Bailando a ciegas

| "No quiero hacerle más propaganda a ese señor", dice Serafín, acerca de Mario Pergolini y sus dichos de que el programa de Tinelli jugaba con el morbo de la gente.

2008-06-15 00:00:00 205x198
El País

CATERINA NOTARGIOVANNI

Escaló el Aconcagua, estudia psicología, canta, es actor teatral, y dice que no le teme a nada. Que el reto más grande fue participar en el programa de Tinelli y en su homólogo español. "Nunca había bailado", confiesa Serafín Zubiri.

Serafín Zubiri está cansado. El viaje, una conferencia y dos entrevistas para la tevé lo dejan escaso de energía para este, el último cuestionario. "Menos mal que llevo gafas, si no se notaría que estoy agotado", comenta. Sin embargo, resiste, y responde sin perder la cortesía. "Es la entrevista más larga que he dado en mi vida", señala luego de una charla de 35 minutos.

Nacido en la provincia de Navarra (España) hace 44 años, Zubiri es el menor de una familia "humilde" y "muy normal", integrada por seis hermanos, cuatro de los cuales son ciegos. "Los médicos creen que puede deberse al factor RH Negativo de la sangre de mi madre".

A los seis años tuvo que mudarse a otra ciudad para asistir a un colegio especializado en la formación de niños no videntes. Allí dio sus primeros pasos en la música y el canto. Diez años más tarde volvió a su tierra para iniciar una carrera artística que al día hoy incluye seis discos, dos participaciones en el Festival de Eurovisión representando a España, la grabación de la banda sonora de la película La Bella y la bestia (Disney) y el debut como bailarín en el programa de Televisión Española, Mira quién baila. En el ínterin también se destacó en el atletismo (fue récord nacional en 800 y 1.500 metros y estuvo a punto de competir en los Juegos Olímpicos).

Cumplió con el sueño de escalar los montes más altos de Europa, América y África: el Mont Blanc, Aconcagua y Kilimanjaro. Como si fuera poco, está cursando tercer año de psicología y hace alguna extra dando charlas de motivación.

Serafín Zubiri, conocido por estos lares como "el ciego de Bailando por un Sueño", aterrizó en Uruguay para anunciar su participación en un espectáculo infantil que se presentará en julio, en Montevideo. La ocasión fue oportunidad también para realizar una donación de US$ 14.000 a la Mutual Uruguaya de Deportistas Ciegos, para la construcción de un gimnasio.

Locuaz, directo, curioso, divertido, emprendedor, inquieto, constante, Zubiri vive en permanente estado de planificación: "No me gusta dejar las cosas a medias", dice. Su legajo habla a las claras de esa voluntad inquebrantable y a prueba de cegueras.

-En una de sus canciones dice: "Navego libre por mis pensamientos". ¿Los pensamientos de un ciego tienen imágenes?

-Los ciegos vemos a través de otros sentidos y las imágenes que ponemos son a través de lo que percibimos. Tengo imágenes mucho más reales de lo que podéis imaginar. De pequeño veía bastante (ahora no veo más que luces y sombras), tenía un cierto resto de visión que me dio una composición bastante clara de las cosas. Recuerdo colores, me acuerdo de que andaba en bicicleta, podía mirar la televisión de cerca o ver fotos. Tengo imágenes en el cerebro. Pero aunque no las tuviera, hay ciegos que no han visto nunca, ellos imaginan lo que sienten a través del tacto. Todo aquello que sea susceptible de poder ser representado en tres dimensiones y que nosotros podamos tocar, es una manera de ver. Por ejemplo: yo no veo esta mesa, pero la puedo tocar y sé que es redonda, con patas, que hacen una curva... y me la estoy imaginando en el cerebro. Insisto: todo lo que se pueda tocar se puede representar en forma de imagen en la cabeza.

-¿A qué edad perdió definitivamente la vista?

-Poco a poco, no sabría precisarlo, fue progresivo.

-¿Hay cosas que anhelaría volver a ver?

-Mira, yo soy muy práctico en la vida. Como no tengo posibilidad de ver, no lo añoro. Estoy bien así. No tengo nostalgia de ver.

-De todas las cosas que ha hecho en la vida, ¿Cuál considera que fue la más ambiciosa?

