SALUD

Las claves para acercarse a la aromaterapia

Una técnica basada en los aceites esenciales, ha cobrado popularidad. Esta nota de Revista Domingo explica sus beneficios y el uso adecuado.

Los aceites esenciales deben venir en pequeñas cantidades y en frascos color caramelo. Foto: Shutterstock
Los aceites esenciales deben venir en pequeñas cantidades y en frascos color caramelo. Foto: Shutterstock

De un aparato color bambú se desprende un humo intenso y la oficina huele a limón. Un olor cítrico que impregna el tapabocas de tela grueso. Imposible no prestarle atención. “Los cítricos dan energía, vitalidad, alegran”, dice Laura Staininger, directora de Botica del Señor.

Aunque es una técnica milenaria, la aromaterapia ha cobrado gran popularidad en los últimos tiempos. El encierro por la pandemia, el estrés, los nervios, la ansiedad, la angustia e incluso la alerta alrededor del sistema respiratorio llevaron a muchas personas a acercarse a esta terapia alternativa que, dice Staininger, sin ser invasiva, ayuda a sobrellevar mejor la circunstancia. La empresaria, que trabaja con Pranarôm —una marca belga de “aromaterapia científica”— desde 2015 , afirma que el uso de esta técnica está en crecimiento y que se nota más en el último año. 

Los difusores son buenos aliados para transitar la aromaterapia. Foto: cortesía Botica del Señor
Los difusores son buenos aliados para transitar la aromaterapia. Foto: cortesía Botica del Señor

“Es el arte de sanar con los olores. Te trabaja toda la parte emocional”, dice Staininger. Por su parte, Elizabeth Reyes Álvarez, naturópata técnica especializada y parte de la Asociación Naturopática del Uruguay, sostiene: “El aroma debe ser extraído por destilación, que es como se obtiene ahora la mayoría, y ahí se coloca en un vehículo conservante y de ahí se hace el aceite madre. Después con ese aceite madre, con la esencia pura, se hace la dilución en lo que uno vaya a usar”.

Sobre cómo adentrarse en el mundo de la aromaterapia, sobre las maneras correctas y las contraindicaciones, sobre la importancia del asesoramiento y, claro, los beneficios de esta técnica, Revista Domingo conversó con las especialistas.

Los efectos de cada aroma

Los distintos tipos de olores y las sinergías que se hagan entre estos generan los efectos en la acción terapéutica que tendrá cada uno. Entre los aromas más comunes está la lavanda. Se sobreentiende que tiene que ver con la vorágine y los desafíos de los tiempos que vivimos, porque un campo de lavandas reducido a un frasco pequeño de 10 mililitros puede resultar en meses de tranquilidad, de sosiego o de ayuda a la ansiedad, al estrés, a los momentos en los que el cuerpo y la mente necesitan un freno. La lavanda es un relajante muy potente.

También hay aromas como el limón, que mencionábamos al principio, que facilita el buen ánimo, la alegría, la creatividad, la motivación, “todo lo que tiene que ver con el sol, el poder resolver temas que de repente si estás muy estresado te llevan mucho más tiempo”, explica Staininger. “Si olés romero, te ayuda en toda la parte neurológica, todo lo que es mental, todo lo que es pensar te despeja la mente, lo mismo que una menta, muy buena para el dolor de cabeza. Empezás a asociar todo eso y es un mundo al que entrás y no salís más. Es una elección de vida. Es un trabajo silencioso de nuestro cuerpo, a través del olfato, que ayuda”.

Dice la experta que en la situación actual, con la COVID-19, están utilizando ravintsara, que ayuda a proteger el sistema inmunológico. Además, es una esencia recomendada para las alergias y todos los problemas asociados a las vías respiratorias.

La importancia del difusor

Actualmente se ven en distintos lugares los difusores como el de la foto. Estos, explica Laura Staininger, tienen un sentido. “Es un difusor ultrasónico en frío que funciona por medio de la vibración de una membrana y hace que no queme la molécula del aceite esencial. De esta manera desde el momento que se prende el difusor hasta que se apaga mantiene su mismo aroma con fin terapéutico”. Con los hornos típicos que suele haber en los hogares, el aroma permanece, pero el efecto terapéutico del aceite esencial se puede ver disminuido porque el calor quema la molécula.

Poner un difusor en el hogar permite ir trabajando progresivamente con los aromas hasta disminuir el estrés, por ejemplo. “En el dormitorio de los niños, se puede aromatizar con mandarina o bergamota utilizando un difusor o una gotita en el cuello del pijama para trabajar los miedos y descansar mejor. O los eucaliptos para las personas con alzhéimer”, describe la directora de Botica del Señor.

