|
||||||||
La sala Zavala Muniz programa un ciclo de verano dentro del ciclo MontevideoDanza con obras que agotaron entradas durante 2011.
Por: Ximena Aleman
Para quienes no disfrutaron estos espectáculos cuando estaban en cartel o para quienes busquen un micro panorama de lo que fue la danza contemporánea en 2011, la sala Zavala Muniz del Teatro Solís pone en cartel durante febrero y marzo una retrospectiva de los espectáculos del año pasado integrada por cuatro obras que agotaron entradas.
Desde reflexiones filosóficas hasta nuevas perspectivas históricas y presentes, distintos grados de exigencia técnica e improvisación e incluso pluralidad de herramientas y concepciones escénicas: el ciclo es una buena muestra de la diversidad de ofertas de los espectáculos que programa la sala y de la variedad de intereses de los artistas. En definitiva, un pantallazo de lo que es la danza contemporánea vernácula.
El ciclo se inicia con la presentación de Ejecutivas, una obra dirigida por Andrea Aroba, que estará en cartel el 14 y 15 próximos. El 6 y 7 de marzo se presentará Una multitud singular de la compañía Lupita Pulpo. El 13 y 14 la obra del colectivo Bucólicas, El bosque y para cerrar el ciclo el 27 y 28 de febrero está en cartel Las Hijas de Ulises.
Una multitud singular.
La obra fue creada y dirigida por Ayara Hernández y Felix Merchand, integrantes de la compañía Lupita Pulpo. La idea surgió a partir de un taller que dieron a gente de distintas generaciones y formaciones. Para lograr esa diferencia el casting incorporó gente con diferentes profesiones y edades. "La elección del casting tenía que ver con gente que pudiera tomar esta responsabilidad creativa de improvisar y sentirse seguro", dijo la directora. Con ese puntapié trabajaron el concepto de multitud desarrollado por Toni Negri y Michael Hardt, quienes plantean el concepto de multitud como la relación que las singularidades ponen en movimiento. En la obra se intenta plasmar esa negociación entre el grupo y la singularidad. "La idea es precisamente ahondar en cada uno, ir por la diferencia en vez de crear una cosa homogénea. El cómo bailar no era parte de la consigna, si lo era el cómo relacionarse", explicó. Si bien al obra tiene una estructura, hay cierta improvisación pautada. "Trabajamos el proceso creativo y la obra con esta idea de ser coreógrafo y bailarín al mismo tiempo. Los bailarines están tomando decisiones compositivas dentro de la obra".
Las hijas de ulises. "Yo misma soy hija de exiliados políticos, nací en el exilio y fue algo un poco autobiográfico", dice Leticia Erlich, directora de la obra. Para iniciar la composición Erlich convocó a hijos de exiliados a un taller. "Eran 20 hijos de exiliados políticos de distintos países nacidos entre 1970 y 1980, unos habían nacido en Uruguay y se habían exiliado con sus padres, y otros habían nacido en el exilio. Compartimos en un par de semanas de encuentros intensivos nuestras vivencias en el exilio". Así empezó el proceso de composición de la obra que sumó a bailarinas y músicos y que trabajó a partir de la improvisación con las palabras, los detalles de las vivencias y las anécdotas de esa infancia lejana. "De por sí la infancia es un paraíso perdido en el tiempo, en nuestro caso también perdido en el espacio. Trabajamos mucho a partir de esos recuerdos, a veces modificados", explicó al directora. La obra tiene una estructura cronológica. "Empieza antes de la concepción, con la dictadura. Luego viene el nacimiento que es feliz y los recuerdos de la infancia que son lindos porque nuestros padres se preocuparon porque nuestras infancias fueran felices. Y el retorno, que es muy difícil para el exiliado y para su hijo que no retorna, sino que viene a conocer un nuevo país. Por último el presente, que para nosotros tiene esperanza y alegría de estar acá".
Ejecutivas. "Es una idea que tenía hacia rato en al cabeza", cuenta Andrea Aroba, directora y creadora de la pieza. "Quería ser súper técnica, hacer una obra que estuviera ejecutada a la perfección. Por eso lo de Ejecutivas". El proyecto se consolidó cuando conoció a Celia Hope Simpson, una bailarina inglesa de danza contemporánea radicada en Uruguay. "Vi cómo se movía y me identifiqué de inmediato con sus movimientos y supe que tenía que hacer algo con ella que fuera súper técnico y perfecto. Me parecía ideal para este rol".
La obra trata el avance de la mujer en los puestos de poder y de toma de decisión. "Cómo fue cambiando y cada vez ocupa cargos más importantes y ejecutivos. Ya la mujer de por sí es ejecutiva cuando está en su casa con sus hijos y las tareas domésticas y además la labor afuera la ejecuta perfectamente". La obra toma como insumos los tacos altos y los vuelve media punta y lo mecánico de ciertos oficios para desarrollar movimientos rígidos. "Hay que poner cuerpo ahí", remarca Aroba sobre el esfuerzo físico. La pieza se destaca por su exigencia técnica y su fuerza visual. "Se trabaja con luz, música y video. Mezclé esos tres lenguajes que están muy conectados entre sí y quedó muy visual".
El bosque. El colectivo Bucólicas creó la pieza en la que se basa la obra tres años atrás. Esa pieza, llamada 4 en vals, fue presentada en Movida Joven y obtuvo un premio. Luego de ese primer trabajo, el colectivo quiso seguirla desarrollando e integró al proyecto a Aurora Riet, quien dirigió sobre esa base la obra El Bosque.
El Bosque fue compuesta durante 2010, se estrenó en 2011 y, como ganadora de los Fondos Concursables del MEC, se presentó en el interior del país. "Fue un espectáculo que nos dio mucha satisfacción. Es un espectáculo muy amable, muy cálido de ver, la gente lo ha recibido con mucha alegría y amabilidad", afirma Riet. "La obra no tiene una dramaturgia en el sentido más clásico. Lo que trabajamos mucho fue la idea del estar juntos y de estar solos. A partir de ahí se desarrolló lo estructural, lo coreográfico y lo interpretativo. Eso fue lo que fue quebrando la obra, estructurándola", explica Riet.
"Somos un colectivo en el que participamos cooperativamente. Trabajamos codo a codo con el equipo creativo en otras áreas, como la iluminación, el vestuario y la música", detalla.
La música y el vestuario fueron compuestos originalmente para El Bosque. "Hay mucho trabajo en la concepción del arte de la obra en la gráfica, en la escenografía y en la puesta en escena".








