Navegar en Internet puede ser adictivo, eso todos lo saben. Pero ¿quiénes tienen más riesgo de caer en la red de redes y no poder salir? Esa es la pregunta que guió un estudio realizado sobre casi 2.300 adolescentes, cuya vida en la web fue monitoreada durante dos años. En ese período, uno de cada diez jóvenes estudiados desarrolló algún grado de adicción a Internet.
Las conclusiones del trabajo, publicadas en la revista especializada Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, revelan que son los adolescentes que padecen déficit de atención con hiperactividad (TDAH), fobias sociales, depresión, o que manifiestan conductas hostiles, los que tienen más probabilidades de quedar atrapados en la web.
El estudio, además, halló diferencias entre ambos sexos. Mientras la hostilidad sería el factor de riesgo más significativo para que los varones desarrollen adicción, el déficit de atención lo sería para las mujeres, escribieron los autores de la investigación, que fue conducida por el doctor Chih-Hing Ko, del Hospital Universitario Médico Kaohsiung, de Taiwán.
"Internet se ha convertido en una de las fuentes de información más importantes para los adolescentes -dice el estudio-. Sin embargo, la adicción a la web puede tener un impacto negativo en la performance académica, las relaciones familiares y el estado emocional de los adolescentes."
El alcance de esta patología es, desde la masificación de la red de redes, tema de debate. Los estudios han arrojaron resultados dispares: el porcentaje de adolescentes adictos va del 1,4 al 17,9%, según la investigación que se elija.
URUGUAY. De acuerdo a la sexta edición de la encuesta El perfil del internauta uruguayo, realizada por Radar y dada a conocer a mediados de año, también aquí los adolescentes son el grupo etario más volcado a la tecnología: el 82% de los jóvenes entre 12 y 19 años accede a Internet.
Por definición, esa etapa de la vida es especialmente vulnerable, y recaer en conductas adictivas con la computadora no escapa a los riesgos que pueden enfrentarse a esa edad. De acuerdo a expertos, los signos que pueden preanunciar una adicción a Internet en gestación son: aumento de la irritabilidad, aislamiento social, impaciencia e intolerancia a la espera, y frustración. Es que, tal como indica el estudio, hay que tener en cuenta los factores o características previas que predisponen a un relacionamiento insano con la tecnología.
El psicólogo Luis Correa, quien como director de un colegio privado está en contacto continuo con niños y adolescentes, percibe que este tipo de situaciones se dan sobre todo entre los 11 y los 15 años, y muchas veces con cuadros previos de depresión. Los chicos no tienen otros recursos sociales y se refugian en la red.
En general, la señal de alerta viene dada por la institución educativa, cuando hay una baja del rendimiento académico. "Si al muchacho le va mal en los estudios y se pasa horas frente a la computadora, hay un problema. Ahora, si un chico se vuelve adicto a Internet, ¿cómo llegó a eso? ¿Dónde está situada la computadora: está en su cuarto, es de uso público? ¿Qué restricciones se le pusieron, cómo se lo educó para su uso? Porque están las `casas-hotel`, donde hay una computadora, un televisor, y se lleva la cena al cuarto. Ahí hay una estructura familiar que está diciendo a gritos que hay problemas de comunicación", señala el terapeuta.
Para él, es imprescindible recordar que si bien los problemas relacionados con Internet existen, no son responsabilidad de las tecnologías, las cuales incluso pueden ser muy positivas en el plano social. A modo de ejemplo, Correa repasa un caso clínico: "Una vez una psiquiatra me derivó un paciente con rasgos de conducta que hacían sospechar una adicción a Internet: pasaba mucho tiempo metido en juegos que la familia no entendía. Cuando me acerqué, vi que a través del juego él tenía toda una red social y un grupo de pertenencia donde era muy bueno. No estoy diciendo que no tuviera problemas, porque no sabía socializar de otra forma, pero no era cierto que estuviera aislado. Estaba conectado de otro modo". A su vez, el muchacho había entrado en esa dinámica debido al divorcio de sus padres. "Había quedado sin motivaciones para estar cercano a una mamá deprimida por esa situación y a un papá que emergía como el culpable de la ruptura familiar".
Lo importante, aclara el psicólogo, es ser capaz de concebir la complejidad de las situaciones y no quedarse en la visión superficial y "reaccionaria" de demonizar a las tecnologías. (En base a La Nación).
El dato
Rehabilitación con naturaleza
A mediados de este año abrió en Estados Unidos el primer refugio para adictos a Internet. El paciente encargado de romper el hielo fue un chico de 19 años fanático del videojuego de rol World of Warcraft. Al llegar al refugio de Washington, el adolescente cambió el mundo virtual por alimentar con mamadera a crías de cabras y construir un gallinero como parte del programa de recuperación ReStart.
La terapia de rehabilitación incluye enseñar técnicas para iniciar conversaciones e interpretar el lenguaje corporal. Los adictos a los videojuegos necesitan ser reprogramados para ser conscientes de actividades diarias como bañarse, cocinar y realizar tareas domésticas, según la organización. También necesitan asesoramiento sobre citas. "El jugador típico es alguien que se quedó rezagado en las habilidades sociales y le falta confianza", explica la psicoterapeuta Hilarie Cash, encargadas del centro. Los videojuegos están diseñados para sumergirnos en mundos de fantasía.
El refugio tiene camas para seis pacientes. Una estadía de 45 días cuesta 14.500 dólares, más dinero para gastos diarios como alquilar un equipo de acampada para aventuras campestres.