Alexander Vik

"José Ignacio necesita que se extienda la temporada"

Es dueño de una fortuna estimada en 1.000 millones de dólares por la revista Forbes.

"Nunca vine por negocios a Uruguay, todo lo que hice fue por amor". Foto: A. Colmegna

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ANDRÉS LÓPEZ REILLY20 ene 2016

Es hijo de una uruguaya pero recién puso un pie en nuestro país a los 32 años. José Ignacio, aquel que algún día fue un pueblito de pescadores, le debe el crédito por las transformaciones más importantes que ha tenido. Vik montó un complejo amigable con el ambiente y basado en el diseño de artistas. Tiene inversiones en varios continentes y asegura que nunca pensó hacer negocios en el este uruguayo, donde la temporada dura prácticamente un mes.

Desde que Alexander Vik (60) pisó José Ignacio, hubo un antes y un después en este pequeño balneario. El noruego comenzó abriendo al público su estancia personal y luego formó un complejo hotelero y gastronómico como nunca conoció este paradisíaco punto de Maldonado. Hace poco más de un año, inauguró en la Mansa de José Ignacio Bahía Vik, un conjunto de bungalows construidos cada uno con un material diferente, junto a un parador y restaurante con vista privilegiada hacia la playa La Susana (que lleva este nombre en homenaje a su madre). También es dueño de los dos alojamientos más exclusivos en Playa Vik, una construcción futurista diseñada por el uruguayo Carlos Ott sobre el mar.

—¿Cómo está viendo el avance de la temporada en relación con otros años?

—Bastante bien, hemos hecho una promoción muy buena durante muchos años y ya tenemos una fama internacional. Recibimos a muchos clientes de Europa y Estados Unidos, un poco menos este año de la región, por las economías que están más flojas, de Brasil sobre todo. También menos de Argentina. En La Susana hay bastante más auge este año.

—Qué le está faltando a José Ignacio para ser un destino más atractivo para el turista, si es que le falta algo.

—Yo diría sobre todo extender la temporada, que los restaurantes, las tiendas, todo, esté abierto mucho más tiempo; que sea un lugar en el que la gente sepa que hay actividades y ambiente por al menos unos 6 meses. El tiempo es lindo durante 6 meses. Yo, como política general, buscaría ampliar mucho la temporada.

—¿Cómo se hace para extender la temporada? ¿Promocionando el turismo de congresos por ejemplo?

—Haciendo otros eventos, construyendo otro campo de golf aquí en José Ignacio… Marzo es un mes lindísimo, no hay ninguna razón por la cual la gente no pueda venir de vacaciones. Pero es un poco menos interesante si vienes y está todo cerrado. Nosotros hemos aportado cuatro lugares: Estancia Vik, Playa Vik, Bahía Vik y La Susana. Entonces, podemos entretenernos en nuestro circuito, pero sería mucho mejor si las demás cosas estuvieran funcionando.

—¿Tiene puesta la mirada solamente en José Ignacio o le interesaría invertir en algún otro punto del Uruguay?

—Por ahora estamos intentando hacer lo mejor posible con lo que tenemos, no hay hoy en día otro proyecto en marcha, aunque nunca se sabe lo que puede surgir.

Vinos finos.

Alexander Vik se propuso en 2004 crear un viñedo excepcional para producir un producto único. Para lograr esta meta y encontrar el mejor lugar para cultivar, realizó minuciosos estudios de terrenos y análisis que abarcaron toda Sudamérica. La elección de los mejores terroir y las óptimas condiciones climáticas para la viticultura lo llevaron a que en el año 2006 adquiriera 4.325 hectáreas en Chile, en el valle de Millahue, también conocido por los indígenas como "Lugar de Oro".

—No muy lejos para las distancias en las que usted se mueve, en Chile, ha invertido en viñedos… ¿Cómo marcha su producción de vinos finos?

—Tenemos un viñedo maravilloso, una propiedad increíble de casi 4.400 hectáreas, viñedos de 400 hectáreas, 12 valles, una bodega que ganó un premio de arquitectura, un hotel increíble y vinos que son lo mejor que hay. Me encanta ir y a la gente también; ése es un lugar al que se puede ir durante todo el año, porque no está relacionado a la playa. Está a solo 2 horas de Santiago y la gente que hace turismo en Chile puede pasar un par de noches ahí como parte de su gira.

—¿Usted viene a José Ignacio sólo por negocios o también a descansar con la familia?

—Yo nunca vine por negocios, todo esto lo hice por amor, por hacer algo lindo, bello. Si lo hubiera calculado como negocio, no lo habría hecho. Mi primer proyecto, Estancia Vik, fue un homenaje a Uruguay. Empezó como mi casa privada, pero como casi nunca veníamos, decidimos hacerla un poquito más grande, con todas las ideas de arte y de diseño que tenemos, para compartirla con los demás. Hicimos lo mismo en Playa Vik, que era al principio nuestra casa de playa. El único proyecto que hicimos casi de casualidad, porque surgió la oportunidad, fue Bahía Vik. Es un lugar lindísimo, excepcional, y valía la pena hacerlo.

Venimos en familia en Navidad, pero mis hijos luego tienen que volver a sus trabajos, colegios y universidad. Tienen poco tiempo. Normalmente nos quedamos aquí 2 o 3 semanas como máximo. Este año me quedaré más porque vuelve mi hija a casarse aquí a Uruguay. A mis hijos les encanta venir aquí a pasar las fiestas. Y ella se casa en Uruguay porque le gusta.

Perfil

Nombre: Alexander Vik

Nació: En Noruega

Edad: 60 años

Otros datos: Coleccionista de arte.

De Noruega al mundo

Alexander Vik nació en Noruega y se crió en Suecia, fue a la escuela en las Islas Canarias y estudió en la Universidad de Harvard, donde ganó dos veces el campeonato de golf de la Ivy League. Aunque sus hijos crecieron en una mansión en Connecticut que perteneció a uno de los herederos de Rockefeller, su domicilio está en Mónaco.

Según la revista Forbes, durante 7 años Vik no concedió entrevistas. En el trato personal, es una persona afable y sencilla, que no tienen ningún problema en detenerse a conversar —en varios idiomas— con los huéspedes de sus hoteles.

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