-Lo que más me ha impactado es sin duda esto del baile y una obra de teatro que protagonicé. Pensaba que no iba a poder pero lo logré. Porque en lo demás bueno… la música, me he preparado para ello, el deporte también. Esas son cosas que te las planteas, te preparas y lo vas consiguiendo. Pero claro, cuando te dicen que tienes que bailar (yo no he bailado nunca) parece que es imposible y cuando ves que puedes, pues impacta hasta a uno mismo. Y lo del teatro igual (Se refiere a la obra "Las mariposas son libres", en la que interpretaba el papel de un chico ciego que había vivido muy protegido por su madre y que un buen día decide establecerse por su cuenta).

-¿Qué le motivó a estudiar psicología?

-Conocerme mejor a mí mismo y entender más a los demás.

-¿Se conoció mejor en estos años de carrera?

-Sin duda, porque ayuda mucho a abrir la mente y a ver las cosas desde distintas perspectivas, analizarlas desde varios ángulos: biológico, psicológico, conductual. Hay muchos aspectos que inciden en la manera de ser y la conducta.

-¿Hace psicoterapia?

-Hubo etapas de mi vida en las que sí he necesitado ayuda psicológica, pero en este momento no.

-¿A qué apela en los momentos de debilidad, cuando siente que le quedan pocas fuerzas?

-A mi fuerza interior, que tengo porque afortunadamente la he encontrado. Llámala como quieras, yo creo que es una luz o algo que todos tenemos, estoy convencido de eso. No estoy de acuerdo con la gente que dice, por ejemplo, `tengo mala memoria`. Todos tenemos una gran memoria, lo que pasa es que es cuestión de desarrollarla. Eso es aplicable a cualquier orden de la vida. Todos contamos con una luz interior, sólo que unos la tenemos encendida y otros la tienen apagada. Hay que buscar el interruptor que nos ayude a encenderla. Esa luz es la que proporciona fuerza.

-¿Se acuerda cuándo encendió el interruptor?

-Yo siempre he sido muy positivo, he tenido la luz encendida. Lo que pasa es que luego hay tonalidades: clara, oscura, fuerte, intensa, débil.

-¿Habla de estas cosas en sus charlas de motivación?

-Hablo de la Pirámide de Maslow: autoestima y autorrealización, básicamente. La autorrealización es lo que todos pretendemos alcanzar en la vida y para llegar a ella tenemos que cubrir otras necesidades de esa pirámide: fisiológicas, de seguridad, de filiación, autoestima. A las primeras todos, que más que menos, las tenemos cubiertas. Lo que es difícil es la autoestima y mucho más la autorrealización. ¿Y para eso cómo se llega? Primero aceptándonos, aprendiendo a conocernos, saber dónde están nuestras potencialidades de modo de trabajarlas más y para conseguir de alguna manera eclipsar nuestras carencias. También aprendiendo más del trabajo de los demás, trabajando en equipo, no considerándonos autosuficientes, pensando que podemos ayudar y aportar mucho con nuestra manera de ser y de hacer las cosas. Te lo digo con una frase, pues a mí me gustan mucho las frases: "La felicidad consiste en colocar la ambición cerca de los objetivos que podemos alcanzar". Entonces, llegar a tener la luz que te haga ver esos objetivos es fundamental para alcanzar la autorrealización. Otra frase: "La constancia es la única virtud que hace que a la larga las demás virtudes den sus frutos". Es fundamental transmitir esa sensación de constancia, tenacidad, lucha, superación. La capacidad de superación está por encima de los límites que nos marcamos, siempre. En definitiva, todos alcanzamos una madurez moderada cuando somos capaces de integrar todos los aspectos que configuran nuestra vida, lo bueno y lo malo, sin grandes sobresaltos. La vida es en definitiva una continua búsqueda de un punto de equilibrio, y eso es lo que pretendo trasmitir.

-¿Siente que alcanzó ese equilibrio?

-Sí, hace tiempo ya. Por lo menos tengo la sensación de tener control de mi vida, y eso es muy importante.

-¿Considera que su ceguera tiene que ver con eso?

-Segurísimo. No sería así si no fuera ciego. Sería mejor o peor, no lo sé, pero diferente.

-En la comunicación humana, la gestualidad es importante para interpretar al otro, saber si miente, si está prestando atención, si está emocionado. ¿Es capaz de percibir ese tipo de cosas?

