Por: Luis Ventura
La ciencia y la tecnología le siguen aportando nuevos elementos y herramientas a los famosos, que tratan de sumarlos a su vida cotidiana y carreras. Y justamente, el "Twitter" se ha convertido en el mejor agente de prensa de las celebridades. Porque no hace preguntas y ejecuta las órdenes. Porque siempre está esperando la última indicación. Tampoco se enferma, ni se va de vacaciones y mucho menos pregunta por sus francos. Es algo así como el empleado perfecto porque no comete errores.
En apenas 140 caracteres, el interesado notorio hará público el mensaje que quiera trasmitir a los medios y a la gente, y en sólo unos segundos, un buen personaje y una gran noticia pueden dar la vuelta al mundo. En el tiempo que puede durar un chasquido de dedos, el comunicado "twittero" llegará a destino. ¡Ideal!
De esta manera no hay que transmitir órdenes para armar una estrategia de prensa, tampoco delegar a asistentes que comuniquen la información y con sólo hilvanar el mensaje que se pretende difundir, se evita todo el factor humano que puede llegar desde el margen de error hasta el imponderable de distorsionar el contenido del mensaje.
Por eso, nos encontramos con historias como las que surgieron de la escandalosa ruptura amorosa de la modelo, Luciana Salazar y el economista argentino Martín Redrado, que en sus casillas de "Twitter" desplegaron su estrategia de medios para comunicar a la sociedad, cada uno con su versión, cómo se había disuelto su pareja.
Y el caso de Salazar-Redrado no fue el único porque sin ir más lejos también puede dirigirse el "Twitter" con ánimos belicosas como los que casi diariamente intercambian las modelos y primas de sangre Wanda Nara y Evangelina Andersson, reconocidas "botineras" residentes en el fútbol europeo, que siguen agrediéndose con sus "twitts", como olvidándose que del otro lado de la pantalla hay cientos de miles de seguidores que entran a participar del amor o del odio de los que escriben sus sensaciones, sus noticias o sus insultos.
Y figuras convocantes como Luisana Lopilatto o Jorge Rial que entre ambos suman más de un millón de seguidores, debemos tomar conciencia que en determinado momento lo que es un servicio cibernético puede convertirse en un arma de gran poder bélico si quien la opera sale a fusilar gente que no le agrada.
De ahí la importancia que en los últimos tiempos ha logrado internet, luego el "Facebook" y hoy el "Ttwitter" en la vida de los famosos y las celebridades que los programan y lo operan para sacarle venta con relación a las multitudes de seguidores que van tras personajes que le interesan a la gente. Chau, hasta el próximo Sábado... Show.