La lengua no descansa

Para entender mejor la cuestión del lenguaje inclusivo: un libro escrito con mesurada ironía

El académico Don Pedro Álvarez de Miranda sacude la modorra del lector

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Pedro Álvarez de Miranda
(foto Marta Jara)

por Juan de Marsilio
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Hace cinco años, el Académico Don Pedro Álvarez de Miranda, publicó El género y la lengua, librito que argumenta contra el así llamado lenguaje inclusivo. Un lustro después, la pandemia y las guerras en Ucrania y el Cercano Oriente podrían haber dejado al libro como una sesuda minucia intrascendente. Pero los hechos son tercos: en setiembre de 2023, una exposición se levantó poco antes de inaugurarse porque las autoridades del muy uruguayo Teatro Solís reclamaban que los textos de la muestra se redactaran en “lenguaje inclusivo”. El tema sigue en el tapete.

Es un libro ameno… para tratar sobre gramática. El autor, además de saber, claridad y buena prosa, despliega por momentos una mesurada ironía para con las posturas que combate, que rescata al lector de la modorra.

Tras la lectura queda claro que la lengua española —como todas— es un organismo complejo, sometido a constantes cambios, cuyos protagonistas somos los hablantes al introducir nuevos términos, dejar de usar los anteriores, darles nuevas acepciones y cambiar las reglas sintácticas (decir “les comparto” es un atropello, pero la Real Academia terminará por rendirse). En cuanto a los dobletes (“todos y todas”) el autor deja claro que vuelven farragoso el discurso, sin visualizar mejor lo femenino. La batalla por la igualdad de la mujer no es en el terreno gramatical; varones y mujeres deben pelearla juntos.

Son, en cambio, más endebles los argumentos contra el plural “es”. Sostiene que un grupo de hablantes no puede cambiar la lengua a capricho. Pero no cae en la cuenta de que todos los cambios son impulsados al principio por un grupo de hablantes, que luego convence —o no— al resto. Así, si alguno dijese tener “tres hijes: un nene y dos nenas”, se entenderá lo que quiere decir, además del matiz ideológico. Dirán los hablantes si prefieren el plural en “es”, o lo descartan. Del mismo modo, serán los hablantes los que acepten decir, para las mujeres que alcancen tales rangos en las fuerzas armadas, la capitana, la coronela y la generala, cambios en favor de los cuales el autor invita a militar.
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EL GÉNERO Y LA LENGUA, de Pedro Álvarez de Miranda. Turner, 2018. Madrid, 96 págs.

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