Pedro Ramón Clavijo
"Todo aquel que lo cruza regresa, siempre regresa", dice el emblemático slogan que los carmelitanos expresan a sus visitantes que, por miles, llegan a la ciudad de moda de Colonia. El Primero de Mayo se cumplieron 94 años desde la fundación de la obra a tracción humana, que al ser inaugurada en 1912 se convirtió (y lo es hasta ahora) en única en Uruguay y Sudamérica. En este último Día de los Trabajadores, en conmemoración, centenares de lugareños se reunieron en el Puente Giratorio, puntal de desarrollo en la unión de la ruta 21, sobre el Arroyo de las Vacas.
El profesor Eraldo Bouvier reconoce "no imaginar a Carmelo" sin ese puente, "cargado de historia y de emociones, donde las despedidas y regresos se confunden". Luis Gonzalo Parodi Andrade, en el homenaje, escribió una rigurosa historia para la publicación, "Patrimonio de Carmelo y su región".
Hasta 1912, una balsa se transformaba en el medio de transporte para cruzar el Arroyo de las Vacas, ese mismo que hoy tanto se habla como cuna de los mejores resguardos para embarcaciones deportivas argentinas.
Por entonces, la actual avenida Uruguay, principal arteria de la ciudad, se denominaba "la calle de la balsa", que cruzaba desde Paso de las Contreras, en un servicio que primero fue particular y luego pasó al erario municipal.
A partir de 1905, bajo la presidencia de José Batlle y Ordóñez, el país comienza el estudio de distintos proyectos de puentes en todo el país, y en 1907 se da vía libre a los estudios de esta obra, que traería un rápido proceso de gestión para efectivizarla. Un total de siete empresas se presentaron entonces para su construcción, siendo adjudicada a la Sociedad "Fábricas Unidas de Augsburg y Nürnberg", por ser la más ventajosa. El precio se situaba en $ 10.290. El 25 de noviembre, bajo la presidencia del Dr. Claudio Williman, se firmó el contrato para la realización del Puente Giratorio.
INAUGURACIÓN. En la tarde del 2 de diciembre de 1911, en medio de una gran expectativa popular, se hizo la prueba para hacer funcionar el puente. Dice la historia que a la misma fueron invitadas autoridades y vecinos que celebraron con champagne el acontecimiento.
Dos días antes de la Navidad, el Ing. Juan T. Simth inicia gestiones para la inauguración definitiva. Surge de esta forma, el 15 de enero de 1912 como fecha elegida, para que a las ocho y media de la mañana, el Puente Giratorio quedara librado al público. "Fue vistosamente embanderado e iluminado con farolitos, ofreciendo un aspecto hermosísimo", indica el historiador.
Pero la inauguración oficial se realizó el Primero de Mayo, con diversos festejos que se prolongaron por dos días. Asistió todo el pueblo, acompañando el acto el intendente don Felipe Suárez y el coronel Andrés A. Vera que representó al Ministro del Interior Dr. Manini Ríos.
MODERNIZACIóN. El puente había sido iluminado con luz eléctrica en 1914, pero en 2000, y en el marco de los festejos del aniversario de la fundación de Carmelo, el intendente Carlos Moreira inaugura un nuevo sistema lumínico. Sus explanadas, paseos y caminos a orillas del Arroyo, hacen del lugar, un magnífico encanto. Los años pasaron, el Puente Giratorio recibe el pasaje diario de más de 10.000 personas, y 26.000 en domingos, cifras que se incrementan en verano.
El movimiento de tracción del puente se cumple sin excesiva regularidad. Quizá dos veces al mes, puede ser motivo de movimiento, atendiendo que alguna embarcación pase al astillero de la Dirección Nacional de Hidrografía o al de Maffoni que quedan del otro lado del arroyo.
La Dirección Nacional de Vialidad es la encargada de la operativa, que se cumple con rapidez, en caso de que las embarcaciones estén prontas al momento de apertura. "Hay que tener en cuenta que se debe detener el tránsito de ingreso o salida a Carmelo, que es muy grande", señaló Jorge Terra.
El trámite para el corte se hace en Vialidad con los encargados de tal maniobra, y luego Prefectura debe realizar el control correspondiente. La seguridad es grande al respecto, y cada embarcación deberá ser remolcada, en caso de no tener la adecuada maquinaria de tracción.
Al puente, lo mueven dos personas como mínimo, las que utilizan una llave de cruz, "parecida a las que se usan para las ruedas de los automóviles, aunque mucho más grande. Motivo de preocupación es el enorme tránsito que se mueve por el puente. Reparaciones y pintura realizados, según informes de la propia Dirección Nacional de Vialidad, indican que se puede considerar en estado aceptable, teniendo en cuenta su antigüedad y en el entendido que se respeten las restricciones de circulación impuestas. No obstante, Eraldo Bouvier es contundente con expresiones sobre la urgencia de construir un segundo puente para el tránsito pesado.
Tragedias e inundaciones
El Puente Giratorio ya era parte del paisaje carmelitano cuando en la jornada del 12 de noviembre de 1951, las inundaciones dominaron la orgullosa postal, que culminó con unidades de Hidrografía semihundidas, y el puente corrido de sus basamentos con hierros retorcidos.
Con un costo de 300.000 pesos y un trabajo mancomunado. Pero otro llanto fuerte debieron soportar los carmelitanos, cuando en la tarde del 3 de abril, fallece don Felix Horel Luwing, encargado de realizar explosiones con dinamita en uno de los tantos trabajos que realizaba junto a otros buzos que terminaron heridos. Según el historiador Parodi, "dos remaches que el buzo no podía cortar, impedían levantar uno de los trozos de uno de los barcos hundidos, por lo que el aludido Luwing, resolvió dinamitar".
El domingo 1º de junio de 1952 se resuelve realizar la ceremonia oficial de reapertura, culminando con una gran fiesta criolla.
26 mil personas "domingueando"
Un relevamiento realizado por alumnos del Liceo Dr. David Bonjour, como iniciativa de la Sala de Matemáticas, dio como resultado que, entre las 7 y 19 horas del día domingo 17 de octubre de 2003, cruzaran 4.203 autos, 4.057 motos, 1.137 camionetas, 78 ómnibus, 146 camiones, 1.207 bicicletas, 730 peatones, 42 carros y 3 tractores. El tránsito de personas fue de 25.923.
"Los chicos se anotaron voluntariamente para realizar este trabajo denominado Proyecto Puente, que salió muy bien", explicó el Profesor Eraldo Bouvier, uno de los impulsores de la iniciativa.