Así como en la actualidad no son tan raros los rompimientos de pareja por la vía de un mensaje de texto o un correo electrónico, puede pensarse que tampoco lo es pedir disculpas por ese medio.
¿Es más fácil pedir perdón por Internet que cara a cara? El psicólogo Roberto Balaguer asume que sí, "porque no está la mirada del otro presente, la gestualidad, esa puesta del cuerpo que compromete más. De alguna forma es un acto más rápido, más sencillo, más expeditivo, que pone en juego algo menos de compromiso afectivo. Pero a la vez, si uno es perdonado, también es menor el gozo y el alivio. En ambas situaciones hay una dimensión que se pierde".
Por otro lado, el terapeuta Álvaro Alcuri enfatiza el buen ejemplo de padres que saben disculparse. "Los hijos de padres que no saben decir que se equivocaron, adoptan estas conductas. Sin embargo, la capacidad de los padres para arreglar la macana, bajarse del caballo y pedir perdón es aprendida por los chiquilines".