Por: Mariel Varela
A los once años le dieron la chance de elegir entre ser abanderado o animar la fiesta de fin de cursos. Daniel Figares optó por el micrófono y descartó la bandera. Esa decisión marcó el arranque de una extensa carrera como periodista y "bicho de radio" signada por la frontalidad y el no transar. "Soy una persona muy frontal que no respeto jerarquías para hablar honestamente. Lo hacía de botija con la mitad de los elementos con los que cuento ahora en mi madurez y seguramente con la mitad de los que contaré en mi ancianidad".
No existen los temas tabú para él. "No me voy a sentar con Tabárez y dejar de preguntarle sobre el problema que tiene con su mujer y la empleada (…) Si hay un `esto no me preguntes` se sabe que va a ser lo primero que voy a intentar preguntar porque odio los secretos a voces". Esta suma de elementos que conforman la personalidad de uno de los creadores del fenómeno de FM El Dorado es quizá el motivo por el cual hace diez años que no sale al aire en radio. No le suena el teléfono. "Grandes empresarios han venido a representarme porque entienden que hago un producto potable por lo menos y se han encontrado con la negativa de los propietarios de las radios a meterme en sus grillas".
No le quita el sueño. Ni siquiera extraña porque sabe que no depende de él ni del público que lo reclama: "¿cuándo volvès?", , le dicen. "Mi ego sale grandísimo y yo agradezco un montón pero si no lo puedo hacer, hagamos esto otro".
Con esto otro se refiere a Non Fiction, un ciclo de video entrevistas por internet que ya se empezaron a colgar en Montevideo Comm. Trabaja en este portal desde hace cinco años (arrancó con la columna Miedo y Asco) y el proyecto lo vuelve a conectar con un género que lo apasiona. "La charla es el átomo del periodismo. Para empezar a desarrollar lo que será una noticia arrancás recolectando información, hablando con personas, entonces el diálogo es fundamental".
Daniel Figares citó a Sábado Show en una parrillada en Paraguay y Carlos Gardel y habló de todo sin pelos en la lengua.
Retorno. El 1 de junio de 2011 interrumpió su columna hasta nuevo aviso. Se fue por un tema económico. No había dinero y tenía que elegir entre el blog y Non Fiction. Apostó a lo nuevo, al desafío. "Tenía la sensación de que en el blog ya había escrito de todo lo que quería escribir. Nunca me leyeron tanto como en el blog pero tomé esa decisión porque todos los programas los corté, no me gusta eternizarme, prefiero volver".
Así reapareció con esta propuesta de entrevistas que plantea la charla desde el realismo. "Siento cierta añoranza de no escribir porque me gusta. Me aleja de la actualidad política y a mí me interesa mucho opinar, interferir porque me compete como ciudadano y también como periodista".
Y cita a Napoleón: "El destino de la gente es la política". Por eso es un tópico que le atrae. Si bien no es el perfil de Non Fiction donde el primer entrevistado fue Ruben Rada previo a ganar el Grammy y pronto se subirán las hechas a Macarena Gelman, Alicia Castilla (argentina que fue procesada por plantar marihuana en Atlántida) y "el máximo entrevistador con vida en Uruguay", César di Candia, a Figares le gustaría sentar a alguna figura política en el programa. El problema es que le huyen. "Hay algo pero no voy a adelantar nada porque sino no vienen. Yo pienso que si hoy llaman a cualquier político a hacer una nota conmigo no te la da. Es más, en una buena, los desafío a que se contacten y quieran ser entrevistados por Non Fiction. Para mí va a ser un placer entrevistar a Larrañaga, Mujica, Tabaré Vázquez, Pedro".
Le interesan todos por igual. "Me gusta interpelar a los hacedores de nuestro destino. Ya que nos construyen un destino, que soporten ser interpelados por la ciudadanía".
Los internautas encontrarán la impronta de Figares al poner play y disfrutar de la media hora de entrevista en Non Fiction porque el periodista y escritor se mete en todo cuando hace un producto. "Intervengo en todas las etapas. Cuando termino de corregir la edición lo miro una semana después para tener lejanía del laburo. Tomo esa distancia para verlo desde afuera, dentro de lo que puedo y después ya no lo miro más. No hay cosa más rara que verse a uno mismo en la tele. Es una cosa extrañísima. No me acostumbró y nunca me acostumbraré".
Cierra cada capítulo con una frase de Guy Debord: "La conversación está casi muerta y pronto estarán muertos muchos de los que sabían hablar". Es que lo que más disfruta de una entrevista es hablar. "Los tiempos modernos nos están llevando al mail, el SMS; laburamos, no tenemos tiempos, chateamos, twiteamos, no nos sentamos a hablar. El diálogo es fundamental y todos estos chiches tecnológicos nos conectan pero no nos comunican. O por lo menos no charlamos, que es la forma de comunicación más perfecta".
-¿Cuándo decís que una entrevista rindió?
-Nunca. Nunca me quedo conforme porque después pienso que podría haber hecho otra cosa, que no tendría que haber interrumpido a la persona, que tendría que haber re preguntado. Si el entrevistado no da la culpa no es del entrevistado, la responsabilidad la tengo yo como entrevistador.
"OGRO". Hace diez años no recibe una propuesta para estar en radio. Pero se la rebuscó para no dejarla del todo. Tiene una columna semanal en FM 90.5, una radio comunitaria de Maldonado que dirige un viejo compinche de "Plan B" (AM Libre), Carlos Pelaez. No da el brazo a torcer. No lo llaman pero él no mueve un dedo. "Si alguien quiere venir a contratarme estoy a disposición de todo el mundo porque hace diez años que no hago radio pero yo no tomo ninguna iniciativa porque siempre pienso que tengo la trayectoria y el éxito que me acompañó hasta que me sacaron porque yo terminé arriba en las mediciones. Fui retirado del aire en plena cresta".
Hoy escucha música en la radio pero programas políticos no porque "conozco el otro lado del mostrador y me canso de escuchar entrevistas irreales, palabras gastadas y usadas. Las propuestas habladas me remiten al Dorado. No tienen la culpa los que están ahora pero nosotros estuvimos antes, lo hicimos primero, entonces no hay atracción para mí. No hay ningún molde que no hayamos roto".
Se jacta de haber sido el único que entrevistó a Lacalle en aquel famoso cruce en "Ciudad oculta" sin ser "complaciente ni pseudo neutral". No escuchó la nota que le hizo Ignacio Álvarez previo a las elecciones pero está seguro de que no le pudo haber preguntado nada nuevo porque "los hechos son los mismos".
Tiene fama de "ogro" pero la pinta es lo de menos. "Si me temen es porque pregunto verdades que la gente no quiere contestar. Pero yo no hago nada, soy un periodista más. Me puede diferenciar la clase de preguntas que hago pero entonces el miedo es a las preguntas nada más. Si yo parezco un ogro en comparación con otros es porque hago preguntas que los demás no hacen", finaliza Daniel Figares.