por Juan de Marsilio
.
Es un libro amargo, desagradable y hasta odioso. Y lo es porque su autor, el escritor y dramaturgo Carlos Liscano (1941–2023), se vio en el deber moral de que el libro fuese así. Cuando lo publicó ya sabía del cáncer que se lo llevaría en 2023. Nada ganaba publicando esta crítica sincera del socialismo real y del régimen cubano: un rosario de denuncias de autoritarismo, gobiernos vitalicios, ineficacia, favoritismos, persecución de homosexuales y otras minorías, corrupción al por mayor arriba y al menudeo abajo, y un largo y penoso etcétera. Perder, perdería nada más la presencia de unos cuantos de sus compañeros de militancia y de cárcel en su velatorio y sepelio, y acaso el ninguneo póstumo de su obra por parte de algún crítico militante. Y cuando un hombre, “puesto ya el pie en el estribo”, reconoce el haberse jugado la libertad y el pellejo —como muchos de sus compañeros de generación— merece respeto.
Este libro está escrito desde una perspectiva socialista democrática. En palabras de Liscano, que transcribe el diario de una visita a Cuba en el 87: “Entiendo que el socialismo debe aportar, ‘crear’ soluciones económicas para las grandes masas, pero también ha de crear democracia, libertad, conciencia de la democracia y de la libertad. Resisto cada vez más todo lo que no sea sociedad civil, todo lo que sea policía de funcionarios estatales”. Así, pues, se ganará el desprecio de quienes creen que el capitalismo es incuestionable tanto como el de quienes aún creen en el régimen de Cuba (o Venezuela, Nicaragua, China o Corea del Norte). Y a quienes, izquierdistas democráticos, temen “hacerle el juego a la derecha”.
Hay que leer este libro y estudiar, en cuantas fuentes sea posible, el asunto que plantea. De izquierda, centro o derecha, el ciudadano honesto sabe que el mundo en que vivimos reclama soluciones serias a graves problemas e injusticias. Y puede comprender a la perfección que no desdecirse por no dar el brazo a torcer ante el enemigo, y seguir apostando por lo inviable, lejos de ser solidez ideológica, es negligencia criminal.
.
CUBA, DE ESO MEJOR NI HABLAR, de Carlos Liscano, Fin de Siglo, 2022. Montevideo, 160 págs.
(foto Darwin Borrelli/Archivo El País)
¿Encontraste un error?
Reportar