Modernidad explosiva, de Eva Illouz
.
Porque ingresa en un terreno prohibido: el de los motivos profundos de las personas a la hora de votar o elegir ideologías, condicionadas por factores inconscientes de su psiquis, que a su vez están influidas por lo económico, mitológico y cultural. Así, los ciudadanos proyectan en los candidatos a elegir aspectos emocionales que Illouz analiza con notable maestría en nueve capítulos, donde la esperanza y la decepción, la nostalgia y el miedo, la vergüenza y el orgullo modelan las decisiones individuales, y por extensión, en nuestras democracias representativas, definen estados colectivos e iluminan esta época trágica. Una era que está lejos de ser racional, y sí explosivamente emocional, y letal. Un libro removedor. (Katz)