Porque es una novela arbórea, cuya narración va derivando por universos que atan al lector, provocan su imaginación, y lo sumergen en historias que, más allá de sus circunstancias, imponen un ritmo, el de la escritura como un buen arte. El protagonista, Federico Stahl, investiga, se inmiscuye en realidades biográficas ajenas y en apariencia singulares. Gesto que, en realidad, es la excusa para meterse en la mente del lector, porque Stahl somos todos, en él nos reflejamos, y por él abrimos nuestro destino. Una novela lograda, la decimonovena de este autor. (Pez en el Hielo)