Cuenta que siempre fue una persona muy exitosa, "enfocada". Que a los 28 años, cuando vivía en Australia -donde nació- le iba muy bien: era entrenadora de caballos de carrera, tenía "un novio famoso" y poseía todo lo que uno considera necesario a nivel material. Y cuenta que, entonces, perdió todo. Más que todo. Al mismo tiempo que una crisis económica la dejó en la calle, una racha tan insólita como trágica la dejó sola: en menos de seis meses, fallecieron sus dos abuelas, su padre, su novio y hasta su perra, una rottweiler que la acompañaba siempre. "Miraba a alguien, y se moría", desliza ahora, con el tono relajado que le regaló la perspectiva del tiempo. Y agrega: "Entonces me di cuenta que yo creía que yo era mis cosas y que esa era mi seguridad, pero estaba perdida. Fue ahí cuando empecé a cambiar".
En esa época, la protagonista de esta historia, hoy de 49 años, respondía al nombre de Jennifer Lee Duprei; una australiana de clase alta que además de la actividad con los caballos transcurría sus horas como vocalista de una banda de rock. Hoy, convertida en una suerte de "maestra espiritual" -según ella misma se define-, responde al seudónimo de Isha y se ha nacionalizado uruguaya. Aquí vive y desde aquí enseña el método que la salvó de aquella crisis.
Claro que toneladas de agua han corrido bajo el puente. La metamorfosis le llevó ocho años. "Como había sido adoptada (a los cinco días de nacida, su madre la dejó en un orfanato, donde la recogió una familia acomodada de Melbourne), tenía un miedo increíble al abandono. Y podía ver que ese miedo era mi tendón de Aquiles. Siempre tenía miedo a estar sola. Y me cansé. Ya no quería seguir viviendo así. Tenía una voz en mi cabeza, o en mi corazón, que me decía que necesitaba despertar. Necesitaba dejar ir todos los dramas y el sufrimiento. No era que me iba a pelar e ir a vivir a una montaña. Pero yo sabía que había una mejor manera". Así, sin maestro, ni referente, ni libro, sólo gracias a "una voz interior", cuenta, creó un sistema que mezcla meditación con un estilo de vida saludable que no sólo la salvó, sino que la catapultó a la fama como una nueva "gurú".
Ni se peló ni se fue a vivir a una montaña. Se puso un traje y cruzó el océano para llegar a Venezuela, donde una mujer "muy famosa" la convocó para que le enseñara el método que le había resultado. De allí, siempre gracias al boca a boca, pasó a Colombia, se estableció y empezó a recorrer el continente enseñando su sistema. Su causa creció en tal medida que debió tercerizar, entrenando "maestros" y fundó una institución para dedicarse de lleno a esto. Un día, en una de sus muchas visitas a Uruguay -donde tenía caballos en el haras La Provincia-, cabalgando por la playa de la Costa Azul canaria (a 55 kilómetros de Montevideo), se topó con un viejo hotel abandonado. Lo compró, lo recicló y lo convirtió en la sede central de la fundación Educando para la Paz, donde recibe visitantes de todo el mundo dispuestos a quedarse desde horas hasta semanas para aprender de su doctrina. El costo - "que intentamos mantener muy accesible"- es de 55 dólares por día, incluyendo tres comidas diarias y habitación compartida, además de las clases y charlas.
En 2008 publicó el libro ¿Por qué caminar si puedes volar? (Aguilar), al que le siguió el documental homónimo filmado en Uruguay; en ambos enseña con detalles el "sistema Isha". Ella lo explica más: "Mi gran cambio vino desde mi conciencia interna. Comencé a conectarme internamente y recibí todas las respuestas. Lo que enseño es lo que yo hice para tener este lugar de plenitud interior. Yo vivo sin miedo, fluyo, estoy entregada a la vida. Los seres humanos siempre estamos descontentos y muy raramente podemos ver las cosas hermosas porque tenemos nuestros dramas todo el tiempo. Para eso es mi sistema: para expandir ese lugar interno de paz y de dicha, y comenzar a confiar y fluir en la vida". Isha habla a través de su traductora. Entiende español pero, a pesar de los más de diez años que lleva viviendo en Latinoamérica, brinda las entrevistas en inglés.
Este año se suma a su producción el texto Vivir para volar (Aguilar) - "es un libro para eliminar la conciencia de víctima, así las personas comienzan a responsabilizarse por sus vidas", resume- y una novedad de su fundación: por primera vez realizará una gira por el interior del país para enseñar su método. Si bien la gurú se presentará sólo en las ciudades más populosas, la idea es llegar a los pueblos más pequeños a través de sus "maestros" y la exhibición de su documental. Todas las charlas serán gratuitas.