Actor y profesor de teatro.
-Volvió a la actuación después de 13 años con "Tardes enteras en el cine". ¿Qué lo llevó a tomar esta decisión?
-No es que haya decidido volver a actuar, quise hacer esto con y para Jorge Denevi. Fue muy conmovedor que escribiera una obra sobre su vida y me la diera a mí para hacerla. No pude resistirme.
-¿Por qué dejó la actuación?
-Por los alumnos. Formar actores me insume mucho tiempo. Y hacerlo de la manera que quiero me lleva trabajo.
-¿Cómo ve el teatro uruguayo hoy?
-Luchando como siempre, pero con una gran diferencia: tiene mucho más futuro. Todos los días se abren puertas y hay más posibilidades.
-¿Qué no perdonaría?
-La auténtica traición.
-¿Qué lo hace reír?
-Una estupidez con ritmo.
-¿Cuál es su asignatura pendiente?
-Ser músico.
-Si no fuera usted mismo, ¿quién le gustaría ser?
-El otro yo que tengo adentro y que a veces no aflora.
-¿Cuáles son sus novelistas preferidos?
-Muero con James Joyce. También me gusta mucho Jorge Luis Borges, que no hizo novelas pero escribió cosas maravillosas.
-¿Cuál es el defecto propio que deplora más?
-La ansiedad.
-¿Cuál es el defecto que usted deplora más en otros?
-El egoísmo.
-¿Cuál es su estado mental más común?
-Célere.
-¿Cómo le gustaría morir?
-¡No me gustaría morir!
-Si pudiera elegir un personaje de ficción, ¿cuál sería?
-Batman, sin dudas.
-¿Cuál es su mayor extravagancia?
-Formar actores.
-¿En qué ocasiones miente?
-Como dice Hamlet, los actores no saben mentir.