ESTE LIBRO reúne once cuentos de la poeta y narradora montevideana Dina Díaz. Son relatos de idioma preciso, siempre razonado, adecuado a las voces que se suceden, y que exhiben un universo de personajes y situaciones que pueden internarse en lo aparentemente onírico, o lo simplemente imprevisto, y crear su estética desde el extrañamiento. El arte de Díaz se sitúa en un lugar narrativo sin duda muy uruguayo, con una ciudad ciertamente muy montevideana, pero que se rehúsa al realismo documental y eventualmente a la verosimilitud.
El imperativo del título, el espacio de autoridad que parece instalar, responde sin duda al principio de jerarquía sin el cual no hay narrativa (narrar es ordenar, en los dos sentidos, es decir, poner orden y dar una orden), pero el objeto relatado es aquí de una gran libertad, tanto en lo temático, como en la posible sucesión causal, y aun en la coexistencia audaz de gestos y seres inesperados. Uno de los cuentos, por ejemplo, presenta a un hombre que lanza gallinas desde un piso decimocuarto mientras una mujer recibe llamadas telefónicas que la identifican y un paseante amenazador se desprende de su sombra ("Mujer con ventana y gallinas"). "Soy algo más que la mujer de la ventana. Fragmentar a alguien de esa manera es como desmembrarlo", dice el personaje femenino. Es cierto. Y dominar a sus demonios en el conciso arte del cuento exige la maestría de Díaz, en parte heredada de la generosa tradición cuentística uruguaya.
El libro reproduce en carátula un cuadro ("La guerra o la cabalgata de la discordia") del pintor Henri Rousseau. Tanto en éste como en la narradora el impulso necesitó del orden para que hubiera obra artística. El mundo insólito, naf, surreal a veces, de Rousseau y el universo culto de Díaz, profesora de literatura y sutil conocedora de los trámites narrativos (coordina talleres de escritura desde hace veinticinco años) tienen en común el trabajo audaz de sus obsesiones pero también el gran cuidado formal del detalle y del color. "El cuento del hombre que cayó en el pozo" es literalmente magistral, y el lector querría que todos los narradores lo conocieran por lo mucho que tiene para enseñar. Es un brillante cuento y un "metacuento", o un cuento que se autoprologa (pero este reseñista no cometerá la indiscreción de adelantar lo que sólo ese mismo relato puede anticipar).
En el caso de este libro, como ocurre en los buenos libros, la relectura no es un placer menor. Releer algunos cuentos bajo las claves de otros es una rica experiencia de "intertextualidad". El título, es cierto, instiga a priori a una lectura de género ("narrativa femenina"), pero en la práctica los relatos pueden resultar más bien rebeldes a un mero encuadre genérico. Dina Díaz ha publicado los poemarios De los modos del morir (1986), Desde este lugar otro (1991) y Sospechas y silencios (2006). Es autora de las novelas Una ventana para el pájaro (2005) y No cambies nada de lugar (2010).
HOMBRECILLOS HOMBRECILLOS COMPORTARSE, de Dina Díaz. Letradura, 2012. Montevideo, 119 págs.