Psicodelia, electrónica y tapas; así podría resumirse la propuesta de Kubrick, un restó-pub ubicado en Bartolito Mitre y Guayaquí que abrió sus puertas en marzo pasado para brindar una alternativa a los amantes de la noche montevideana.
Con un nombre que hace honor al prestigioso cineasta estadounidense, la primera diferencia del reducto la marca su decoración, que incluye hasta una bola de espejos en medio de la sala y una iluminación a colores pero tenue. Si bien no es un lugar para bailar, la música es protagonista del restó, y siempre acompaña a los comensales. "La idea es mezclar gastronomía, coctelería y entretenimiento", explica Javier Azcurra, uno de los propietarios del reducto. Por eso, los fines de semana hay números artísticos -djs de hip hop los jueves, e invitados los viernes- "para musicalizar en vivo mientras la gente está cenando".
En cuanto al menú, si bien cuenta con pastas, carnes y ensaladas, está más orientado al tapeo y la comida mexicana. "Uno de los caballitos de batalla es la tabla Kubrick, que sale mucho. Es una tabla grande, completa, como para dos o tres personas", asegura Azcurra. Incluye botones de queso, roule de jamón crudo, rúcula, queso crema, cherrys, arrolladitos primavera, brochettes y pollo crispy, todo por $350.
El otro ícono de la propuesta del restó está en la coctelería. Los tres dueños del lugar tienen experiencia en el manejo de barras y eso se demuestra en el local de Pocitos, sobre todo en los tragos frozen, como los daiquiri y los mojitos.
Kubrick abre las noches de martes a domingo, con abanico de opciones: cena, "previa" o salida corta, dice Azcurra. El precio estimado por persona, con bebida, ronda entre 250 y 300 pesos.