el uruguay y sus puentes

Un registro poco habitual

Una mirada diferente a la geografía, con dimensión histórica

Puente de la Barra

Se pueden trazar muchos mapas sobre un territorio a través de sus puentes. Pueden ser funcionales, económicos, productivos, históricos. Hay una definición de país por cada clasificación que se elija, como el mapa topográfico, político, fluvial y más.

El puente comunica. Sirve para sortear obstáculos, vincular y desarrollar actividades productivas o resolver el acceso de poblaciones inconexas. El abordaje tecnológico y el impacto visual resultante de esas acciones resuelve problemas, y eso moldea el territorio. Son elementos integrados al quehacer diario a tal punto que se olvidan las dimensiones que esconden. En una superficie surcada por infinidad de ríos y arroyos como es la del Uruguay, los puentes han resultado fundamentales en términos históricos para la configuración del territorio.

La mirada del Uruguay a través de sus puentes da a cada zona una iconografía particular e identificable. El libro Puentes de Uruguay ofrece un catálogo detallado de estas notables piezas de ingeniería a través de un relevamiento de imágenes clasificadas por el tipo de transporte que soportan.

El Arq. William Rey, coautor y coordinador de la investigación del libro, explicó que si bien el trabajo no implicó una investigación en materia de identidad social, "resulta sencillo denotar como opera en la iconografía del lugar y la contundencia de la imagen del puente en relación al sitio ya sea por su antigüedad, su implantación, declaratorias de protección o la apropiación del mismo por la comunidad". La primera parte está dedicada a puentes carreteros, que se remontan a todo el siglo pasado, con la particularidad de las duplicaciones y ensanches recientes acompañando el crecimiento de las rutas y el tránsito. Dentro de este grupo muchos puentes presentan un mismo esquema (por ejemplo los trazados sobre una misma ruta). Aparece también el puente realizado por Leonel Viera en La Barra del arroyo Maldonado, uno de los favoritos de Rey por su "enorme carga en el sentido formal y de identidad".

Los puentes ferroviarios, presentados en un segundo grupo, fueron desarrollados en su mayoría en la primera mitad del siglo XX. Allí se destaca el conjunto formado por el puente sumergible conocido como "Puente viejo" y el ferroviario "Río Yí", en Durazno, uno de los favoritos del Arq. Nicolás Barriola, coautor del libro. Explica que estos dos puentes no pueden mencionarse por separado porque forman junto al Parque Penza una unidad. "Si solo podés pasar sobre el puente no lo ves realmente. Pero desde el parque sí ves la dupla y todo el trabajo de los ingenieros" agrega. Para Rey, por otra parte, el puente ferroviario "25 de agosto" sobre el río Santa Lucía tiene el encanto de que "prácticamente no ve el final del puente, es un efecto muy raro de conseguir en el interior de uno. Es una obra excepcional".

Por último hay un tercer grupo, "obras de paso". Son puentes peatonales sobre arterias rápidas, vías ferroviarias, arroyos o cañadas. Cada uno de ellos presenta diferentes particularidades distinguiéndose por los materiales usados en su construcción: el hierro, la madera, la piedra o el hormigón.

Pensar en los puentes es un ejercicio para pensar la historia. Puentes del Uruguay registra todas esas huellas.

PUENTES DEL URUGUAY, de William Rey y Nicolás Barriola. BMR Productora cultural, 2017. Montevideo, 182 págs.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)