Redacción El País
Los malos olores en el baño no aparecen por arte de magia. Suelen ser el resultado de la humedad acumulada, la escasa ventilación y la presencia de compuestos como el amoníaco. Frente a este combo poco agradable, la naturaleza ofrece una solución simple y decorativa: algunas plantas ayudan a absorber esas sustancias, regular la humedad y mejorar la calidad del aire.
Investigaciones sobre purificación natural del ambiente —entre ellas el reconocido NASA Clean Air Study— demostraron que ciertas especies vegetales son capaces de filtrar contaminantes comunes en espacios cerrados. Y aunque el baño parece un entorno desafiante por el vapor constante y la luz limitada, hay plantas que no solo se adaptan bien, sino que aprovechan esas condiciones para cumplir su función purificadora.
Plantas que ayudan a neutralizar olores en el baño
Entre las más recomendadas aparece el lirio de la paz (Spathiphyllum). Estudios publicados en el Journal of Environmental Horticulture indican que esta planta absorbe compuestos como el amoníaco, ayuda a regular la humedad y libera oxígeno. Además, tolera muy bien la luz indirecta, por lo que es ideal para baños con poca iluminación natural.
La menta es otra aliada eficaz, especialmente por su aroma fresco y persistente. Según el Royal Horticultural Society, su fragancia ayuda a disimular olores fuertes y mantiene una sensación constante de limpieza. Eso sí, necesita riegos frecuentes, sobre todo en ambientes cálidos y húmedos.
El jazmín suma un plus sensorial. Su perfume intenso y relajante contribuye a neutralizar olores en espacios cerrados y, de acuerdo con estudios del International Journal of Aromatherapy, también mejora la percepción general del ambiente, reduciendo la sensación de encierro.
Para quienes prefieren opciones sin fragancias marcadas, el helecho de Boston (Nephrolepis exaltata) es una excelente alternativa. La American Society of Horticultural Science destaca su capacidad para absorber el exceso de humedad y purificar el aire, lo que lo convierte en un clásico de los interiores húmedos.
La drácena (Dracaena) también cumple un rol importante. Investigaciones botánicas difundidas por la University of Georgia Extension señalan que esta planta ayuda a eliminar compuestos orgánicos volátiles presentes en interiores, sin aportar aromas florales intensos.
Otras especies como la gerbera y la azalea completan la lista. Según estudios del European Journal of Horticultural Science, resultan eficaces frente a olores persistentes, en especial los asociados a desagües y humedad.
De acuerdo con la Botanical Society of America, la mayoría de estas plantas prefiere luz indirecta o sombra, una condición habitual en los baños. La humedad ambiental juega a favor, aunque conviene regar solo cuando el sustrato esté seco al tacto, salvo en el caso de helechos y lirios, que requieren mayor humedad constante.
La ventilación sigue siendo clave para evitar la aparición de moho, incluso cuando las plantas ayudan a equilibrar el ambiente. Usar macetas con buen drenaje y un sustrato nutritivo permite mantener las raíces sanas y prolongar su vida útil. Sumar estas especies al baño no solo mejora el aspecto del espacio, sino que también ofrece una alternativa natural, sostenible y efectiva para combatir los malos olores de forma continua.
En base a El Universal/GDA