El jean: la nueva inversión de la moda

Vienen creciendo en popularidad desde hace más de un siglo, pero los antiguos denim siguen siendo parte fundamental del vestuario. precios que llegan hasta los 10.000 pesos los convirtieron en artículos de lujo y no sólo en prendas informales para el fin de semana

Fueron los favoritos de mineros, cow-boys, soldados, hippies rebeldes y amantes de la moda de los grandes diseñadores de los 80. Pero, ¿qué tienen en común los míticos jeans que un alemán rebautizado Levi hizo populares en el San Francisco de fines del siglo XIX, y los que ahora seducen a una generación "jeanística" mucho más amplia que la que nunca pudo imaginar el mejor de los expertos en marketing? En realidad, no tienen casi nada en común, salvo la perserverancia de las grandes marcas mundiales que han logrado que un par de pantalones hechos con una gruesa tela de algodón permanezca en las preferencia de los consumidores a pesar de tiempo, moda y gustos.

Luego de unos años 80 en que los jeans fueron las estrellas de las colecciones de casas de alta costura como Dior, Versace y Gucci, y unos 90 en que los más jóvenes comenzaron a alejarse de estos pantalones porque no querían parecerse a sus papás, el siglo XXI trae un revival del todopoderoso jean, con algunas tendencias definidas: modelos más personalizados, texturas sentadoras —gracias a la combinación de algodón con materiales sintéticos como el stretch— y, como siempre, marca y más marca.

A Uruguay las tendencias ya llegaron y desde hace al menos tres años se venden jeans que alcanzan precios hasta hace poco reservados para prendas de semi-lujo. Hoy el último "grito" de la moda entre las más fashionistas estadounidenses —y sus colegas uruguayas— es la marca Seven for All Mankind, que según publicita fabrica jeans con telas italianas y que logró su fama mundial cuando se convirtió en la marca favorita de las estrella de Hollywood desde que fue lanzada en el año 2000. No son exclusivos y sin embargo pueden costar hasta 400 dólares. También desde la región varias marcas se imponen entre las uruguayas; la argentina Rapsodia o la brasileña Le Lis Blanc, que cuestan más de 2.000 y 3.000 pesos, respectivamente. Y algunas más como Akiabara, María Vázquez y Jazmín Chebar, entre otras.

La explicación para este nuevo posicionamiento del jean en el mercado uruguayo se relaciona directamente con el uso que, sobre todo las mujeres, están haciendo de él. Tal como explicó Ana Delisante, encargada de marketing de la marca uruguaya Victoria M. Ortiz, "el jean dejó de ser un básico del que se tenía uno sólo y ahora todas las mujeres tenemos cuatro o cinco porque los usamos para todo: los fines de semana, como antes, pero también de noche y en un rango de edades mucho más amplio. Por ejemplo, ya no se sale de noche con un pantalón negro. Ahora se sale de jean". La propuesta de Victoria M. Ortiz —que incluye jeans en su colección desde hace al menos seis años— apunta a que sus clientas puedan comprar sus "cinco jeans básicos" a la hora de conformar el vestuario de la temporada, y por eso sus precios apenas superan los 1.000 pesos.

Otra de las particularidades del mercado del jean del siglo XXI es se convirtió en prenda favorita de varias generaciones, comenzado por los preadolescentes y terminando incluso en mujeres que ya cumplieron los 50.

La personalización de los jeans ha llegado incluso a los grandes fabricantes. Levi’s, tradicional líder del mercado comenzó a tener problemas a fines de los 90: entre 1996 y 1999 bajó en un 28% su facturación. Pero pronto tomó medidas para no quedarse atrás y por eso comenzó en el 2000 una nueva campaña publicitaria bajo el eslogan "Make them your own" ("Hazlos tuyos"), en la que se ve a los jóvenes mirándose al espejo mientras se prueban sus Levi’s. Al mismo tiempo lanzó los llamados "jeans de ingeniería", diseñados ergonómicamente y preformados para seguir las líneas del cuerpo.

La renovación total de sus modelos —y su imagen— es la que ya está en Uruguay: la línea Red Tab acepta influencias del estilo militar y continúa con la onda rockero, mientras que la Premium tiene reminiscencias de los 60, incluyendo lavados con desgastes artesanales, con roturas y manchas, en azules puros, explicó Juan Manuel Barrios del departamento de Marketing Visual de Martex, la empresa que en Uruguay es licenciataria de Levi’s. Barrios también percibe un cambio en el uso que hoy los uruguayos hacen del jean: "es mucho más amplio, porque ya no es una prenda de fin de semana, sino que sirve para salir pero incluso para trabajar. Por eso la gente prefiere comprar algo bueno, especial y que dure. Pero como hay tanta variedad, entonces mujeres y hombres compran más de uno".

