EDUARDO BARRENECHE
La Policía y jerarcas del INAU creen que la fuga de 13 menores del hogar Sarandí en la madrugada de ayer fue entregada e investigan a funcionarios de dos turnos. También se indaga por qué allí había dos policías de guardia en lugar de cuatro.
"Esta fuga es un hecho desgraciado, aislado, con características extrañas, muy extrañas por lo que nos trasmiten las autoridades del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa)", dijo el presidente del INAU, Javier Salsamendi.
El Sirpa se integró oficialmente el martes 10. Es un organismo que funciona dentro del INAU en forma desconcentrada y tiene como cometido gestionar, a través de una comisión delegada, los hogares con privación de libertad de la Colonia Berro y de Montevideo.
Las últimas fugas ocurridas en la Colonia Berro datan de noviembre de 2011. En dos oportunidades, nueve menores se escaparon del hogar Ariel. En un caso tomaron de rehén a dos funcionarias.
Según Salsamendi, "siempre que hay una transición dentro del INAU, hemos tenido problemas. Es como una ley".
Los escapes de 13 menores -un homicida peligroso, 11 rapiñeros y un adolescente internado por una medida cautelar y que esperaba una sentencia sobre su caso- de un hogar de máxima seguridad de la Berro ocurrieron 24 horas después de que Unidad Nacional (Partido Nacional) y Vamos Uruguay (Partido Colorado) entregaran en el Parlamento 367.609 firmas para habilitar un plebiscito para bajar la edad de imputabilidad penal de 18 a l6 años. El plebiscito se realizaría en simultáneo con las elecciones de octubre de 2014.
Además esta fuga sucede a nueve días de la instalación del Sirpa. Ello hace creer a autoridades del INAU que el escape fue "entregado" y procura "desestabilizar" a los nuevos jerarcas del sistema penal de adolescentes. "La Comisión Delegada del Sirpa deberá responder a este hecho con mucha dureza cuando caigan los responsables", dijo Salsamendi a El País.
La Policía también cree que la fuga fue entregada. Fuentes que consultó El País indicaron que, dadas las condiciones de seguridad que tiene ese y otros hogares del INAU, es muy complicado lograr evadirse.
El hogar Sarandí hay rejas dobles con barrotes gruesos, tejido de entre tres y cuatro metros de alto y sobre éste, concertina -alambrada muy filosa- similar a la existente en la cárcel de Canelones.
El sindicato del INAU coincidió con Salsamendi en que llama la atención el momento en que ocurrió el escape. "Es un hecho muy raro en la coyuntura política en que se da", dijo a El País el presidente del gremio, José Lorenzo López, en alusión a la entrega de firmas presentada el martes 17 por Vamos Uruguay y Unidad Nacional.
"En ese marco nosotros lo que vemos es que justo esto se da en un momento de la coyuntura política particular y nos parece que tiene que ser investigado también", reiteró. Agregó que también pudo ocurrir fallas humanas de funcionarios del Sirpa dado el elevado hacinamiento que había en el Sarandí.
En la madrugada de ayer y sin que nadie escuchara ruido alguno, los 13 internos -en el Sarandí estaban alojados 35 adolescentes infractores- limaron las rejas de una ventana y se tiraron del segundo piso de ese establecimiento de la Colonia Berro.
Aprovechando que en el fondo del hogar no había guardias, se deslizaron por allí. La Policía presume que, luego de que los menores atravesaran un monte cercano al hogar, se dispersaron rumbo a Suárez.
La fuga del hogar Sarandí se enmarca en una serie de "señales previas" ocurridas en la Berro, según fuentes del instituto. El viernes 6, 37 menores del hogar Ariel se amotinaron e intentaron fugarse. La "movida" fue dirigida por tres adolescentes peligrosos y uno de ellos amenazó a los guardianes con un corte carcelario. La revuelta fue controlada por el GEO.
Tres meses antes, el 19 de enero, un menor con múltiples rapiñas conocido como "El Negro" protagonizó un inaudito rescate, el segundo ocurrido en la historia del INAU.
Este menor descendió de la camioneta del INAU en la División Salud, ubicada en General Flores y Bulevar Artigas, engrillado y esposado. Lo acompañaba un funcionario. Corrió tres metros y se subió a una moto que lo estaba esperando.
