Policía lista ante eventual acción piquetera

Desafío. Los asambleístas recibieron el fallo con furia y lágrimas: "No nos vamos a mover"

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D. ROJAS / S. KANOVICH

Los activistas de Gualeguaychú reaccionaron con furia ante el fallo de La Haya: "La lucha comienza de nuevo", afirmaron. En tanto, la policía de Río Negro tiene todo pronto para "contrarrestar" una eventual acción de los piqueteros en el territorio.

El inspector mayor de la Jefatura de Policía de Río Negro, Adán Cuello, señaló que si bien no ha recibido ninguna directiva concreta del Ministerio del Interior, como máximo responsable de la policía local cuenta con un "plan permanente" de operaciones, para actuar cuando sea necesario.

Cuello afirmó que si los piqueteros ingresan a territorio uruguayo "no se les permitirá que alteren el orden público".

"Está todo previsto y estamos en permanente contacto con nuestros agentes de Investigaciones, con Interpol, Prefectura y personal de Migraciones" informó el jefe rionegrense.

Por otro lado, los asambleístas recibieron el fallo con furia. "¡Qué se vaya Botnia!", gritaron cientos de activistas en el campamento de Arroyo Verde, tras el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que rechazó el desmantelamiento de la planta de UPM (ex Botnia).

"¡Uruguay violador!", gritaban enfurecidos, en referencia a la afirmación de la CIJ de que Uruguay no respetó los procedimientos Estatuto del Río Uruguay.

"¡La Corte dice que la planta es ilegal y nos condena a vivir con ella!", exclamó el activista Víctor Ribossin, un abogado de 51 años.

En un mensaje a Gualeguaychú, el líder activista José Pouler exhortó a la población a tener paciencia y a entender que "llevará más tiempo, pero la planta será desmantelada".

Además, el domingo los activistas realizarán el "sexto abrazo al puente", la movilización anual de mayor convocatoria, en la que marchan hasta la mitad del puente San Martín.

Por su parte, el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, dijo que "hay un sabor amargo" tras el fallo de la CIJ, pero remarcó que hay que "acatar" la sentencia.

Luego de la reacción de los asambleístas, Urribarri pidió calma. "Hay que esperar que los ánimos se calmen, que baje un poco la presión y el proceso de digerir un fallo que no es todo lo que nosotros esperábamos", dijo el mandatario.

Apatía. De este lado del río Uruguay, tras escuchar el fallo, los fraybentinos se preguntaban cuándo se levantará el corte. "Muerto el perro, se acabó la rabia. Si nos llevaron a La Haya, ahora que acaten el fallo", dijo un poblador de Fray Bentos.

"Ahora que La Haya probó que Botnia no contamina, entonces debe terminarse el piquete", dijo Juan Gadea, funcionario de las oficinas del puente.

En Fray Bentos el desarrollo del veredicto de la CIJ se vivió con tranquilidad, incluso con apatía. La gente fue a trabajar como todos los días, los estudiantes concurrieron a los centros educativos y los comercios abrieron a la hora habitual.

Como en el cine. En tanto, en Arroyo Verde, donde se ubica el piquete de la ruta 136, unas 500 personas siguieron la transmisión en directo a través de potentes parlantes y una pantalla gigante situada en la carretera. Según informó la agencia AFP, algunas personas pasaron la noche esperando el fallo en la ruta, en torno a una gran fogata. Habían colocado sus asientos alineados ante la pantalla gigante, a unos metros de la barrera que instalaron, como si se tratara de una sesión de cine al aire libre.

El inicio de la película parecía bueno. A la hora 9.50 entonan el himno argentino: "Oíd mortales, el grito sagrado... Libertad, libertad, libertad". Levantaron sus banderas al cielo y gritaron "¡Ar-gen-tina!". Se sienten fuertes y unidos.

La larga lectura de la Corte fue fastidiosa, pero los activistas se armaron de paciencia. Pronto las palabras comenzaron a sonar cada vez más favorables. Los rostros se iluminan.

"Uruguay no informó como hubiese debido...", "no respetó la obligación que tenía...", "Uruguay no tenía derecho a autorizar la construcción...": la multitud estaba exultante, se felicitaba, aplaudió, incrédula.

