Por: Mariel Varela
La ropa siempre le gustó y encontró en el diseño una forma tangible de desarrollar su veta artística y a la vez inconsciente de no alejarse del universo del modelaje cuando el reloj biológico apurara. Dolores Barreiro abrió Holi (su marca de diseño) en 2009 y vive la experiencia como un aprendizaje constante. "Era como una ilusión. Si bien sale de mí como algo muy natural, como un deseo que estuvo siempre, tiene un poco más de elección personal que cuando opté por hacer del modelaje una carrera profesional, tal vez porque ahora soy más grande, entiendo más qué quiero y qué necesito", asegura.
Presentó por primera vez sus diseños en la BAF Week de Buenos Aires de la mano de Sedal. Trabajó junto a Sergio Lamensa (estilista y amigo personal de Dolores) y Yuko Yamashita, co creadora de Sedal y reconocida mundialmente por haber desarrollado un sistema para lograr el liso perfecto, el look elegido para este desfile. "La propuesta de Sedal me dio la oportunidad de interactuar con creadores destacados en otros campos que también están enamorados de la forma y la belleza". El nuevo producto de Sedal Liso Perfecto sumado a la presencia de Yuko y Lamensa en el back stage permitieron lograr "el lacio ideal, ese que todas las mujeres soñamos para esta colección otoño invierno de Holi que es muy setentosa, alegre, llena de flores y colores".
-Habiendo estado tantas veces arriba de la pasarela, ¿qué pasó por tu cabeza mientras las modelos desfilaban tus prendas?
-Una tranquila sensación de logro, de maduración. En realidad no sentí que estuviera fuera de las pasarelas, sentí que estaba dentro de algo nuevo y maravilloso, tal vez del lado del que siempre quise estar, en el lugar de la creación. Creo que la ropa es arte, y hacer ropa es para mí haber dado un importante paso de crecimiento. Claro que es lindo desfilar, lucir con gracia y estilo prendas increíbles, pero ser la responsable de colecciones tan hermosas como las de Holi es algo incomparable. Es la culminación de un proceso que no sabía que se estaba dando en mí, el paso de un rol fijo a un juego ilimitado.
-¿Qué significa para vos presentar Holi en la BAF Week, una de las ferias más importantes de la moda?
-Un poco de miedo me da, para qué negarlo. Me siento muy contenta con el crecimiento de mi propuesta, pero cuando se viven cosas nuevas todos sabemos lo fácil que es sentir que uno no va a estar a la altura. Los seres humanos nos perseguimos mucho. Pero después de pasada esta marejada interna, cuando veo que todo sale bien y que mis colecciones gustan tanto, siento una felicidad increíble. Es un poco como ser madre, ser la persona de la que ha salido algo que es independiente de uno y se mueve por su propia cuenta. Eso pasa con los hijos y con las colecciones.
-¿Cómo te actualizás en cuanto a las tendencias internacionales?, ¿asistís a este tipo de ferias en el exterior?
-Miro muchas revistas, sigo la producción de muchos creadores. Eso pasa sin que me dé cuenta, es una curiosidad natural que compartimos casi todas, ganas de saber qué se está haciendo, de encontrar prendas o colecciones que te exciten, te estimulen, te hagan intuir nuevas formas de vestirte y de vestir a otros. No soy tanto de ir a ferias, pero las veces que me ha tocado siempre viví experiencias que me marcaron. Es tan lindo estar metida en este mundo que hasta sueño con diseños. Me despierto y trato de captarlos antes de que se me escapen.
-¿Cómo definís la personalidad de la marca?
