Lo que empezó como algunos videos casuales en Instagram terminó en mensajes de uruguayos agradecidos y estadounidenses curiosos. Desde Las Flores, Maldonado, la escritora Kate White -autora de novelas de suspenso y thrillers psicológicos que figuran entre los best sellers del New York Times- se convirtió, sin proponérselo, en una inesperada embajadora del país.
Cada año, ella y su esposo pasan varios meses en este balneario, donde escapan del invierno neoyorquino para entregarse al calor y a la brisa del océano Atlántico. Pero el verano uruguayo es, para White, algo más que un refugio del frío: es también un refugio creativo que ya se filtró en su última novela, I Came Back for You.
Qué la atrajo.
Su historia, en realidad, tuvo algo de flechazo. White había llegado a Uruguay por recomendación de amigos, pero su vínculo con la región venía de antes. Ya conocía varios países de América Latina y, en sus treinta, había pasado unas semanas como voluntaria en una colonia de pingüinos en Punta Tombo (Chubut, Argentina). “Siempre me interesó Sudamérica, me atraía muchísimo esa parte del mundo, y me desconcertaba que a tantos estadounidenses no les generara curiosidad un continente entero que tienen justo debajo”, cuenta a Domingo.
Pero bastó una visita a la costa de Maldonado para que todo se acelerara. Unos amigos la llevaron en auto desde José Ignacio hasta Las Flores y le dijeron: “Kate, esta es tu casa, creemos que deberías comprarla”. “Al día siguiente la compramos”, recuerda.
Lejos del ritmo frenético de Nueva York, encontró algo que no estaba buscando explícitamente: foco. “Soy mucho más disciplinada en esos tres o cuatro meses que paso en Uruguay”, cuenta. Ese aislamiento relativo, sumado al paisaje, terminó impactando directamente en su trabajo: “Pude terminar y pulir un libro -el próximo, Gone Silent, que será el número 20 de su obra- de una manera que no creo que hubiera logrado allá”.
La diferencia, dice, no es solo de tiempo, sino de clima. “Es calmo, es tranquilo. Me encantan los sonidos, los olores… todo es tan relajado”. Incluso lo cotidiano se vuelve parte de esa experiencia: “Cualquier cosa que hagas en el día -ir al supermercado, por ejemplo-, la gente es tan amable… no hay nada que genere tensión”.
Y dice entre risas: “Sé que están tratando de controlar a las cotorras porque hay muchas, pero yo tengo nidos afuera de mi ventana y me encanta escucharlas”, dice entre risas.
Esa conexión con Uruguay, además, tiene una dimensión más profunda. “Es un país increíblemente progresista, y eso es muy importante”, explica. Y añade: “Es un lugar que te demuestra que es posible vivir en una sociedad donde se respeten los derechos de todos, sin que la religión esté metida en el gobierno ni condicionando cómo deberían vivir las personas”. Y lo dice desde una experiencia personal: “Como mujer, y como alguien que fue parte del movimiento de mujeres que entraron masivamente al mundo laboral, ver que en Estados Unidos se han perdido derechos es devastador”. A eso se suma, dice, el clima en torno a la diversidad: “La actitud hacia las personas gay en muchos aspectos es muy deprimente”.
Inspiración.
Esa idea de Uruguay como refugio no solo atraviesa su vida, sino también su ficción. En su última novela, I Came Back for You, White decidió que la historia comenzara aquí. La protagonista es una madre que intenta reconstruirse años después del asesinato de su hija. Pero todo se desmorona cuando aparece una confesión inesperada: el asesino admite otros crímenes, pero no ese. A partir de ahí, ella se ve obligada a volver al pasado y cuestionar todo lo que creía cierto.
En ese punto, Uruguay cumple un rol clave. “Necesitaba que viniera no solo de un lugar muy lejano, sino de un lugar donde finalmente pudiera sentir paz”, explica la autora. La elección no fue casual: ese contraste es el que eleva el riesgo emocional. “Si ese es el lugar que ama, entonces dejarlo implica perder algo mucho más grande”.
Pero no fue solo una decisión narrativa. También fue una elección afectiva. White imaginó a su personaje viviendo en el campo uruguayo, en un entorno similar al de Las Flores, rodeada de naturaleza y calma. “Es un lugar que la había cautivado desde el primer momento: tranquilo, pero al mismo tiempo expansivo”, dice. Y lo describe con una imagen que remite directamente a su propia experiencia: “Campos verdes ondulados, salpicados de arbustos y eucaliptos, con colinas azul grisáceas contra un cielo enorme”.
En I Came Back for You, Kate White construye un thriller psicológico donde el punto de partida no es menor: Uruguay. La protagonista, Bree Winter, intenta reconstruir su vida años después del asesinato de su hija, hasta que una confesión inesperada reabre el caso y la obliga a regresar al pasado.
Desde ese disparador, la novela combina suspenso, giros y tensión emocional con una pregunta central: ¿qué pasa cuando todo lo que se creía cierto empieza a desmoronarse?
Uruguay aparece como el lugar donde Bree había encontrado algo parecido a la paz. No es un simple escenario, sino un refugio que está en juego. Ese contraste -entre la calma del presente y la violencia del pasado- es clave en la historia y uno de los motores del relato.
Con este libro, White suma un nuevo título a una obra consolidada en el género, en la que combina intriga, ritmo y personajes atravesados por decisiones límite.
Ida y vuelta.
Irse de Uruguay cuando llega abril no es fácil. “Esta vez tuve un pequeño problema de readaptación cuando volvimos”, admite White. “Le dije a mi marido: ‘¿A vos también te pasó? Yo lo extraño mucho’”.
Aunque reconoce que el idioma sigue siendo una barrera -toma clases todas las semanas-, dice que nunca se sintió del todo ajena. “La gente te hace sentir muy en casa”, cuenta. Y eso, en definitiva, es lo que más pesa.
Quizás por eso, sin proponérselo, también se convirtió en una especie de puente. Sus videos desde Las Flores despertaron una doble reacción: uruguayos que le agradecen por mostrar su país y estadounidenses que, en medio de sus propias incertidumbres, empiezan a mirar hacia el sur. “Mucha gente me escribe para decirme que está preocupada por lo que pasa en Estados Unidos y que está considerando Uruguay”.
White sonríe cuando habla de ese efecto inesperado. Por ahora no se mudará definitivamente. Pero también sabe algo más simple: que siempre hay una fecha de regreso.