Todavía Están acá

| El colectivo de artistas lanzó Disfraces para el Frío, su tercer álbum.

 20110708 800x421

Por: Ximena Aleman

"Seguimos acá con los ojos manchados con el alma agujereada pero acá." (Cierro los ojos y todo respira, 2009)

Están acá. Hace 14 años que están acá. En el barrio Buceo, donde vivían sus padres y ellos vivieron, donde estaba la escuela Winston Churchill, en la que se conocieron, y donde ellos, cinco amigos, decidieron al terminar el liceo, buscar una excusa para seguir trabajando juntos. Entonces encontraron la excusa en los domingos, el arte y cosas más prosaicas. "Nos mostrábamos el material, la producción, yo cantaba las canciones, nos cagábamos de la risa, caía algún amigo, nos mostrábamos discos y películas, mirábamos La hora de los deportes. Había reuniones súper productivas y otras donde terminábamos hablando de nada. E hiciera frío, lloviera, o nos fuéramos para afuera, nos juntábamos. Eso generó un hábito, una disciplina, que fue muy importante para nuestra formación, para nuestras vidas. Después se fue arrimando gente, se fue Sebastián Vítola a Valencia y Álvaro Bassi a México y el grupo se amplió. Al principio era una cosa cantautoril, después se generó más como una banda de rock, fue mutando pero nos seguimos juntando los domingos", cuenta Diego Presa integrante del colectivo desde sus inicios. Ahora el núcleo básico se amplió y son dos poetas, cinco músicos y dos artistas plásticos.

Están acá. Pero antes estaban solo en Buceo, escondidos en muestras para amigos y amigos de amigos, en escenarios desprovistos, con muestras para poca gente. "Lo que se dio inicialmente fue la necesidad de mostrar eso que teníamos en común, esa producción, que no era un concierto o una lectura, sino todo eso. Le sacábamos fotos a los cuadros de Sebastián. Conseguimos un proyector y diapositivas y las interveníamos, y se cantaban canciones y se leían poemas y eso fue el germen de la primera muestra, en 1997, que se mantiene a pesar de todos los cambios, la acumulación de experiencias, los adelantos tecnológicos y la gente que se sumó. Lo que sí sucede es que ahora buscamos más canales de articulación entre esas cosas, qué sugiere determinada foto o cómo se presenta un poema. A partir de eso hacemos un guión de la muestra y después un ensayo general."

Pero por el año 1997 esa dinámica todavía no estaba clara, y apenas habían decidido un nombre. "Me acuerdo de las primeras reuniones en las que teníamos que ponerle un nombre al grupo porque íbamos a editar un fanzine. Todos vivíamos en Buceo, y era un marco importante para lo que hacíamos, una especie de escenografía. La palabra buceo tenía que estar. Lo invisible venía por explorar zonas no tan obvias, no tan manifiestas en lo que nos pasaba a nosotros, una forma de hacer las cosas, queríamos trabajar de esa forma, mirando más para adentro, generando cosas en el entorno inmediato, nos sentíamos cómodos trabajando de esa manera y eso implicaba cierta invisibilidad. Aparte es una palabra linda. Pero eso lo fuimos pensando después de que lo elegimos, en el momento nos gustó, sonaba bien."

"Estamos acá con el sol del invierno entre los dientes ahora que los días son mas largos y en los suburbios nos despiertan los pájaros." (Disfraces para el frío, 2011)

Allá por el 2006, cuando decidieron dejar el Buceo y editar su primer disco, Música para niños tristes, fue difícil definirlos, entonces para ellos también era difícil definirse. "¿Qué éramos? Antes no sabíamos explicar qué éramos. Había músicos, poetas, artistas plásticos. Ahora cuando nos preguntan qué es Buceo Invisible es mucho más fácil, es un colectivo multidisciplinario, después de un tiempo congelás el concepto", explica Presa.

Están acá, porque ahora, 14 años después del comienzo y tras dos discos, Música para niños tristes (2006) y Cierro los ojos y todo respira (2009), Buceo Invisible lanza Disfraces para el frío. "El disco representa parte de lo que hacemos en vivo. El grupo no es solo musical, si bien el disco es música, queríamos que de alguna manera aludiera a las presentaciones, donde buscamos cierta diversidad de climas, intentar cortar con un clima homogéneo, generar un sacudón."

Sin embargo, esa diversidad de climas que con su música logran no ha impedido que Buceo Invisible caiga en la categoría de música depre. "Desde el primer momento nos acompaña el juicio de música bajón, aunque nunca estuvo en nuestra intención asimilarnos a eso, hacemos lo que nos parece, lo que sale y no creo que haya solo tristeza. Sí hay expresiones de dolor, pero en la la vida las hay y es más jodido evitarlas. Siempre existió la intención de buscar espacios de luz, de luminosidad en contextos complicados, sociales y personales. No nos identificamos con una estética del dolor ni a palos, capaz que mi voz suena así y las letras aluden a situaciones complejas, capaz que va por ese lado." Quizás esas características los hayan destinado a un público reducido, a la escena under de Montevideo y al título honorífico de seguidores de la línea de Darnauchans, quien los influenció notoriamente a pesar de que el colectivo maneje registros distintos. "Nosotros no hacemos las cosas para un sector, si bien cuando trabajamos pensamos en nuestros amigos y la gente de alrededor yo quiero que estas canciones las pueda escuchar todo el mundo, de ahí a que le den pelota es otra historia, cuando uno es más adolescente tiene cierto prurito, cuida más las cosas, pero ahora hay que dar la pelea en todos los frentes. Creo en lo que hacemos y quiero que le llegue a la gente, después cada uno decidirá si le interesa o no."

Están acá. Sin nombrar Montevideo, aunque Montevideo se cuele. "No necesariamente hablás de Montevideo si mencionás a Pocitos o Rivera y Comercio. Creo que Montevideo está en toda nuestra obra, todo el tiempo, a este disco lo siento muy montevideano. Creo que hay un aire que tiene que ver con la ciudad, con su aire, con sus tradiciones, con sus claroscuros. Siempre partimos de Montevideo. Montevideo está presente de manera subterránea. Me parece muy importante traducir qué pasa en nuestro entorno. Estamos acá, no estamos en Nueva York o Londres, estamos acá y está buenísimo estar acá, aunque a veces no. Pero estamos acá y creo que es una buena pelea para dar y generar cosas desde acá."

Están acá, porque "hay que traducir la luz particular de la ciudad de este momento, la atmósfera, lo que está pasando. Y procesarlo de manera artística, generar belleza de la manera que sea." Tal vez es esa misma luz de la ciudad la que irradia su último disco.

Están acá. Y ese ejercicio de presencia se verifica en los versos de sus poemas, y en la personalidad de sus discos que marcan una forma poética y original en la atmósfera y en los poemas que las melodías hace canciones.

"Todavía estamos acá con la luz intransferible que da el aliento que nos sostiene entre las sombras y la flores nuevas naranjas que da el jardín." (Disfraces para el frío, 2011)

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar