La Guerra en casa

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Rafael Rey

EL 6 DE MARZO de 1970, poco antes del mediodía, la paz del Greenwich Village se vio alterada por una serie de explosiones que desintegraron una de las casas allí ubicadas.

Dos bombas, cuyos destinos originales eran un baile de suboficiales de la Armada, en la ciudad de Nueva Jersey, y la Biblioteca Butler de la Universidad de Columbia, explotaron accidentalmente por un cortocircuito en la instalación eléctrica. Tres personas murieron y dos sobrevivieron, ilesas. Todas pertenecían a The Weatherman Organization, una de las facciones de la agrupación Estudiantes por una Sociedad Democrática (SDS, por su sigla en inglés). A partir de allí, el resto de los miembros de la organización (algunas decenas de personas) pasaron a la clandestinidad y comenzaron a identificarse como The Weather Underground Organization. En los siguientes cinco años cometerían más de 20 atentados. Ayudarían a Timothy Leary a escapar de prisión; harían públicas varias conspiraciones del FBI para asesinar, entre otros, a Martin Luther King, y se convertirían en las personas más buscadas por la inteligencia norteamericana durante años. Todo por una consigna: "traer la guerra a casa".

SOPLANDO EN EL VIENTO. The Weatherman… nace de los escombros de la Convención Anual de la SDS, celebrada en Chicago en junio de 1968. En ese entonces, la SDS contaba con cerca de 100 mil afiliados, y el evento fue cubierto por los medios de prensa más importantes del país. Pero el movimiento estudiantil estaba en crisis y la Convención aceleró su desmembramiento, hasta que una de las nuevas agrupaciones tomó el control: The Weatherman… El nombre fue tomado del tema de Bob Dylan, "Subterranean Homesick Blues": "you don´t need a weatherman to know which way the wind blows" (no necesitás un meteorólogo para saber hacia donde sopla el viento). Desde entonces el objetivo fue "el derrocamiento violento del gobierno de los Estados Unidos". Mark Rudd, David Gilbert, Bill Ayers y Bernardine Dohrn, algunas de las principales figuras del movimiento estudiantil de esos años, se convirtieron en los líderes del nuevo grupo. Disconformes con la ineficacia de las acciones no violentas de la SDS, decidieron que había que transitar otros caminos: "No hay forma de comprometerse a la antiviolencia, viviendo en la sociedad más violenta que se haya creado en la historia. De ninguna manera estoy a favor de la no violencia", declararía Dohrn.

DIAS DE FURIA. La primera acción llevada a cabo por The Weatherman… bajo ese nombre tuvo lugar en la ciudad de Chicago, y es conocida como Los Días de Furia. Entre el 8 y el 11 de octubre de 1969, organizaron lo que pretendían fuera la demostración más importante contra la Guerra de Vietnam que se hubiera llevado a cabo hasta el momento. Esperaban a miles de personas, pero la manifestación apenas superaba las doscientas. Como recordaría Ayers, "quería que alguien nos rescatara de lo que estábamos por hacer". Armados con palos y piedras, y protegidos con cascos de fútbol americano, los manifestantes corrieron por una de las principales avenidas de la ciudad rompiendo autos y vidrieras. Pero eran demasiado pocos para el millar de policías apostados en el lugar y todo terminó en menos de media hora. Hubo docenas de heridos y arrestados. Entendieron que estaban "aislados y marginados"; llegaron a la conclusión de que "el resto del país estaba comprado sin esperanza". Las críticas golpearon desde todas partes. Antiguos integrantes de la SDS entendían que la manifestación "había distorsionado el concepto de militancia"; los líderes de las Panteras Negras fueron un poco más directos, y, quizás, más certeros: "¿A eso llaman revolución?", preguntaban: "eso es un juego de niños". Hasta Nixon opinó: "la violencia en Estados Unidos no la causa la guerra, no la causa la represión. No hay ningún ideal romántico involucrado (…) son los mismos vándalos (…) que siempre han plagado a la gente buena".

El FBI comenzó a interesarse en el grupo, aunque las autoridades todavía no estaban seguras sobre si estos jóvenes "eran peligrosos o charlatanes". Desperdigados por todo el país, comenzaron a fabricar bombas y a familiarizarse con el uso de armas de fuego. Mark Rudd recuerda que para ese entonces ningún norteamericano blanco era inocente, "todos eran objetivos legítimos para atacar (…) estaba superado por el odio. Quería a mi odio como insignia de mi superioridad moral". Querían efectuar el mayor ataque que los norteamericanos hubieran sufrido dentro de su territorio alguna vez, pero las cosas no salieron como lo habían planeado.

BOMBAs y advertencias. En una reunión celebrada tras el accidente con las bombas, el grupo se propuso continuar con la lucha sin poner en riesgo la vida de personas inocentes, y así lo hicieron.

En mayo de 1970, dos meses después de lo ocurrido en Nueva York, The Weather Underground Organization emitió su primer comunicado oficial, anunciando el ataque a "un símbolo o institución de la injusticia norteamericana". La primera bomba explotó en la sede de la Guardia Nacional; las siguientes lo harían en oficinas del FBI, de la Policía de Nueva York, o del mismísimo Pentágono. La guerra, finalmente, había llegado a casa.

Cada acción era precedida de una advertencia de evacuación, y de un comunicado explicando las acciones del grupo. El comunicado que acompañó la liberación de Timothy Leary rezaba: "(…) Estamos construyendo una sociedad que pueda resistir el genocidio (…) No solo estamos atacando objetivos. Estamos poniendo de rodillas a un gigante lastimoso e indefenso. Vigilen sus aviones, vigilen sus universidades, vigilen sus bancos, vigilen sus hijos, vigilen sus puertas".

Los atentados se multiplicaron en los años siguientes; los motivos también. La Guerra de Vietnam seguía siendo la razón principal que los llevaba a actuar; pero también explotaban bombas en repudio al golpe de Estado en Chile, o en solidaridad con una huelga de obreros puertorriqueños.

A medida que las tropas norteamericanas se retiraban de Vietnam, los miembros del grupo se preguntaban si valía la pena "seguir poniendo una bomba aquí, una bomba allá". Como lo expresó un antiguo dirigente de la SDS, el movimiento se había convertido en "algo bueno pasado de moda".

SUPERFICIE. Uno a uno, los líderes fueron negociando su regreso de la clandestinidad. Mark Rudd se entregó en enero del 78; Ayers y Dohrn en diciembre del 80. Ninguno fue a prisión. La mayoría de los cargos fueron retirados, porque resultaba evidente hasta dónde el FBI había infringido la ley mientras los perseguía. Cumplieron con algunos años de libertad condicional y pagaron multas de entre 4 y 15 mil dólares.

Entrevistado para el documental The Weather Underground, Rudd ensayó cierto revisionismo sobre la actuación del grupo: "Son cosas de las que no estoy orgulloso, y de las cuales me resulta difícil hablar públicamente, y discernir lo que era correcto de lo que no. Pienso que la parte del fenómeno Weatherman que estaba bien, fue comprender cuál es la posición de Estados Unidos en el mundo. Fue este conocimiento el que no pudimos manejar; era demasiado grande. No sabíamos qué hacer. De alguna manera, todavía no sé qué hacer con este conocimiento. No sé qué hay que hacer ahora, y es algo que sigue carcomiéndome como lo hizo hace 30 años".

FUENTES: Underground, dir. Emile de Antonio, 1975.

The Weather Underground, dir. Sam Green y Bill Siegel, 2003.

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