-Perfectamente, y a veces hasta mejor que vosotros. ¿Por qué? Porque nosotros estamos privados de la superficialidad aparente de las cosas y con la mirada (que es muy importante) y con los gestos se puede engañar perfectamente, pero con la voz es mucho más difícil.

-¿Dice que la voz es más franca que la mirada?

-Creo que sí. Porque vosotros basáis una gran parte de las entradas sensoriales en la visión, el 60%, y nosotros lo suplimos con otros sentidos. El oído es mucho más importante, sobre todo para percibir lo que te dice una persona y cómo lo dice. Noto cuando alguien me mira o no, sé perfectamente cuando una persona me está prestando atención o no, si le importo o no, si le da igual o no.

-Dijo que le encantaban los niños ¿Le gustaría tener hijos?

-Sí, a mi me gustan los niños, pero entiendo que el tener un niño es un acto de una gran responsabilidad que tiene que ser en un momento adecuado, con una persona que también sienta y piense lo mismo que tú y esté dispuesta a asumir esa responsabilidad en la misma medida. De momento no se han dado todas esas circunstancias y yo no voy a tener un hijo para sentirme realizado como hombre, eso es un gran error que muchísima gente comete. Gente que dice bueno, ya me he comprado el coche, tengo la casa, ahora quiero un hijo, así me siento realizado. Pues no, si no tengo que tener un hijo no lo tendré. No lo necesito para sentirme realizado. No me llegó el momento.

-¿Y la persona? ¿Llegó?

-Sí, estoy casado desde hace 10 años. Lo que pasa es que de momento no se han dado todas esas circunstancias.

-¿Le intrigó alguna vez saber cómo se veía ella físicamente?

-Yo me la imaginaba así. Es que además me da igual. Sé apreciar la belleza… también esa es una suerte para nosotros que no necesitamos enamorarnos a primera vista, porque nos sobra la primera vista. No, alguien te tiene que entrar de alguna manera, mucho más intensa, más real, de verdad. ¿Tú serías capaz de enamorarte de un chico gordo, bajito y feo? Si no lo vieses, y a lo mejor te seduce de otra forma y aprendieras a conocerlo a través de su forma de ser, y de lo que transmite, pues probablemente llegarías a enamorarte de una persona así.

-Y su propia imagen ¿le intriga saber cómo es?

-No, porque sé cómo soy. ("Guapísimo" acota una señora que escucha la entrevista, provocando la risa de Serafín). Yo me considero limpio en todos los sentidos. Limpio de mente, cara, cuerpo, de todo, trato de transmitir un semblante limpio que refleja una personalidad y eso es ser bello, creo yo. Ser guapo es tener los labios más carnosos o la nariz más prominente.

-¿Cuáles son sus miedos?

-Solamente le tengo miedo a la posibilidad de tener miedo. Y de momento no le tengo miedo a nada. Debo ser un poco temerario.

Para agendar

Serafín Zubiri volverá a Montevideo para participar en el espectáculo para niños: "El libro mágico: Sueño de Princesas", que se presentará el 12 y 13 de julio en el Palacio Peñarol. Cuenta las aventuras de un payaso que encuentra un libro (mágico) en el cual viven todos los personajes de la fantasía. Con escenografía deslumbrante, se podrá ver a Cenicienta, Sirenita, Blancanieves y la Bella Durmiente. Zubiri le pondrá música y canciones al show.

Las críticas que también "discriminan"

-¿Qué opina sobre las burlas de las que fue víctima en Argentina debido a su condición?

-Creo que eso ha sido un hecho aislado. Afortunadamente Argentina me quiere. La gente me anima y me apoya. Estoy un poco cansado de hablar de ese tema y no quiero darle demasiada importancia porque no la tiene. No quiero darle más propaganda a ese señor (se refiere a Mario Pergolini), porque no se la merece. En el fondo, el que es capaz de pensar de esa manera discriminante, está reflejando algún trauma personal. Cuanto más abierta tenemos la mente más capacitados estamos para integrar, para entender y para asimilar.

