Empanadas y un poco de historia

| Tentación de chicos y grandes

Las primeras referencias se encuentran en la antigua Persia siglos antes de Cristo. Desde allí se puede imaginar su viaje hasta el pueblo árabe con sus tradicionales fatay o esfiha, con carne de cordero y trigo burgol, ya muy similar a nuestra empanada. La ocupación durante siglos de España por los moros seguramente la trasladó hasta allí y los conquistadores y colonizadores la trajeron a América. Si bien se encuentran en todo el continente, la empanada, en los diferentes países de Latinoamérica presenta distintas variantes, es más o menos jugosa, más o menos picante, horneada en horno común o de barro, o frita.

Con repulgue arriba o al costado, cambiada por el aroma único del comino, tomillo, orégano ardiente por el ají, paprika o pimienta. Perfumada por la aceituna o por las pasas de uva, es una constante en la preferencia de la mayoría de los asiduos consumidores.

Junto al asado, puchero, guisos y ensopados la empanada criolla también gusta de tener su sitial de honor. La variedad de gustos y combinaciones resulta ser infinita. Además de ser un plato muy sabroso, son una buena opción para un almuerzo o cena ligera o no tanto ya que al ser una tentación una persona es capaz de comer 5 o 6, dependiendo del tamaño.

El relleno puede encerrar múltiples combinaciones: de carne con cebolla y hierbas; de cebolla y queso; de choclo y jamón; de verduras varias (espinaca, acelga, berenjena, etc.); de atún y aceitunas; caprese (tomate, queso y albahaca); de jamón y queso; de pollo y manzana, etc.; las famosas empanadas de bacalao que son reinas de vigilia en la Semana Santa.

La variedad puede ser tan amplia y los ingredientes desde simples a sofisticados capaces de lucirse ante invitados exigentes. Las de queso roquefort, apio y nuez, las de queso brie con almendras, o las de grugere con tomatitos secos pueden causar sensación.

REPULGUE. Es el cierre que se hace a la empanada. El más tradicional consiste en un pequeño doblez realizado a la masa con los dedos pulgar e índice tomando un borde de la misma masa y llevándolo hacia el lado opuesto. También puede realizarse con un tenedor o con unos pequeños moldes especiales para prepararlas.

Para el pack de los chicos y porqué no de los grandes para llevar a la oficina pueden resultar tentadoras, ya que el invierno nos obliga a ingerir alimentos más completos para poder cumplir la jornada. Complementadas con una ensalada y una fruta estaría el menú completo.

Podemos prepararlas con anticipación y congelarlas, ya horneadas o crudas. Es importante recordar sacarlas del freezer a la heladera para que se descongelen.

Las empanadas dulces o "pasteles" como solemos llamarlos pueden ser una buena opción para la merienda. ¡Utilicen vuestra imaginación y suerte!

C.S.

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