Por: Ximena Aleman
Su espectáculo, Cuando el motor no es el dinero, parodia realidad nacional, la película ¿Quién quiere ser millonario? y la vida de San Juan Bosco, el fundador de la congregación San Francisco de Sales, para quien la santidad consistía en "estar siempre alegres". Mucho de ese lema hay en Aristóphanes, un grupo de parodistas que concursó este año por primera vez en el Concurso de Carnaval y que surgió a partir de un grupo de teatro integrado en su mayoría por ex alumnos de colegios salesianos. Sábado show habló con Martín Perrone, uno de sus integrantes.
-Ustedes son integrantes del grupo de teatro Texas, ¿en qué momento surgió la idea de participar del Concurso de Carnaval?
-Texas es un grupo de teatro independiente, Aristóphanes es una producción más de las seis o siete que hace Texas en el año, que tuvo más repercusión por la masividad que tiene el Carnaval. Pero Aristóphanes es una producción más, como las obras de teatro para niños y para adultos o como el grupo de gurises que participa en El Carnaval de las Promesas. Sí fue algo grande por lo que implica Carnaval, por los medios, por la gente que lo ve y porque aparte queríamos contar la historia de Don Bosco. Nosotros siempre habíamos dicho de hacer un grupo, pero cada uno fue haciendo su carrera y este año vimos que ya estábamos maduros y podíamos hacernos cargo de un espectáculo de Carnaval. Arrancamos a juntarnos en marzo y a fines de abril empezamos a ensayar. Son muchos meses y hay que tener un grupo muy sólido para que aguante. Nosotros somos 20 componentes y tres asistentes. Pero además, Texas tiene más de 150 personas y cada proyecto siempre está acompañando en la producción, en la ropa y escenografía por la gente de Texas y por las familias. Nosotros hace 12 años que estamos trabajando.
-¿Cómo resolvieron que iban a contar al historia de Don Bosco?
-No fue enseguida, pero se nos ocurrió que queríamos contar la historia de Don Bosco y decidimos que la íbamos a hacer en carnaval, porque estaría bueno que la conociera la mayor cantidad de gente posible. La insertamos en un espectáculo que decidimos llamar Cuando el motor no es el dinero porque pensábamos que no era necesario hacer grandes gastos de producción, vestuario y escenografía para hacer un buen espectáculo y fue lo que quisimos mostrar. Por eso la otra parodia es ¿Quién quiere ser millonario?, para mostrar que para nosotros lo que nos lleva a hacer algo que esté bueno no es el dinero. La que hicimos primero fue la de Don Bosco, fue con la que dimos la prueba y la otra estuvo más en duda pero no por la parodia sino por un tema de estructura, de cómo armar el espectáculo en general.
-¿Cómo se sintieron en el teatro de verano?
-Fue espectacular. Estuvo muy bueno, fueron dos días muy emocionantes. En el escenario éramos todos amigos, gente con la que crecimos, porque casi todos los integrantes primero fuimos amigos y después un grupo de teatro. Con algunos nos conocemos desde los nueve años, con otros desde los once. Estar ahí con ellos, haber formado un grupo, fue muy especial. Además nos fue a ver mucha gente del ambiente, de la familia y que les haya gustado y que también a la gente que no era del ambiente le haya gustado el espectáculo fue muy importante. Y, aparte del teatro, estuvo salir en el desfile por primera vez. Largamos con 20 personas, pero terminamos 300, era una cantidad de gente impresionante y haber ganado el desfile estuvo buenísimo.
-¿Qué te parece que fue lo que llamó más la atención, lo que gustó?
-Creo que lo que más gustó fue que teníamos algo para decir. Me parece que la gente estaba buscando que le dijeran algo, que no fueran solamente a parodiar. Nosotros la parodia de Don Bosco la sentimos mucho, es una parodia que nos toca mucho y nos llega. Desde ahí la interpretación es diferente, nosotros le poníamos mucho de nosotros y a la gente le gustó eso, ver que estábamos diciendo algo que sentíamos y éramos creíbles .
-¿Lo manejaron como un riesgo?
-No, al contrario, lo manejamos como algo que el público no conocía y nosotros teníamos las herramientas para hacer conocer. Para nosotros era todo ganancia. Y fue mucho mejor cómo lo recibió después la gente, mucha gente que no sabía quién era ni lo que hizo. Para seducir un poco y que quedara más actual hicimos ese paralelismo con la oficina del INAU (Instituto del Niño y Adolescente de Uruguay) que le dio actualidad a la parodia, fue como un llamador.
-¿Piensan presentarse en 2013?
-El otro día hicimos nuestra evaluación grupal y la mayoría decidimos seguir. En breve, nos tendremos que juntar de nuevo para empezar a cranear por que hay prueba de admisión de nuevo y hay que pensar el espectáculo.
-El 13 de abril se presentan junto con La Trasnochada en El Galpón.
- Sí, quedamos con muy buena relación con El Galpón porque el año pasado presentamos allí El burgués gentilhombre de Moliére. Entonces ahora se nos acercó la gente de El Galpón para ver si queríamos una sala y dijimos que sí e invitamos a la gente de La Trasnochada, ¡antes de saber que serían los ganadores!
-Si no es el dinero, ¿cuál es el motor para ustedes?
-El motor es siempre tener algo para decir, nosotros tenemos un poder muy importante que es el de estar arriba de un escenario y que haya gente mirando y tenemos que aprovecharlo para decir cosas, para embarrarnos los pies con cosas que pasan, siempre con humor, con cosas interesantes a nivel escénico, pero sin dejar de pasar la oportunidad.