Farándula a Carballo

Algo contigo, el ciclo vespertino de Canal 4 mutó a un noticiero del espectáculos. "Es el programa que quiero hacer hace tiempo", asegura su conductor.

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La separación de Diego Forlán y Zaira Nara, el escándalo entre Mónica Farro y su ex pareja Jorge Luengo, las opiniones de Fernando Tetes acerca de la "mala leche" de Bendita TV.... La mayoría de los casos mediáticos vinculados al espectáculo que se comentaron estos días tuvieron su inicio o su desarrollo en Algo contigo, el programa de Luis Alberto Carballo, que va de lunes a viernes a las 14:00 por Canal 4.

Algo contigo comenzó el 2 de mayo con una propuesta diferente: como una revista vespertina, con dosis de humor e invitados. Las cosas fueron cambiando y hoy se ha transformado en una especie de Intrusos uruguayo, aunque suene incómoda la comparación porque justamente compite con ese ciclo de Jorge Rial, que reproduce aquí Canal 10.

Carballo, su conductor, no quiere comparar. Dice que está haciendo el programa que hace tiempo quiere: un noticiero del espectáculo, con chimentos, entrevistas, seguimiento de historias. Así, en un programa aparecen invitados, hay contactos telefónicos, respuestas, idas y venidas y desarrollo de historias... Sí, como lo hace Rial, pero a la uruguaya.

-¿Por qué el programa dio ese giro?

-Es lo que tiene la televisión, el tema es tener el respaldo del Canal, que lo tuvimos y nos permitió buscarle la vuelta al programa. Terminamos haciendo un programa que yo quiero hacer hace mucho tiempo… yo soy cholulo, qué sé yo.

-¿Cómo fue el cambio?

-Lo hablé con la producción y con el Canal, el Carballo con el que empezamos el programa estaba medio reinventado: no era yo, no me visto así, no hablo así... No me sentía bien y el programa tampoco andaba bien. A partir de ahí empezamos a cambiar. La producción, Ariel Telles y Karina Broglia, también le encontraron el gusto a esto y estamos todos muy con la camiseta puesta. En el Canal también está Felix Castro, que vivió muchos años en Argentina y conoce de esto y nos apoya en todo.

-¿Es un programa de chimentos?, ¿lo definirías así?

-Es una especie de noticiero del espectáculos, con investigación al aire. Capaz que queda medio pedante lo que voy a decir porque nadie nace sabiendo, pero yo descubrí de alguna manera hasta donde ir con esto para que no quede chocante. Es como cuando hicimos Dale con todo. ¿Cuál era la incógnita? Ver si el uruguayo aceptaba, de uruguayos, lo que venía de afuera: mujeres con poca ropa, un tipo conduciendo, personajes entrando y saliendo. Esto es más o menos lo mismo. A la señora y al señor, no le gusta que te metas debajo de la cama de nadie o que se hable de hijos, cosas de familia, serias. Por ahora, venimos bien, sin faltar el respeto. Lo hacemos con límites.

-Dieron la primicia de la separación de Forlán...

-La dimos nosotros, como queremos darla nosotros. No hicimos ningún drama, no pusimos una placa roja. Lo dijimos como es el programa, con naturalidad. Después están los contactos telefónicos. Cada vez, más personas del ambiente se están animando a hablar, se dan cuenta que esto no es ningún cuco. El otro día, por ejemplo, Fernando Tetes dijo claramente lo que pensaba de Bendita TV. Y no pasó nada, más que entretuvimos a la gente y seguramente muchos estaban esperando una respuesta de El Piñe, a quien también invitamos. Es show. Y vemos que estaba rindiendo en términos de audiencia.

-¿Cómo se prepara cada programa?

-Estamos muy con la actualidad, con los temas del momento. Al ser diario, hay cosas que se manejan como un teleteatro. El tema de Susana Giménez, cuando fue sobreseída porque se comprobó que eran falsos los cheques, se hizo como en capítulos: manejamos la información, al otro día vino el representante legal, dijo un montón de cosas, y entre ellas, le tiró un palo a Abigail Pereira. Al tercer día, contacto con Abigail y al cuarto, mostramos el mail que se habían mandado... Lo de Zaira y Forlán, otro caso. fue un teleteatro que duró 15 días, con distintas cosas surgiendo todos los días.

-Es un programa que habla de otros comunicadores y canales, ¿cómo ves la recepción en los colegas?

-Por ahora, bárbaro. Ningún problema, porque no le falto el respeto a nadie. No tiro una mentira para ver qué pasa, ni lo voy a hacer. Cada vez que vamos a manejar una información, llamamos a los involucrados para que nos aclaren y también para que estén avisados.

-¿En la gente? ¿No te han dicho el Rial uruguayo?

-Alguno me lo dijo. Estoy tratando de eso no me toque. Voy, hago el programa, digo lo que me parece que tengo que decir. No me pregunto si me parezco a alguien. Si entrara en esa, me tengo que ir a mi casa. Creo que tenemos que sacarnos el karma de los argentinos. Eso de criticar: "ah, no, eso ya lo hicieron en Argentina, es una copia" no me va. Ellos, además, le copiaron a todos. El Bailando por un sueño es un formato comprado. El inventor del chimento en Argentina fue un uruguayo, Lucho Avilés. Y hay programas de chimentos en Europa, en México… No inventaron nada los argentinos. Y si fuera así, ¿eso nos inhabilita para hacerlo nosotros? Capaz que lo hacemos y a la gente le gusta. ¿O no? Páginas como TV Show o revistas como Sábado Show tampoco podrían hacerse porque la hicieron antes los argentinos.

-Hubo otra experiencia anterior que fue La City...

-Ahí hay un ejemplo. Viendo La City me di cuenta de que un par de cosas que hicieron no podés hacerlas en Uruguay. Las guardias esperando que salga alguien, otros temas bastante graves que involucraban a Federico Luppi. Eso me parece que no. Ojo: estamos hablando del paparazzi número uno, Luis Ventura, un tipo con el que hemos charlado muchísimo y me parece un gran tipo.

-¿Qué opinás de Rial como conductor?

-Lo hace muy bien. Peor sería tratar de imitarlo y hacerlo horrible. Una de las cosas que hago en Algo contigo es tratar los temas con absoluta seriedad. Podemos estar hablando de la frivolidad más grande, pero lo hacemos como si fuera el comienzo de la tercera guerra mundial. Eso lo hace Rial también: habla a cámara, pone caras, le da una gravedad a las cosas y de repente está hablando de las hermanas Pombo, que no existen. Yo hago lo mismo porque si los involucrados dicen: "ah, Carballo se ríe de todo", el programa me dura tres semanas.

-¿Se te ve entusiasmado?

-Me gusta mucho. Yo siempre me preguntaba: ¿por qué no tener acá un programa que hable del espectáculo y que lo haga con respeto? Esto nos retroalimenta a todos. Cuando haya un estreno voy a ir con una cámara y le damos publicidad a artistas uruguayos. El otro día estuvo El Piñe y habló de Bendita TV como si fuera un programa de Monte Carlo TV. Tenemos una gran libertad para movernos.

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