Una hora después, como un mal agüero, la transmisión quedó interrumpida. El viento cambió, las palabras de la Corte eran cada vez más duras. "Argentina no ha presentado evidencia sobre el cambio de la calidad de las aguas..." Se oyó: "Uhuhuhuhu". Uruguay, al contrario, "ha tomado medidas...". Algunos ya no aguantaron: "¡Claro, el agua es excelente!".

Al mediodía, la Corte consideró que "la planta de Botnia hasta ahora ha cumplido con las normas". Alguien se ofendió: "¡Increíble!". Los silbidos se amplificaron. Algunos gritaron de rabia, otros lloraron.

La Corte le dio la razón a Argentina en cuanto a la forma (Uruguay no respetó el procedimiento de información y de consulta previsto por el Estatuto del Río Uruguay), pero la desestimó en cuanto al fondo (no hay evidencia de contaminación y la Corte no puede requerir el desmantelamiento de la planta).

Luego del fallo, los líderes piqueteros calificaron al gobierno uruguayo de "corrupto" y acusaron a los jueces de La Haya de pertenecer a una "asociación ilícita".

El cofundador de la asamblea y activista de las primeras horas, Edgardo Moreira, se mostró furioso. Rechazó "de plano" el fallo de la CIJ y acusó a los jueces del Tribunal de ser "representantes de un proceso internacional que demuestra una asociación casi ilícita con la Corporación Financiera Internacional, del Banco Mundial, que financió el proyecto de Botnia".

Moreira dejó claro que Gualeguaychú "jamás va aceptar el fallo que dice que Uruguay incumplió con el estatuto pero igualmente la planta queda en funcionamiento" y dijo que seguirán "con su lucha pacífica".

Luego del fin de semana, se fijará la fecha para la asamblea ampliada en la que se decidirá la continuidad del piquete que ya lleva casi cuatro años.

Activistas: Acusaron a los jueces de La Haya de pertenecer a una "asociación ilícita".

En Fray Bentos preocupa más la desocupación que el fallo

DANIEL ROJAS

A pesar de que a pocos kilómetros de Fray Bentos la planta de UPM (ex Botnia) factura entre US$ 800 y US$ 1.000 millones al año, la capital de Río Negro ostenta uno de los índices de desempleo más altos del país.

En la ciudad, el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya se vivió con apatía, en parte porque los fraybentinos no se identifican con Botnia; al menos, no se sienten orgullosos como en su momento lo estaban con el Frigorífico Anglo (llamado "la cocina del mundo").

El resultado del dictamen había sido anticipado por algunos analistas, por lo que no sorprendió a los fraybentinos.

Lo que aún mantiene en vilo a la población local es el corte de la principal frontera terrestre uruguaya, que es, desde noviembre de 2006, una "zona muerta".

Antes del piquete, Fray Bentos era la principal frontera terrestre para el comercio exterior, y anualmente cruzaban 1,2 millones de personas. Además, el 70% de los 20.000 turistas que acudían anualmente al balneario Las Cañas, cercano a Fray Bentos, provenían de Argentina.

Una investigación elaborada por la consultora Ciesu, reveló que antes de los cortes, 1.300 personas se desempeñaban en empleos relacionados directa o indirectamente al turismo.

Ayer, el intendente de Río Negro, Rubén Di Giovanni, optó por no celebrar un fallo, según señaló, para no exacerbar aun más los ánimos de los pobladores vecinos. Para el jerarca comienza una nueva etapa que "debe culminar con el levantamiento del piquete". Según Di Giovanni, el corte "ha perjudicado notoriamente a Fray Bentos y no ha afectado en absoluto a Botnia, que sigue funcionando normalmente".

El ex intendente y postulante a la reelección, Omar Lafluf, reclamó "por enésima vez" que la presidenta argentina, Cristina Fernández, "acate el fallo y permita la libre circulación de personas a través del puente".

Elisa Carrió: "La derrota de Argentina es enorme y debe quedar como aprendizaje".

Dirigente de la opositora Coalición Cívica argentina

Sergio Urribarri: "Esto no es lo que esperaba".

Gobernador de la provincia de Entre Ríos

Luis Almagro y sus colaboradores pudieron seguir la transmisión del fallo en el hotel Conrad, a través de un televisor de 42 pulgadas que se instaló a tal efecto en el Salón Bariloche. Un inesperado corte en la señal provocó una estampida de la delegación hacia la oficina del director de catering, que tenía otra TV, de 29 pulgadas.

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