Lo que pasa es que hay gente que no se da cuenta que yo no estoy aquí por ciego, estoy porque he funcionado en España haciendo un programa como este donde yo era conocido como cantante. Entiendo que pueda haber algún ingrediente de morbo por el hecho de que baile una persona que no ve, pero eso es normal, es lógico incluso. Pero en España te aseguro que soy una persona reconocida por mi trabajo y en ningún momento se suscitó un problema como ese. Todo lo contrario, la gente valoró positivamente mi aportación al programa, y por eso estoy aquí. Eso que no se le olvide a nadie: si no hubiera bailado en España, Tinelli nunca se habría fijado en mi.

-¿Cómo le resultan los entrenamientos?

-Primero intento entender las explicaciones de la coach y de la bailarina. Y todo aquello que no consigo entender, que no logro ver, lo tengo que tocar. Y luego intento reproducir lo que toco y sincronizarlo. Es un trabajo muy complicado.

"Mi perro me cambió la vida"

-¿Resulta difícil viajar con Xifo?

-En España no tengo problema. Me muevo en trenes, aviones… pero en otros países sí. Se ve que hay mucho por hacer en cuanto a la eliminación de barreras arquitectónicas, sociales y culturales. Hay que pelear con los políticos por eso.

-En los más de 7 años en los que Xifo le acompaña, ¿se acuerda de alguna situación en la que hayas dicho "menos mal que me guía"?

-Muchas. Desde que lo tengo me ha cambiado mucho la vida. Yo estaba muy integrado, tenía mucha capacidad de movilidad, pero con él es diferente. Me ha aportado mucha más seguridad, independencia, autonomía. Tengo muchas anécdotas, pero por ejemplo, si yo ahora subiera a mi piso del hotel él sabría llevarme a mi habitación. Sé también dónde está, pero él lo sabe. Reconoce los sitios, y los recuerda. La gente cree que son los perros los que llevan a los ciegos, y no es así. Nosotros debemos tener un buen sentido de la orientación y realizar un buen esquema mental, y el perro lo que hace es evitar que te choques siguiendo órdenes. Luego sí aprende itinerarios habituales porque tiene una inteligencia natural, pero es como un coche, que tú tienes que guiarlo.

"A veces complicamos la vida con tonterías"

-¿Qué fue lo que pensó cuando llegó a la cima del Aconcagua?

-El día 15 de enero de 1994, a las cuatro de la tarde, pisábamos la cima de la montaña. Allí tuve una sensación contradictoria: me sentí grande y pequeño a la vez. Pequeño porque pensaba qué hacía yo en la cima de América, con todo el continente mirándome… qué pequeño soy, pensé. Y por otro lado me sentía grande por haber sido capaz de superar esa meta que me había marcado. Me decía: qué grande eres, que has sido capaz de subir 6.959 metros. Es una experiencia que enriquece mucho porque da un listón más alto a la hora de marcarte nuevas metas, eso es lo que aporta el deporte. A veces nos complicamos la vida por tonterías y cuando estás realmente superando dificultades fuertes y las consigues, eso te ayuda a relativizar mucho la vida y sus problemas. Recuerdo una anécdota divertida: cuando llegamos a la cima los ciegos tiramos la cruz emocionados. Un grupo de argentinos nos vio y comentaron: "Che viste lo que hacen esos, ¿están ciegos o qué?". Los guías les decían que sí, que éramos unos ciegos españoles y no se lo podían creer (risas).

Otra cosa que recuerdo fue que cuando bajamos toda la gente del campo base (cientos de personas) hicieron como un pasillo y nos aplaudían. Tenéis que calcular que sólo el 30% de la gente que intenta subir lo consigue. Es complicado.

-¿Cómo se entrena a ciegas en deporte?

-Pues cuando haces bici es un tándem doble en el que hay una persona vidente que maneja y luego se pedalea simultáneamente de forma sincronizada. Para correr usamos una cuerda que yo tomo de un lado y mi guía de otro (a unos 50 centímetros). Vamos corriendo y siguiendo las órdenes del guía cuando hay obstáculos para subir o para bajar. Tenemos un código de comunicación. En montaña, con los bastones que nos sirven de punto de apoyo y también de tanteo, como de ciego. Luego siguiendo órdenes de los guías que indican cuando vienen escalones y todo eso. Cuando he hecho submarinismo tenemos un código de comunicación con el que me llevaba. Paracaidismo, pues lo mismo, siguiendo órdenes del profesor.

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