Juan de Marsilio
ROBERTO ARLT (Buenos Aires, 1900- 1942) es un escritor rioplatense de lectura imprescindible. Autodidacta, formado en el periodismo, se destacó como novelista, cuentista, dramaturgo y desde el principio, con gran arraigo popular, con sus crónicas de la vida bonaerense, columna del diario El Mundo titulada "Aguafuertes porteñas". Junto a Onetti, hace ingresar a la literatura rioplatense el paisaje y los tipos humanos de la ciudad moderna, en especial los marginados, sórdidos y vencidos, cuya psicología -rica en pliegues y matices contradictorios- elabora combinando lo sutil y lo brutal, para dar, según sus propias palabras, "un cross a la mandíbula del lector". Lo mismo que Onetti, Arlt hace vivir a sus personajes en una atmósfera de nihilismo y desesperanza, denunciando la injusticia metafísica social, pero sin entrever, ni él ni sus personajes, ninguna esperanza firme.
Se justificaba una antología de su obra. Este volumen, que presenta el riesgo de que la selección de los textos y las notas del editor estén a cargo de dos personas, suple en parte la necesidad. El prólogo y las notas son correctos, breves e ilustrativos, siendo discutibles sólo algunas afirmaciones laterales sobre la literatura argentina del período. El problema está en la selección, al decidir dar fragmentos de las cuatro novelas (El juguete rabioso, Los siete locos, Los lanzallamas, continuación de la anterior, y El amor brujo) precedidos de un esquema argumental de cada una de ellas. No hay resumen que pueda sustituir la lectura de una novela. Hubiera sido más ventajoso incluir completa una de ellas dando en el prólogo y las notas una guía de lectura para las demás. También hubiera convenido dar algún otro texto dramático, por ejemplo La isla desierta o Trescientos millones, además de Saverio el cruel.
Sin embargo, el volumen vale, entre otras cosas por incluir las autobiografías, de sesgo humorístico, en las que Arlt se construye como personaje, al tiempo que defiende su manera de escribir, en base a la "prepotencia del trabajo", urgido por los plazos periodísticos, creando el mito, luego continuado por muchos críticos, del escritor genial pero desparejo, que escribe "mal"… pero por eso mismo acierta. También por los cuentos incluidos, de los que debe destacarse "Ester Primavera" y "Las fieras", donde se explora con lucidez la degradación humana, pues el primer lúcido es en ambos casos el propio protagonista, consciente a la vez de su rebajamiento y de su incapacidad de redimirse.
Debe leerse con atención las "aguafuertes". En algunas, haciendo honor al nombre, se describe el paisaje y los tipos urbanos con ojo de ilustrador. En varias de ellas, Arlt explica su oficio de escritor, con orgullo de usar también el lenguaje de la gente común. En todas es capaz, partiendo de un detalle nimio, de alcanzar un lirismo triste y a veces desesperado. En algunas -"Esos tres gestos", "Días de neblina"- reúne belleza y angustia por partes iguales.
En cuanto a la única pieza teatral incluida -Saverio el cruel, de 1936-, vale la pena seguir el trabajo que se hace sobre la figura del hombre insignificante que enloquece y ambiciona el poder para compensar su propia inferioridad, en transparente alusión a los dictadores totalitarios por esos días en ascenso.
ARLT FUNDAMENTAL, de Roberto Arlt (selección de Analía Capdevila, prólogo y notas de Ana Silvia Galán). Alfaguara, 2010. Buenos Aires, 528 págs. Distribuye Santillana.