, porque él sabe que ya no tiene activos políticos que defender. Sabe que no puede nunca ganar una elección interna del Frente Amplio; es popular, pero no entre los militantes. Ya no está cuidando a su electorado, se dedica a su gestión de gobierno y no le interesa mucho comunicar". (Costa Bonino).
"Astori mejoró mucho su imagen. Hay que ver cuando empiece a tomar medidas que puedan resultar antipáticas a la población, decir que no a algunos pedidos, pero hasta ahora tiene una imagen consolidada que lo coloca como uno de los candidatos a la sucesión" (Zuasnábar).
"Astori está metido en un tema muy complejo que es la reforma tributaria, tiene que convencer a su fuerza política y está más metido en la comunicación interna que en la externa" (Mieres)
RODOLFO NIN NOVOA
"El vicepresidente sabe que su rol es parecido al fusible. Es el vocero en el Parlamento del gobierno y además, el vocero ante el Partido Nacional y la relación entre el Directorio del PN y el gobierno es cada vez más tensa y ahí, en el medio, está Nin" (Zuasnábar).
"Nin quiso en algún momento actuar como vocero, pero fue descalificado por el presidente y para que un presidente descalifique a un vicepresidente no hace falta una multiplicidad de hechos, con uno solo alcanza". (Costa Bonino).
"Medios alineados"
"La comunicación es un tema muy amplio. Quizás una parte del problema se genere en la interna de la fuerza política, en dificultades para trasmitir los logros. Pero todos los partidos cuando han asumido el gobierno han tenido el mismo conflicto. Otra área es la comunicación directa con la sociedad, esos logros y programas sociales que no se toman demasiado en cuenta en los medios masivos. Sin embargo, debemos llevarlos a la gente para que los conozca, y pueda tener su opinión crítica, a través de maestros, agentes sociales y del Estado", dice la senadora Margarita Percovich.
-¿Está de acuerdo con la revista de"buenas noticias"?
-No conozco el proyecto y por lo tanto no puedo opinar.
-Vázquez se refirió a varios medios como "opositores del gobierno". ¿Está de acuerdo?
-Los dueños de los medios tienen su opinión, generalmente de oposición porque responden a intereses corporativos. Se expresa en los titulares de los diarios, o cortan las entrevistas. Diferencio a los dueños con los trabajadores, porque a veces los titulares no tienen nada que ver con la nota que hacen los periodistas. Este país no es fácil, los dueños de los medios están alineados con los partidos tradicionales o con la izquierda. Pasa de un lado y del otro.
-¿Los periodistas tergiversan la información?
-Ya le respondí a eso. Son los dueños que deciden la línea de los medios y claramente tienen tendencias. Son contadas las publicaciones objetivas.
Oposición también en el debe
Frente a un gobierno con mayoría parlamentaria, la oposición parece inmovilizada, "le resulta muy difícil ganar espacio", consideró Mieres, líder del Partido Independiente.
El politólogo Luis Costa Bonino criticó sobre todo la forma y el enfoque del Partido Nacional, a la hora de hacer oposición. "Los blancos tienen un enorme capital histórico, de principios políticos eternos, vitales para la sociedad y más que nunca actuales. Pero en vez de tomar esa historia, en términos de dignidad, de igualdad ante la ley, hace críticas a la izquierda desde la propia izquierda, donde no están ni nunca estuvieron. Y critican al Frente por lo que prometió y no hizo, en vez de situarse en sus poderosas tradiciones y compararlas favorablemente con las del gobierno".
Para Ignacio Zuasnábar, el discurso que la oposición tiene que abandonar es aquel que cuestiona a la izquierda porque, al parecer, hace lo mismo que los gobiernos anteriores. "No se puede criticar a alguien porque `están haciendo lo mismo que hicimos nosotros`, como dicen. Es un discurso no efectivo: impide hablar mal del gobierno, y también es una autocrítica, porque o están mal los dos, o están bien. Es un discurso que, seguramente basado en el dolor de algunos dirigentes, sienten que algunas imágenes del cambio, no eran tales como se pensó. Pero hay que salir de ese discurso, que es muy inmovilizador".
Mieres coincidió que la oposición tomó un lugar de "reacción" frente al gobierno y aseguró que el camino es la iniciativa, las propuestas. "Pero también esa vía de la iniciativa es compleja, porque el gobierno tiene mayoría parlamentaria y cualquier iniciativa necesita del Estado para salir", agregó.
El politólogo Costa Bonino señaló además, que "el Partido Nacional ha sido buena oposición del Partido Colorado, pero no de una fuerza de izquierda, pero ambos tienen que aprender a hacer oposición del Frente Amplio, nuevo en el gobierno".