Efectivos de la Dirección General de Información e Inteligencia desbarataron una banda de 14 personas vinculadas al juego de la mosqueta.
Según informó el propio titular de esta Dirección, el inspector José Colman, se trató de una paciente investigación de varios días, montada en la zona del Cordón, más concretamente en 18 de Julio entre Fernández Crespo y Tristán Narvaja, donde estos individuos, estratégicamente ubicados, estafaban a jubilados y turistas.
Su principal radio de actividad, estaba en los alrededores del Instituto Nacional de la Juventud. El lugar donde actuaban les permitía captar a jubilados que salían del BPS, con dinero fresco.
Colman, en conferencia de prensa, indicó que estos delincuentes llegaban a sacar ganancias de entre $ 10.000 y $ 15.000, diarios.
"Estaban muy bien organizados", contó Colman, quien además mostró varias fotos de los movimientos que estos individuos hacían durante el día.
La organización era tal que cuando las víctimas perdían el dinero que tenían, una mujer los llevaba hasta el bar de la esquina, les daba agua y les hablaba mal de sus cómplices, haciendo un completo trabajo psicológico.
Además, según informó el propio Colman, cuando alguien ganaba dos o tres manos corridas de mosqueta, "eran las mujeres que advertían que se debían ir porque les iba a ir mal".
El jefe de Inteligencia por su parte, explicó que este procedimiento fue derivado a su dependencia, ya que la denuncia de uno de los perjudicados fue enviada al propio José Mujica, acompañada de una carta solicitando se atienda este tema.
También Colman informó que los catorce detenidos, cinco mujeres y nueve hombres, pasaron hoy por el despacho del juez de la causa, quien determinará su situación.
La mosqueta es considerada una falta y no un delito, por lo que se le impone una multa, que si no es abonada conlleva prisión.
Colman también dijo que para estas personas, "la mosqueta es una forma de vida". "Uno de ellos hace 20 años que vive de esto", indicó.