Más novela negra

Philip Kerr, Bernie Gunther y la sombra nazi

Llega otra entrega de la saga del detective Bernie Gunther, creado por Philip Kerr, personaje que lidió con el crimen y sobrevivió a los nazis.

Philip Kerr
Philip Kerr

Acaba de llegar traducida una nueva novela negra de Philip Kerr, Laberinto Griego, lo cual es una gran noticia para sus seguidores de culto. También es noticia porque Kerr, fallecido en Londres el 23 de marzo de 2018, ha construido una saga sólida, pionera, peculiar y extraordinaria de catorce novelas, las del policía alemán Bernhard “Bernie” Gunther, de las cuales trece ya están traducidas al castellano en la Biblioteca Philip Kerr de RBA.

No existe otro autor con quien se lo pueda comparar. Innovó con anécdotas originales en los ámbitos donde actúa ese policía (Europa, Sudamérica, el Caribe). También en las épocas en que transcurren sus novelas, en 1928 la más antigua, la de la póstuma Metrópolis ambientada en la República de Weimar y aún no editada en idioma español, y la más reciente que transcurre en 1957, Laberinto Griego. A su vez cabe destacar la intervención de políticos, militares y escritores reales en calidad de personajes como Arthur Nebe, Goebbels, Bormann, Goering, Heydrich, Somerset Maugham, Max Merten, Alois Alzheimer y Hans Globke, junto a los protagonistas de ficción. También los permanentes vaivenes laborales de Bernie trabajando en forma privada o pública dentro de la estructura laboral nazi, condicionado por su rechazo a la filosofía nacionalsocialista imperante. Mientras, afronta sus deberes con ironía, sarcasmo, y trabaja con eficacia y responsabilidad para sus empleadores quienes, conociendo su posición política de rechazo al régimen, igual confían en él. Las novelas, en términos narrativos, con el permanente adelanto y retroceso temporal y con un mínimo hilo conductor, transcurren en diferentes periodos como si se tratasen de piezas únicas. A su vez la adscripción estricta a las normas de lo que debe considerarse “serie negra” es lo que diferencia a sus obras de la novelística policial clásica, la de enigma, cuyos cultores —Agatha Christie, Georges Simenon, Arthur Conan Doyle, entre otros—, fueron objeto de admiración por parte de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. Igual Kerr es un autor que no se puede encasillar en ningún subgrupo dentro de la serie negra; se puede afirmar, además, que es el creador de un nuevo subgrupo dentro del género: el de la novela negra política e histórica.

Muy documentado

Philip Kerr, nacido en Edimburgo el 22 de febrero de 1956, estudió en la Universidad de Birmingham donde obtuvo una licenciatura en Derecho y Filosofía del Derecho, y un máster en leyes. Luego tuvo actividad privada en el ámbito de la publicidad, para luego convertirse en escritor. Publicó entonces una trilogía protagonizada por Bernie entre los años 1989-1991, Réquiem alemán, Pálido criminal, y Violetas de marzo. Luego dejó transcurrir 15 años para retomar a Bernie como personaje principal en el periodo 2006-2018, donde publica 11 novelas más.

Bernie es un personaje que va definiendo su personalidad. Como en la obra del norteamericano Ross Macdonald, el detective se va desencantando respecto al destino del hombre, y a su futuro. Es un ciudadano alemán nacido en 1896. Se desempeña como sargento en la Primera Guerra Mundial, donde obtiene la Cruz de Hierro de 2ª Clase tras haber combatido en el frente turco. Luego de la guerra ingresa en la policía criminal alemana cuyo jefe, Bernhard Weiss, le propone ocupar un puesto vacante en el equipo de Homicidios para investigar asesinatos de prostitutas y de inválidos de guerra. Allí aparecen el hampa y los bajos fondos de la República de Weimar, mientras irrumpe y asciende el nazismo. De esto trata la novela ya mencionada, Metrópolis.

Abandona la policía en 1933 por no comulgar con el nazismo (será un claro antinazi al igual que su creador, Kerr) y, a sus 38 años, se encuentra trabajando con un socio como detective privado. En general buscan personas desaparecidas, mientras mantienen un despacho en la Alexanderplatz de Berlín. Se reintegra luego a la policía, y en la Segunda Guerra Mundial luchará en el frente ruso, donde es capturado y más tarde liberado.

Luego de la guerra utiliza distintos nombres —Christof Ganz en Laberinto Griego—, para evadir perseguidores reales o imaginarios, sobre todo vinculados a su pasado laboral en la Alemania nazi.

Estafa contra el seguro

En Laberinto griego Bernie se desempeña como auxiliar en una morgue en Múnich. Alguien le propone trabajar en una empresa aseguradora y, a pesar de su reticencia inicial, acepta esta nueva función que consiste en descubrir estafas contra el seguro, es decir, dejar en evidencia a aquellos que quieren cobrar un seguro por un accidente o siniestro mediante un fraude. Es enviado a Grecia para tratar de resolver si el hundimiento de un barco se debió a circunstancias fortuitas o a maniobras dolosas. Este es el pretexto que utiliza Kerr para llevar a cabo un profundo análisis de la situación política griega, que todavía sufría las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, con criminales nazis escondidos y camuflados en su territorio que son perseguidos por cazadores de nazis y por el Mossad (servicio secreto israelí). Aparecen también diversos personajes reales.

El autor pone el foco en la política del continente a partir de la creación de la Comunidad Económica Europea, sobre todo en su influencia sobre la política griega, con sus beneficios y perjuicios. Es un fresco vital que supera largamente el de una simple novela policial; la anécdota es un pretexto para denunciar una situación trascendental, como lo es la vida en una sociedad determinada, turbulenta, con grandes cambios sociales y políticos. No puede soslayarse que Bernie ya cuenta con 61 años de edad y ha vivido una trayectoria repleta de vicisitudes, al haber intervenido o sido testigo de innumerables acontecimientos traumáticos que han ido forjando poco a poco su personalidad, la que va adquiriendo un cariz cínico cada vez más pronunciado. Kerr transmite, así, que en todos los ámbitos suceden hechos reprobables. El hombre es, en definitiva, uno solo.

Es un autor que documenta histórica y acertadamente sus novelas, por lo que además de entretenimiento, ofrece y transmite valiosos conocimientos. Como un cirujano, utiliza el bisturí a fondo para sacar a relucir acontecimientos detestables de una sociedad dominada por verdaderos psicópatas.

LABERINTO GRIEGO, Una investigación de Bernie Gunther, de Philip Kerr. RBA, 2019. Barcelona, 408 págs. Distribuye Océano.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados