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China sube al escenario

Hasta hace poco, las declaraciones públicas de Rusia y Ucrania para propiciar algún dialogo de paz no merecían ser consideradas. Mas bien indicaban lo contrario y las expresiones de deseo de otros, no aportaban al caso. Eso era hasta que China subió al escenario.

Si leemos detenidamente el comunicado chino, ninguno de los 12 puntos mencionados en él es rechazable de plano, ni debería ser objetado por contener incongruencias. El documento establece márgenes amplios de negociación para tratar de ir acercando posiciones, llegar a un armisticio (cese de fuego) y eventualmente a un tratado de paz.

Un día antes de la reciente visita de Xi a Moscú, Putin anunció que estaba preparado seriamente a negociar la paz aunque inmediatamente repitió una serie de condiciones que, todas ellas juntas, la harían inalcanzable.

Xi estaba tratando de cambiar el panorama. Dio a entender que “ya basta” de solo hacer la guerra y andar amenazando, que llegó la hora de comenzar a negociar. No creo que Putin debería descartar estas sugerencias. De prepararse un paquete que a los ojos rusos, se pueda vender como una victoria (aunque acotada) es posible que Putin esté dispuesto a frenar la matanza y de a poco se logre un tratado de paz.

EE.UU. debería aceptar que Putin no puede perder la guerra y honestamente, Ucrania no puede ganarla.

Seria inteligente que Zelenski acepte el desafío basado en la propuesta de XI y abra (si es que no está ya en marcha - en forma secreta) el comienzo de una negociación. El reciente éxito de China en reestablecer las relaciones entre Irán y Arabia Saudita y haber logrado su acercamiento dice mucho del status alcanzado por la segunda potencia mundial, la cual se acerca mucho ya a EE.UU. en influencia y peso. Biden podría aprovechar la iniciativa de Xi, por más desagradable que sea el sapo que deba tragarse y sepa contener a los fabricantes de armas y su “lobby”, así como otros intereses que prefieren que el conflicto continue para iniciar un acercamiento.

¿Cuáles son los escollos para lograr la paz?

Las principales “razones que obligaron” a Rusia a atacar Ucrania es su razonable deseo de establecer, eventualmente, una alianza con la OTAN (para protegerse de una posible invasión que, como sabemos, ya se ha producido y sigue causando estragos). Segundo, alejarse de Rusia y buscar de integrarse a la Unión Europea (UE) en lo cultural y económico. Según Putin sería algo que no podría permitir. Además, tener en su frontera una democracia, aunque imperfecta, no le haría gracia, acostumbrado a tener una marioneta de vecino.

El tema es como sortear estos serios impedimentos y ofrecer a Ucrania una garantía con suficiente respaldo como sustituto a la OTAN, en materia de seguridad

Afortunadamente existe una organización que debería ser aceptable para ambos bandos y son las Naciones Unidas (ONU) que no han jugado hasta ahora un papel relevante, salvo en facilitar con la intervención de Turquía, el traslado de cereales desde el Mar Negro hasta la península de los Dardanelos en el Mediterráneo; evitando lo que podría haber sido una gran hambruna.

¿Cómo encarar los pasos intermedios? Pues bien, se debería contemplar I) la formación de un contingente militar multinacional para interponerse, llegado el momento, entre los rusos y ucranianos. II) Que la formación de este contingente comience a ser planificado (cuanto antes) y que esté listo para cuando llegue el cese de hostilidades. III) Que el Consejo de Seguridad (CS) de la ONU, con los votos de los 5 miembros permanentes, apruebe una resolución y otorgue plenas facultades al Secretario General para que haga cumplir el acuerdo y corregir cualquier incursión o ataque que modifique el acuerdo logrado.

IV. Que la resolución de la ONU sea redactada en forma tal, que las disposiciones futuras para hacer cumplir la resolución no puedan ser vetadas o alteradas por ningún miembro permanente del CS.

La ONU tiene experiencia en la defensa de países bajo ataque, con un mandato refrendado por el CS. La más significativa por su envergadura, fue la defensa de Corea del Sur, hace siete décadas, cuando se terminó derrotando la invasión.

Sin un apoyo de este tipo es difícil que Ucrania esté dispuesta a negociar un alto al fuego y continuar recibiendo armamentos y fondos de occidente.

A Rusia podría convenirle la detención de los enfrentamientos, a cambio de algún levantamiento de sanciones, esperar un tiempo, organizase y cuando lo juzguen indicado, seguir con sus pllanes de conquista.

Por lo que la garantía de las Naciones Unidas podría ser fundamental para hacer viable que Ucrania acepte.

Los numerosos ítems pendientes tardarán mucho tiempo en ser sorteados, empezando por:

I. La repatriación de civiles, ej., los niños ucranianos secuestrados por los rusos (ellos dirán que fue un acto humanitario porque habían quedado huérfanos). Los adultos enviados a prisión, en zonas ocupadas, etc.

II. Los prisioneros de guerra y los heridos de uno y otro bando, en manos de sus enemigos.

III. Fronteras. Lo más razonable sería volver a las líneas anteriores a la invasión de febrero del 2022. (Propuesta de Henry Kissinger). Es decir, Crimea y parte del este y sur de Ucrania quedarían en manos de los rusos hasta la decisión final. Llegado el momento, habrá que negociar cada ciudad, pueblo, río, arroyo y montículo, como parte de un todo.

IV. Las reparaciones por muertes de civiles y por destrozos de infraestructura, edificios y equipos por causa de actos de guerra, como incendios y derrumbes posteriores, etc. En occidente, existen unos U$300 mil millones embargados que los bancos rusos tenían en occidente. Estos pueden no ser suficientes para compensar el daño, pero es algo para comenzar a hablar.

V. El levantamiento paulatino de sanciones.

De no haber un acuerdo la guerra con todas sus nefastas consecuencias habrá de proseguir, no se sabe cuanto tiempo más y habrá que prepararse. Esperemos que algo como lo esbozado aquí, acontezca lo antes posible.

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Matías Chlapowski

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