El rescate le costó el cargo a la directora del hogar Sarandí, una militante del Partido Comunista. El hecho generó que los comunistas -tienen un bastión en la Colonia Berro- se sintieran perseguidos, afirmaron las fuentes.
En lugar de la directora fue designado un equipo afín al MPP que responde a las actuales jerarquías del Sirpa, lo cual también generó roces internos dentro del INAU, señalaron fuentes gremiales a El País.
Anoche "El Negro" fue capturado por la Policía.
Otro hecho que genera rispideces internas es el nombramiento de una nueva gerente al frente de los hogares con privación de libertad del INAU.
VIGILANCIA. En la tarde de ayer, abogados de Jurídica del INAU levantaban actas en la Colonia Berro a todos los funcionarios de los turnos vespertino y nocturno del hogar Sarandí para conocer los detalles de las fugas, dijo el presidente del Sirpa, Rubén Villaverde.
El jerarca señaló que ayer se contactó con el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, para interiorizarlo sobre lo ocurrido y agregó que hoy se reunirá con el titular de la cartera para analizar aspectos vinculados a la seguridad de los hogares de la Colonia Berro. En la mira de la Justicia también se encuentra la guardia policial que en ese momento se encontraba en las garitas perimetrales del hogar Sarandí. "Había dos policías en el perímetro externo. En condiciones normales hay cuatro. Se investiga por qué esos policías no estaban. Es cierto que había niebla que podía obstaculizar la visión", dijo Villaverde.
Fuentes policiales coincidieron con Villaverde sobre las malas condiciones de visión y señalaron que el puesto policial está a unos 50 metros pero la oscuridad y la niebla imperante en la noche del masivo escape, pudieron hacer imposible la visibilidad. No obstante, agregaron, detrás del hogar Sarandí hay poca iluminación -se habría incluso solicitado al INAU que se repararan los focos- y la vegetación es alta y espesa.
Por la noche hay una veintena de policías para los cuatro hogares que tienen custodia en la Colonia Berro, agregaron las fuentes.
"Anoche había por lo menos entre 15 y 20" policías, sostuvieron. Durante el día, casi se duplica porque hay efectivos que cumplen con el servicio 222. (Producción: Patricia Mango desde Canelones)
Salsamendi: "Se arrancará de cuajo cualquier cabeza"
"Vamos a ser absolutamente inflexibles. Se arrancará de cuajo cualquier cabeza. Hubo notorias fallas en el funcionamiento del hogar Sarandí", dijo ayer el presidente del INAU, Javier Salsamendi (CAP-L).
El INAU pasó de 1.040 fugas en 2009 a 800 en el 2010 y finalizó 2011 con solo 120. Si se comparan las fugas ocurridas en el primer trimestre del año pasado con el de este año, estas cayeron en 97%. Ese hecho fue destacado por operadores judiciales de Menores a El País
Actualmente, el Sirpa aloja a 450 internos.
En una conferencia de prensa en la sede del INAU donde participó el Directorio del Instituto y la Comisión Delegada del Sirpa, Salsamendi señaló que, además de la investigación interna, comenzó a actuar en la Colonia Berro el juez penal de Pando, Gerardo Núñez. Agregó que Policía Técnica también realizó un relevamiento de las rejas limadas por los menores.
El Ministerio del Interior también efectúa su propia indagatoria interrogando a los guardias policiales apostados en el hogar Sarandí en la madrugada de ayer. "Esta es una conferencia de prensa sobre un tema que pensé que no teníamos que tocar más. Los integrantes del Directorio del INAU podríamos no estar acá ya que entró en vigencia el Sistema de Responsabilidad Penal de Adolescentes (Sirpa). Pero no queríamos dejar tirados, solos, a la Comisión Delegada del Sirpa", dijo Salsamendi.
Agregó que en el pasado debió enfrentar fugas de internos y que estas "no son fáciles de digerir. Marcan y dejan un enojo increíble. Todos sabemos el esfuerzo que hace mucha gente para que eso no ocurra".
En tanto el presidente del Sirpa, Rubén Villaverde, dijo que hoy convocará a todos los directores de los hogares con régimen de privación de libertad para pedirles que acentúen la seguridad.
Villaverde dijo que más de 3.000 personas se inscribieron interesadas en ocupar 300 cargos en el Sirpa y agregó que se llamó a licitación para construir 120 nuevas plazas y refaccionar nuevos hogares de internación.