Primer debe. Sólo un tercio de los jóvenes entre 20 y 29 años han finalizado la Educación Media.
Segundo debe. Mientras la tasa de desempleo global es de 6,4%, en menores de 25 años es de 18,3% para el primer trimestre de 2011.
Tercer debe. El 22% de la población entre 15 y 29 años se ubica bajo la línea de pobreza, y el 1,7% en estado de indigencia.
Cuarto debe. Uno de cada tres liceales se emborrachó en los últimos 15 días, augurando una posible relación conflictiva con la sustancia. Además, la experimentación con esa y otras drogas es cada vez más temprana. Hay casos a los 13.
Quinto debe. Cada dos días muere un joven entre 10 y 29 años a causa de accidentes de tránsito.
Sexto debe. El suicidio es otra de las mayores causas de muerte entre los jóvenes. Pierden la vida alrededor de 90 al año.
Séptimo debe. Casi un cuarto de los delitos graves (homicidios y rapiñas) son cometidos por menores de 18 años.
Octavo debe. Alrededor de 30% de los jóvenes experimentó situaciones de violencia en su noviazgo. Y según expertos existe analfabetismo sexual.
Lejos de estigmatizar, señalan los especialistas, este panorama de la realidad, que se arrastra desde hace décadas, bien puede ser anotado por gobernantes y opositores, empresarios y fuerzas vivas, padres y educadores, y ciudadanía en general.
"Ser adolescente y joven resulta más difícil en Uruguay que en otros países de la región. Si pensamos en términos macro, contamos con un núcleo de población que significa una oportunidad para el desarrollo del país, en el sentido de formar capital humano, de generación de proyectos colectivos. Uruguay, por el tipo de inserción que tiene en el mundo, por sus características económicas y hasta por su dimensión demográfica, depende de la calidad de sus personas. Eso es capital humano y se construye con educación, oportunidades culturales, generación de espacios de participación política. Todo pasa por lo que la sociedad adulta le ofrece, en oportunidades, a los adolescentes y jóvenes", señala el sociólogo Gustavo de Armas.
"Estamos corriendo, no escapando. Ser joven no es delito". Este será un lema que impulsará el Instituto Nacional de la Juventud (Inju) en los próximos días.
Y está claro que es así. Esta edición de Suplemento Domingo abarca todos los debes hacia la juventud, pero también trasluce una realidad cotidiana que no siempre tiene carga negativa.
BUENAS NUEVAS. Según datos oficiales, el consumo de drogas ilegales y de tabaco en estudiantes liceales está estancándose o retrocediendo. Por otro lado, entre los jóvenes reina mayoritariamente una actitud positiva. Conviene recordar que el Inau atiende a unos 45 mil niños y adolescentes, de los cuales 900 son menores infractores privados de libertad.
Lo que verdaderamente comparten los jóvenes entre sí, asegura la psicóloga Ana Grynbaum, es el hecho de tener que hacerse un lugar en el mundo, un mundo cuyas bases fueron sentadas por quienes llegaron antes que ellos, por lo que su tarea de acomodarse suele no resultar sencilla.