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Farosur, sé la luz del cambio". Con ese leit motiv, 12 artistas de diversas disciplinas, nacionalidades y estéticas se reúnen para la concreción de un festival y, sobre todo, la transmisión y celebración de una filosofía común. "El mensaje principal es: si tiene que haber un cambio afuera, primero debe haber un cambio adentro. El cambio es posible y somos nosotros quienes lo generamos, en nuestra vida cotidiana".
El músico Emil Montgomery es el productor de Farosur, además de participar como artista en el movimiento. La lista se completa con Kitaro (Japón), Suzanne Ciani (Estados Unidos), Buenos Aires Taiko (Argentina), Agó Páez Vilaró, Hugo Fattoruso, Graciela Figueroa, Paola Dalto, Latasónica, Luis Bravo, Tatita Márquez, Maika Ceres y David Montenegro de Uruguay.
El festival Farosur será el próximo 27 y 28 de marzo en el Teatro Solis y viene precedido de una campaña que ya está al aire y que busca contagiar con el mensaje de aplicar el cambio cada uno en su vida. Montgomery recibió a Sábado Show para hablar más sobre esta idea.
-¿Qué es Farosur?
-Es un festival pero que tiene una filosofía que lo trasciende. El mensaje principal es: si queremos cambiar el mundo, primero tiene que haber un cambio adentro, tratando de ser mejores en nuestra vida cotidiana. Esa es la filosofía que sostiene toda la movida. Lo hacemos con un espíritu de celebración… desde el festival, la explosión de colores y música y varias disciplinas uniéndose en escena.
-¿Cómo maduró la idea?
-Fue un proceso de mucho tiempo. Quizás la intención siempre estuvo pero no muy clara la forma. En aquel show en el Palacio Legislativo de 1995 generé toda una campaña de paz y tolerancia alrededor de eso. Pero lo que la gente recuerda es el concierto. A mí me pasó que muchas veces tuve la intención de inyectar contenido a lo que hacía pero todo se queda en la bandera, en la palabra. Mi idea es que sentir que desde mi lugar, la música y las producciones puedo contagiar de cosas más tangibles respecto a los valores, el medio ambiente, la paz. Y después de varios viajes, con mis experiencias artísticas terminó de cuadrar esta idea de una especie de movimiento artístico. Más que un espectáculo, es un colectivo artístico que lleva adelante una campaña que lleva al espectáculo. El show es la manifestación física del mensaje.
-¿Por qué tomar ese camino?
-Tengo la sensación de que estoy en un lugar en que no necesito agarrarme de un concepto o de otros nombres para mantener mi posición. Por suerte la gente y los medios me dieron un lugar. Se me reconoció un trabajo en el que yo sudé mucho. Y sí, podría mantenerme en ese lugar y estar bien haciendo shows. Pero hay una cuestión que va más allá y es lo que yo siento. Y siempre soy muy fiel a eso. Digamos que el universo me dio un don, a todos nos da uno, y tengo que usarlo bien. Usarlo bien no es ni hacerme más famoso o ganar más dinero. Usarlo bien es pensar en mi comunidad y dar lo mejor. No creo que estemos en este mundo y seamos parte de una comunidad para pensar en nosotros y nada más.
-¿Cómo va a ser el festival teniendo en cuenta la diversidad?
-El espectáculo se está armando en conjunto; no es que va un artista y luego otro. Es una cosa bastante complicada pero también muy interesante. Vamos a ver fusionado a una pianista como Suzane con un músico como Kitaro con candombe, plástica, poesía… un completo viaje de 2:30 o 3:00 con todo engarzado. Si bien cada uno tiene su espacio para estar en lo suyo, hay un espíritu común.








