Bluetooth bajo la lupa: por qué tus audífonos inalámbricos no dañan tu cerebro

La ciencia desmiente los temores sobre la radiación: emitir ondas de baja energía es lo que permite que tu batería dure todo el día.

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Foto: Ben Nichols/Commons.

Redacción El País
En los últimos años se ha vuelto cada vez más común el uso de audífonos inalámbricos con tecnología Bluetooth, una herramienta que permite conectar dispositivos electrónicos entre sí mediante ondas de radio en la banda de 2,4 GHz. Gracias a este sistema, es posible transmitir audio sin cables, lo que aporta comodidad, movilidad y una experiencia de uso más práctica.

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Foto: Pixahive.

A pesar de sus ventajas, muchas personas todavía se preguntan si los auriculares Bluetooth pueden representar un riesgo para la salud, especialmente por su relación con la radiación electromagnética. Sin embargo, la evidencia científica disponible indica que los niveles de exposición son muy bajos y no suponen un peligro para el organismo.

Según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, existen distintos tipos de radiación asociados a los campos eléctricos y magnéticos. Algunas corresponden a frecuencias bajas, como las utilizadas en la radio y los microondas, mientras que otras, de frecuencias altas, incluyen los rayos X.

En este marco, se distinguen las radiaciones ionizantes y las no ionizantes. La tecnología Bluetooth pertenece a este último grupo, lo que significa que no altera el ADN ni está vinculada a enfermedades como el cáncer. Así lo explicó Alberto Nájera, director científico del Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud de España.

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Foto: Commons.

“Los dispositivos inalámbricos emiten radiación electromagnética no ionizante, en forma de ondas de radiofrecuencia (RF) en la banda de 2,4 GHz, la misma que utiliza el Wi-Fi doméstico. Se trata de una radiación de muy baja energía, incluso inferior a la de los infrarrojos de un control remoto o a la luz visible”, señaló el especialista.

Los audífonos inalámbricos funcionan con intensidades de radiación extremadamente bajas y, para poder comercializarse, deben cumplir con normativas internacionales y estándares de seguridad que limitan la emisión máxima permitida.

Además, existe una evidencia práctica: si estos dispositivos emitieran radiación de alta intensidad, su batería se agotaría rápidamente. Por ese motivo, los fabricantes priorizan una baja potencia de emisión, suficiente para cubrir un alcance corto, ya que el teléfono móvil y los auriculares suelen estar separados por apenas uno o dos metros.

¿Los audífonos Bluetooth pueden ser dañinos?

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Foto: Freerange.

De acuerdo con los expertos, la energía que emiten los auriculares Bluetooth es demasiado baja para provocar daños en las células, mutaciones genéticas o alteraciones en el ADN. Tampoco existe evidencia de que puedan causar cáncer, daño cerebral o trastornos neurológicos. Incluso, su potencia de emisión es menor que la de un teléfono celular.

“No existen estudios científicos que demuestren que el uso de audífonos inalámbricos genere efectos negativos sobre la salud humana”, afirmó Nájera.

Uno de los mitos más frecuentes sostiene que estos dispositivos dirigen la radiación directamente al cerebro. El especialista desmintió esta idea y recordó que las potencias de emisión están muy por debajo de los límites de seguridad establecidos.

“La radiación que emiten estos aparatos es no ionizante, por lo que no puede romper enlaces químicos, ni dañar neuronas ni producir mutaciones. Además, no existe una exposición acumulativa: cuando el dispositivo se apaga, el cuerpo deja de recibir cualquier señal”, explicó.

En conclusión, la ciencia ha reiterado que el uso de audífonos Bluetooth no representa un riesgo para la salud, y que la exposición a la radiación generada por estos dispositivos es mínima, temporal y segura dentro de los estándares actuales.

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