Redacción El País
Las alergias aumentan cada primavera y afectan a millones de personas que comienzan a experimentar estornudos constantes, congestión nasal, picazón en los ojos y cansancio. Aunque no es posible evitar por completo la presencia de polen en el ambiente, sí se puede reducir su impacto con una serie de hábitos sencillos y consistentes.
Durante esta estación, muchas plantas liberan grandes cantidades de polen, un desencadenante frecuente de rinitis alérgica. El sistema inmunológico lo interpreta como una amenaza y reacciona con inflamación en nariz, ojos y garganta. Este fenómeno puede agravarse por el viento, la polinización cruzada entre especies y los cambios bruscos de temperatura.
La primavera suele despertar un cuadro típico compuesto por estornudos, lagrimeo, congestión, picazón y tos leve. En algunos casos aparece fatiga, irritabilidad y trastornos del sueño debido a la dificultad para respirar. Reconocer estos síntomas de alergia facilita iniciar la prevención de alergias antes de que los malestares se intensifiquen.
Hábitos que ayudan a prevenir las alergias
Los especialistas coinciden en que la prevención se basa en reducir la exposición al polen y cuidar la calidad del aire en los espacios interiores. Las recomendaciones más eficaces incluyen:
- Ventilar en los horarios adecuados. Conviene abrir ventanas temprano en la mañana o por la noche, cuando la concentración de polen suele ser menor. En días ventosos o de alto conteo de alérgenos es preferible mantener los ambientes cerrados.
- Limpiar con mayor frecuencia. Pasar un paño húmedo y aspirar ayuda a disminuir partículas que se acumulan en muebles y pisos. Las cortinas, la ropa de cama y las alfombras deben lavarse regularmente para reducir la presencia de polen adherido.
- Ducharse al llegar a casa. El polen se deposita fácilmente en la piel y el cabello. Una ducha rápida evita que esas partículas sigan circulando en el hogar y reduce la aparición de alergias primaverales durante la noche.
- Usar filtros adecuados. Los purificadores de aire con filtros HEPA y los aires acondicionados mantenidos en buen estado son aliados para mejorar la calidad del aire. También conviene usarlos en el auto durante recorridos largos.
- Vigilar la ropa al aire libre. Secar sábanas y prendas en el exterior aumenta el riesgo de que se impregnen de polen. Es mejor optar por el secado interior, especialmente en días de alta concentración.
Si los síntomas se vuelven persistentes, interfieren con el sueño o dificultan las actividades diarias, es momento de buscar orientación. Los especialistas pueden definir tratamientos para alergias que incluyen antihistamínicos, sprays nasales o inmunoterapia, siempre ajustados al historial y sensibilidad de cada persona.
Adoptar estos hábitos no elimina por completo las alergias, aunque sí reduce su intensidad y mejora el bienestar general. La clave es anticiparse al inicio de la primavera y sostener una rutina de cuidados que permita disfrutar del clima sin malestares innecesarios.