Y como en toda temporada deben haber nuevas tendencias para incentivar a las compradoras a adquirir un nuevo e "imprescindible" jean, este año el cambio viene en los calces. Los de Victoria M. Ortiz, tienen uno intermedio que evita los problemas del incómodo tiro bajo —que siempre muestra la ropa interior— y el poco sentador tiro alto. En el caso de Levi’s y para las mujeres, lo que se lleva son los slim pero usados sueltos. Nada de apretones. En ambos casos la paleta de celestes y azules se abre a los beige, verdes y olivas, además del gris que este año vuelve con todo. Además, los calces vienen más angostos y aunque los adolescentes seguirán disfrutando de sus jeans "caídos" no deberán usarlos tan anchos.

Al son de los años

Siglo XVIII. Con el crecimiento del comercio y el tráfico de esclavos se disparó la producción de algodón y así se popularizaron dos tipos de telas: el jean y el denim. Aunque ahora suelen usarse como sinónimos, se trata de dos tejidos diferentes; el primero está compuesto por dos hebras del mismo color mientras que el segundo se hace con una de color y otra blanca. Ambas telas comenzaron a ser usadas sobre todo por obreros, por su gran resistencia.

Siglo XIX. El jean-denim llegó hasta los afiebrados buscadores de oro de la California de fines de siglo. Además, en San Francisco y de la mano de un alemán, Levi Strauss y un sastre letón, Jacob Davis, nació el primer jean moderno, el 20 de mayo de 1873. Su principal diferencia con los pantalones hechos de denim hasta entonces era que tenía remaches especiales para que los bosillos y cierres no se rompieran tan fácilmente. Así comenzó el imperio Levi’s.

1930’s. Los jeans se hicieron sinónimo de cow-boys y alcanzaron gran popularidad gracias a las películas de vaqueros.

1940’s. La fabricación de jeans durante la Segunda Guerra Mundial disminuyó mucho pero su popularidad continuó en alza, sobre todo porque los soldados estadounidenses que iban a pelear a Europa los llevaban consigo para usarlos en días libres.

1950’s. Fue la década del jean rebelde y en ella se hizo muy popular entre los más jóvenes. Su exponente más conspicuo fue el actor James Dean, que en 1955 se paseó en jeans en su película Rebelde sin causa.

1960’s y 1970’s. Aparecieron diferentes modelos que incluían bordados, pintados, psicodélicos, de acuerdo a la moda imperante

1980’s. Comenzó la era de los jeans de diseñador y así también se incrementaron sus precios.

1990’s. Los 90 trajeron lo más parecido a una recesión del jean. Aunque este material parece nunca dejar de estar de moda, en esta década los jóvenes comenzaron a utilizar otro tipo de pantalones —como los caqui y los cargo— para intentar diferenciarse de sus padres que todavía seguían usando los jeans que popularizaron en los 60 y 70.

2000. Se impone el jean revitalizado por la personalización que todas las marcas buscan.

Fashion

y Los chalecos de piel.

y Los estampados con búlgaros.

y Ir a comer afuera y pedir la nueva reducción del IVA.

y La bijou hecha a mano.

y Los lentes de receta de acetato, y con colores novedosos.

y Las camisas con jabot.

y Los saquitos de mohair con brillos.

y El look british. Obligatorio: chaleco con rombos.

y Los blazer de terciopelo cortos. El detalle innovador: una corbata.

y Adelanto europeo: todavía no se verán por acá pero lo nuevo son los jeans ajustados al tobillo. Vuelven los pitillos.

y Las tejanas con detalles de croco.

y Los tours arquitectónicos.

y Las polleras bombé.

y Las chaquetitas de manga corta, aunque sea invierno.

y Las blusas de satén.

y Ir a tomar al té al Conrad o al Mantra. Ideal para Punta en invierno.

y Cocinar galletitas con tus hijos. Y dejarlos que participen aunque hagan un desastre.

y El actor de Orgullo & Prejuicio. ¿Cómo se llama? Ese, sí.

y Para ellos, las poleras de tejido fino y colores oscuros.

Demode

y Seguir hablando todo el día de la gripe aviar.

y Las camisas blancas que no están impecablemente blancas.

y Contarse las arrugas nuevas todo el tiempo.

y Andar canosa porque ahorrás en la tinta.

y Los pelos rojo furioso.

y Los brownies que quedan duros como una piedra.

y Irte a Buenos Aires y pasar el día entero de shopping.

y Las mascotas "traumadas" y los dueños que las llevan al psicólogo.

y Para ellos: las típicas bufandas escocesas. Renovarse!

y Hacerte el motoquero y no tener moto.

Objeto del deseo

VERDE PETRÓLEO. Los colores diferentes e intensos, además de sus originales bordados, son algunas de las firmas indiscutibles de Luisa Lane, la marca de carteras diseñada por Gabriela González Lerena. Este modelo Eugenia, de tamaño medio y bien estructurado, está hecho de cuero verde petróleo, uno de los colores fuertes de la temporada de frío. Cuesta 2.850 pesos.

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