Redacción El País
Un estudio científico reveló que consumir dos puñados de frutos secos al día puede mejorar la memoria en tan solo cuatro meses y disminuir el riesgo de demencia de manera significativa. Esta evidencia refuerza el papel de la alimentación en la prevención del deterioro cerebral.
Más de 55 millones de personas viven con demencia en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Aunque no existe una cura para el Alzheimer, la investigación confirma que los hábitos saludables, entre los que destaca una buena alimentación, son fundamentales para retrasar los síntomas y proteger la salud cognitiva.
La investigación, publicada en la revista GeroScience y realizada con datos del BioBank del Reino Unido en más de 50.000 adultos, arrojó resultados contundentes. Quienes consumían frutos secos todos los días mostraron un riesgo 12% menor de desarrollar demencia por cualquier causa. Aquellos que comían al menos un puñado al día lograron una reducción del riesgo del 16%.
Los científicos destacaron que los frutos secos sin sal tienen un efecto protector mayor que los salados. Incorporar estos snacks a la dieta diaria es una estrategia simple para cuidar el cerebro, potenciar la memoria y construir una defensa contra el deterioro mental y las enfermedades neurodegenerativas.