Los ómnibus en el ojo de la tormenta

Ciclón: el día después. El Gobierno, la Intendencia de Montevideo, empresas de transporte y sindicatos cruzan acusaciones por la falta de coordinación. "Trabajadores hicieron paro"

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RENZO ROSSELLO

En lo peor del ciclón miles de personas intentaban volver a sus hogares, siguiendo instrucciones del Sistema de Emergencias. No pudieron hacerlo porque no pasaban ómnibus. Gobierno, Intendencia, empresas y sindicatos cruzan acusaciones.

Falta de coordinación. "Ese fue el peor error que sucedió ayer. Hubo una descoordinación en una decisión de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) que rápidamente se revirtió en una hora. Lamentablemente, entre la toma de decisión y que se revirtió, hubo dos horas y media sin transporte público en un momento en el que no debería haber faltado", reconoció ayer el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, en declaraciones formuladas a radio Carve.

Y en ello parecen coincidir la mayoría de los involucrados en el problema. De hecho, el presidente de la empresa Cutcsa, Juan Salgado, responsabilizó tanto a la IMM como al sindicato por la interrupción del servicio en medio del temporal. Desde el sindicato de trabajadores se acusó la falta de coordinación entre el Ejecutivo y la IMM, al tiempo que pidieron la creación de un "protocolo" para emergencias. Y desde la IMM se dice que "nunca se hizo ninguna recomendación" para suspender los servicios.

Lo cierto es que miles de uruguayos tuvieron que hacer frente a lo peor del ciclón en paradas de ómnibus atestadas de personas que salían de sus trabajos, en dependencias públicas o privadas, luego que casi el 90% de las actividades se suspendieran por la emergencia meteorológica. Entre tanto, en las terminales de ómnibus los coches se estacionaban "hasta nueva orden", aunque pronto comenzó a circular la decisión sindical de no retomar servicios "hasta los nocturnos".

LA SECUENCIA. A las 10.30 Meteorología emitió la alerta roja para Montevideo, Canelones, Maldonado y Rocha. Para entonces los principales referentes del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) ya monitoreaban la situación con vistas a la aplicación de medidas. Poco después de la hora 12 la mayoría de las oficinas públicas ya habían comenzado a evacuar sus locales, y otro tanto sucedía en la mayoría de las empresas privadas. A modo de ejemplo, sobre el mediodía los principales centros comerciales del país (los shoppings Portones, Montevideo, Tres Cruces y Punta Carretas), así como el Costa Urbana Shopping de Canelones habían resuelto cerrar al público.

A las 13.30 el prosecretario de Presidencia, junto a los principales referentes de Meteorología, Bomberos, Policía Caminera, y fuerzas armadas comunicaba en conferencia de prensa la situación y las medidas que se estaban adoptando.

"Sobre el eje del mediodía se recibió una llamada en la empresa, la recibió el gerente de transporte, por parte de la UPTU (Unidad de Planificación de Transporte Urbano), que pertenece a la División Tránsito y Transporte de la Intendencia, ordenando a las empresas que debían organizar la llegada a las terminales, a la espera de una nueva orden para reanudar el servicio", relató el presidente de Cutcsa, Juan Salgado, a El País.

Salgado aseguró que la medida causó cierta sorpresa en la empresa. "La acatamos porque la situación era totalmente nueva, pero es la primera vez en la historia que pasa una cosa así", indicó. La precaución les pareció adecuada, "aunque era totalmente contradictoria con la decisión que estaba tomando el gobierno de evacuar la mayoría de las oficinas". De hecho, el empresario se comunicó con el director de Movilidad Urbana de la IMM, Gerardo Urse, para confirmar la medida.

A las 14.25 horas Cutcsa recibió una nueva directiva: "nos dicen que se comience a circular nuevamente". Pero allí surgió otro problema. "Ahí nos encontramos con algo nuevo, los trabajadores nos comunicaron que había un paro y que se reintegraban con los nocturnos", relató el empresario.

CRUCES. "Nosotros no sugerimos nada, simplemente tomamos nota de los planteos que nos llegaban", dijo por su parte el director de Tránsito y Transporte de la IMM, Hugo Bosca. Indicó que la comuna no tomó ninguna resolución relativa a la suspensión de los servicios.

"Se pusieron en contacto dirigentes de la Unott que nos planteaban que tenían problemas y que se iban a quedar en las terminales, lo que no nos llamó la atención con lo que estaba pasando", apuntó Bosca.

El jerarca reconoció que "los servicios se vieron resentidos porque tanto la UTC como el sindicato de COME pararon".

Desde los sindicatos, argumentan que reinaba la incertidumbre. "Si algo se demostró acá es que va a haber que armar un protocolo para que cada uno sepa qué es lo que tiene que hacer en un caso así. Hubo una descoordinación total entre el gobierno y el municipio", dijo el dirigente sindical Luis Aguirre, de Unott.

Aguirre aseguró que mientras tenía lugar lo más complicado de la crisis "en un momento se cortaron las comunicaciones". Ello avivó los temores de los trabajadores que ya habían quedado particularmente sensibilizados con el accidente ocurrido en Lezica unas horas antes. "Lo que se hizo fue dar servicio hasta que se pudo", acotó el dirigente.

La cifra

150

es la cantidad de minutos en los que el público se quedó sin servicio de transporte colectivo, según se reconoció oficialmente.

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