El aceite correcto

Es fundamental elegir un aceite de calidad. En el mercado, dependiendo la variedad y el origen, rondan entre los $ 800 o $ 1.000. Los que se presentan como tal, pero salen unos $ 250, pueden ser o simples perfumes o aceites diluidos, y eso ya afecta el fin de la esencia.

La aromaterapia puede ser aplicada a través de masajes. Foto: Shutterstock
La aromaterapia puede ser aplicada a través de masajes. Foto: Shutterstock

“Cuando la persona abre un aceite esencial, si es de buena calidad, ya le tiene que invadir el olor. Los cuidados de la destilación, el tipo de agua que se usa, el tipo de calor. Hay aceites que se hacen en frío. Por ejemplo, todo lo que son resinas y alguna que otra raíz, pero hay que tener mucho cuidado al comprar un aceite esencial, que su elaboración esté bien hecha para que tenga un efecto”, comenta Staininger a Revista Domingo.

Para esto hay que entender también que la diferencia fundamental entre un aceite esencial y una simple esencia aromática es que el primero se desprende de la parte más pura de la planta. “No todo lo que anda dando aroma por el mundo es aromaterapia. La aromaterapia es exclusivamente el uso de aceites esenciales”, sostiene Reyes Álvarez (ver recuadro). Además, indica que deben comprarse en homeopatías serias y que el frasco contenedor tiene que ser de tamaño pequeño —para la conservación porque son muy volátiles— y color caramelo —son muy sensibles a la luz solar—.

No confundir con cualquier esencia

“Las esencias generalmente son obtenidas por métodos sintéticos, se sintetiza la molécula que proporciona el aroma de la planta en un laboratorio, y eso es lo que se vende. Eso da un aroma agradable, es un perfumador, pero no es terapia ni es tratamiento”, explica Elizabeth Reyes Álvarez y añade que, en cambio, lo que se utiliza para la aromaterapia es el aceite esencial extraído por destilación de una planta. “Puede ser de las flores, del fruto, de las raíces, de la corteza. Cada aroma tiene una procedencia específica. No es tampoco de toda la planta”.

Las indicaciones

La aromaterapia, como su nombre lo indica, funciona a través del sentido del olfato e incluso del tacto. Si bien hay en el mercado cápsulas para ingerir aceites esenciales, las especialistas no las recomiendan, o al menos no sin indicaciones claras y precisas a través de un asesoramiento personalizado. Incluso para la compra de los aceites esenciales que se utilizarán en la piel, sugieren siempre adquirirlos en locales donde haya alguien que sepa indicar y, sin excepción, leer los prospectos.

“Hay una cosa que yo debo advertir”, sostiene Reyes Álvarez: “La aromaterapia es una técnica que tiene contraindicaciones. Tiene acciones, indicaciones y dosificaciones. No es usar cualquier cosa en cualquier lado. Yo puedo ir a comprar un aceite esencial para poner en el hornito y está todo bien, pero ya para el masaje, como técnica de tratamiento, como para poder conseguir algo, ya ahí tiene que ser con un aromaterapeuta que sepa”.

Además, explica que si bien hay aceites más inocuos que otros, hay casos en particular en los que están contraindicados. Por ejemplo, el aceite esencial de lavanda no se debe utilizar en los primeros tres meses de embarazo por ser un relajante muscular “muy poderoso” y el de romero no se recomienda para las personas que tienen hipertensión.

Y añade Reyes: “Si se usan con responsabilidad, pueden ser usados perfectamente. Recordemos que es la esencia de la planta. Y el efecto de lo que haría la planta normalmente está potenciado enormemente. Es una herramienta superútil, realmente los efectos de la aromaterapia son espectaculares y beneficiosos, pero tiene su procedimiento, su rutina”.

Consejos para utilizar los aromas

Las maneras de utilizarlo pueden ir desde una gasa para aplicar de forma tópica en la muñeca o en la nuca o en la sien, siempre lejos de los ojos —hay distintos puntos nerviosos que pueden recomendar los especialistas, dependiendo del problema a solucionar— hasta un papel de pañuelo descartable que se coloque entre la almohada y la funda antes de dormir. También es muy común que se utilice en cremas de masaje, en geles, emulsiones, para aromatizar el ambiente, dice Reyes Álvarez, quien no recomienda que se coloque el aceite directamente sobre la piel. También puede aplicarse sobre un lecho de virutas que luego va impregnando el ambiente. Además están las ánforas de cerámica, una especie de botellitas de dos centímetros en las que se puede verter dentro gotitas de aceite esencial y colocárselas en el cuello.

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