DÉBORAH FRIEDMANN
Los descubrimientos son, en definitiva, el sello de una institución científica. A cinco años de su instalación en Uruguay, el Instituto Pasteur Montevideo tiene motivos para celebrar: presentará en 2012 la solicitud de cinco patentes. Son, como define su director ejecutivo Luis Barbeito, la primer camada de inventos propios. Y aunque estratégicamente prefiere no dar detalles de los hallazgos que se relacionan con áreas como cáncer y terapia del dolor, hacen que el científico tenga una expectativa "muy positiva" hacia el futuro.
Hasta ahora el Pasteur ha solicitado sólo una patente propia -otra ya venía desarrollada de otra institución- por lo que las cinco solicitudes del año próximo significarán un quiebre, que es a lo que justamente apuntaron las autoridades en los últimos años: marcar un perfil de investigación científica, después de haberse posicionado como plataforma tecnológica.
Es, dice Barbeito, lo que da personalidad a este tipo de instituciones. "Cuando uno piensa en el Instituto Pasteur de París piensa en vacunas porque el propio Pasteur hizo descubrimientos que dieron origen al sistema de vacunas. Hoy sigue siendo líder en vacunas", afirma.
El Instituto Pasteur Montevideo aún no tiene un perfil tan definido. Por ahora se concentra en tres áreas -cáncer y enfermedades degenerativas; patologías infecciosas o transmisibles; y genética y genómica- pero son conscientes que en los próximos años deberán acotarse cada vez más. Es que el campo actual de estudio, la Medicina Molecular, es un área demasiado amplia. "Con el volumen que tenemos no podemos cubrir todo. Habrá que elegir regiones", admite el científico.
Serán las investigaciones y los hallazgos los que terminen generando esa impronta. En 2012 se esperan avances en las tres áreas.
En cáncer, los estudios se centran en detectar el perfil molecular de los tumores de mama y en la epigenética, es decir, la interacción del medio ambiente y del estilo de vida con los genes.
La aplicación de un anticuerpo -patentado originalmente por la Facultad de Medicina- que puede aportar tanto para el diagnóstico como para el tratamiento, ya que protegería contra el cáncer, es una de las líneas centrales de investigación, que esperan ingrese este año a un ensayo clínico con humanos en Francia.
"Hay estudios de alto impacto que pueden llegar a ser curativos. Son cosas que se inventan, se desarrollan acá, en Uruguay", resalta Barbeito.
En cuanto a enfermedades infecciosas, desarrollan investigaciones sobre tuberculosis, leptopirosis y esperan concretar un plan para crear una vacuna contra la leucosis bovina.
En la práctica, implica una alianza entre sectores públicos y privados y poder así generar una vacuna que evite que el animal contraiga la enfermedad.
Para Barbeito ésta seguramente sea "la gran noticia" del año próximo. ¿El motivo? Hay infectado un "gran porcentaje" del rodeo uruguayo, sobre todo el lechero, que es el que vive más años. El contraer la enfermedad es una barrera sanitaria y origina pérdidas.
En materia tecnológica el centro está listo para poner a funcionar el primer analizador de genoma disponible en Uruguay, que permitirá analizar millones de secuencias, equipo que se aplicará al estudio del cáncer, enfermedades neurodegenerativas y también a vegetales como levaduras.
A su vez, el Pasteur se prepara para empezar interacciones con empresas públicas o privadas, que puedan junto al Instituto desarrollar un producto. En la Cumbre de Presidentes de esta semana se firmó un acuerdo entre los países del Mercosur para el proyecto de Educación, Investigación y Biotecnología en Salud.
A partir de esa iniciativa, en los próximos meses se cerrará un espacio de 700 metros cuadrados en el predio del Instituto para crear un área donde firmas puedan instalarse, ya sea mediante alquiler o incubación.
"Las empresas van a trabajar con todo esto compartiendo el ecosistema del Instituto y pensamos tener asociaciones comerciales con ellos. Si el Pasteur ayuda a desarrollar un producto, queda colgado con una partecita de ese producto, y va a poder recibir un beneficio económico por los años en que ese producto se comercialice", explica Barbeito.
A este punto le da especial importancia, porque el crecimiento del Pasteur Montevideo debe estar atado, en buena medida, a esa gama de emprendimientos, ya que la ayuda oficial va a ir disminuyendo progresivamente. Desde ahora va a depender casi exclusivamente de los fondos que generen ellos mismos y de otros apoyos y alianzas que puedan conseguir.
Barbeito mira el presente con entusiasmo y el futuro con optimismo. Y aunque no le es fácil soñar con cómo imagina el Pasteur en cinco años, finalmente se arriesga: "En los próximos cincos años esperemos que estos anticuerpos para el dolor se hayan transformado en un medicamento en la etapa de ensayo clínico, que no va a ser acá, que estemos probando una vacuna para erradicar la leucosis bovina en Uruguay, que estemos con métodos de diagnóstico de cáncer más refinados, de pronto con algún tratamiento".
Todo eso, con la impronta de las nuevas generaciones. Un ambiente joven, preparado para enfrentar los nuevos desafíos de la ciencia, una ciencia mucho más teórica, informática, basada menos en experimentos y más en modelos moleculares. "Yo no voy a poder seguir con eso", dice Barbeito. "Es como un jugador de fútbol, después que cumple 30 no le pidas más", agrega.
Tiene 55 años, que es como 30 para los jugadores, señala. "A esa edad ya no se empieza a incorporar cosas nuevas, se trabaja con concepciones antiguas. Exploto mis concepciones viejas y dejo que los jóvenes aporten lo nuevo".
Las cifras
173 Publicaciones científicas hicieron investigadores del Instituto Pasteur Montevideo desde que se inauguró en 2006.
150 Empleados son los que tiene actualmente el Instituto. De ellos, 121 son científicos y 23 investigadores principales y asociados.
30 Proyectos de investigación desarrolla el Instituto. Apuntan a estudiar los orígenes y tratamiento de enfermedades de alta prevalencia.
Con respaldo internacional
El Instituto Pasteur de Montevideo es una fundación privada sin fines de lucro, que nació por la cooperación entre los gobiernos de Francia, de Uruguay y el Institut Pasteur de París. Forma parte de la Red Internacional de Institutos Pasteur, grupo que nuclea a 32 centros de investigación unidos por los mismos ideales, cultura científica y misión.
En una primera etapa se centró en la instalación de plataformas tecnológicas, con una inversión de US$ 4 millones en equipamiento científico y personal especializado. Luego introdujo grupos de investigación y programas de formación de grado y de postgrado. Representa entre el 5% y el 8% del potencial científico del país.
Actualmente el Instituto Pasteur de Montevideo está conformado por un equipo de 150 personas, que comprenden investigadores propios y de otras instituciones uruguayas y extranjeras, alumnos de grado y postgrado y personal de apoyo.
En 2010 su presupuesto fue de $ 86.616.867. De ese monto, 72% fue aportado por el Poder Ejecutivo, 12% por la Unión Europea a través del programa Uruguay Innova, 15% eran recursos propios y 1% fue volcado por el Institut Pasteur de París.
Cuenta con 86 convenios con instituciones de América y Europa. Tiene un programa de visitas dirigidas a escolares y liceales y también jornadas de puertas abiertas.