-Siempre lo digo de manera distinta. Probemos: Holi es un divertimento espiritual dotado de una libertad pos moderna capaz de tomar rasgos de culturas distintas. Es un éxtasis de color y bienestar hecho ropa y accesorios. Holi es un sueño lindo, de esos que te hacen despertar contenta. Holi es la India, pero también las Indias nuestras, ese mundo latino previo a la llegada de España, las tradiciones que sentimos vivas aunque haya pasado tanto tiempo o estén lejos, todas mezcladas y sumadas en una visión globalizada y contemporánea. Holi es belleza que se mueve por sí misma, que te engloba y te hace decir cosas que sin un poquito de ayuda a veces no te animás a decir.
-¿Qué buscás transmitir con los diseños?, ¿cuál es la prioridad?
-No tengo un mensaje consciente, no me lo planteo así. Busco poner en colecciones una sensación que tengo, que creo que compartimos las mujeres de hoy, de la dicha de vivir y de estar juntos, la increíble experiencia de ser cuerpos sensuales que tratan de entenderse y de avanzar en medio del despelote natural que es toda la vida humana. La prioridad, si hubiera que situar una, es el bienestar. Prendas que te enciendan el motor personal de tu felicidad.
-¿A qué público te dirigís?
-A las mujeres que se llevan bien con su exuberancia inevitable, a las que caminan por las calles y van y vienen alternando sus mil roles, a las que son fuertes pero a veces se sienten débiles, a las que se animan a expresar todo el color que llevan dentro.
-¿Descubriste en Holi una forma de hacer arte desde el modelaje?
-Totalmente, es eso. La moda es un arte, lo sabemos desde hace mucho, pero cada día más el mundo del arte parece reconocerlo. Algunas de las exposiciones más visitadas de museos como el Metropolitan son exposiciones de grandes diseñadores de moda. Eso me parece muy positivo, las personas cultivan el arte en sus propias vidas, lo integran a su cotidianidad. No digo que eso sea algo nuevo, desde siempre el diseño formó parte de la vida de todos, lo que tal vez es nuevo es la conciencia que hoy tenemos del valor de esa parte del todo. Personalmente encuentro en Holi la posibilidad de seguirle la pista a mi estética y de ver adónde me lleva. Todos tenemos un cierto gusto, si le seguimos la pista crecemos como personas capaces de disfrutar de este mundo increíble.
-¿Qué tan presente estás en la tienda de ropa?
-Todo lo que puedo, porque me gusta estar en el frente de batalla, hablar con las clientas, conocerlas, ver qué les gusta y qué no. Pero siendo mamá, teniendo marido, una casa que cuidar y una carrera de modelo y además teniendo que pensar en todas las cosas que Holi pide que piense, a veces no estoy tanto como querría. Pero estoy mucho, me hace bien.
-Se habló en algún momento que ibas a comprar unos viñedos para tener tu propio vino, ¿cuándo nace tu veta de empresaria?
-Esas fueron fantasías de persona de vacaciones. Uno anda por ahí y se imagina haciendo cosas nuevas, pero nunca fue algo serio. El vino me gusta, pero más como consumidora, digamos… Y en relación con lo de empresaria... tal vez la palabra con la que más me siento afín es la de emprendedora, la persona que se mete en algo que le apasiona y lo lleva adelante involucrando a otros, buscando que el proyecto crezca y sea al mismo tiempo significativo para una, que te de una satisfacción anímica y no sólo económica. Y yo siempre fui muy de hacer cosas. Tal vez la gente conoce de mí el rol de modelo, pero tengo muchos otros roles que empujan para salir al mundo.
-Alguna vez recomendaste "escuchen sus cuerpos", ¿qué te dice el tuyo?
-Que siga tranquila siendo quien soy, que lo mejor que puedo hacer es desarrollar el potencial y ver dónde me lleva, que todo va a estar bien.
-También afirmaste "¿por qué habría de cambiar este cuerpecito que tantas satisfacciones me ha dado?", ¿cuál fue la mayor de esas tantas?
-No te puedo decir. Creo que la estructura del ranking, de buscar "el mejor", "el number one" en todo nos impide entender las cosas como suceden en la realidad. No todo puede ser entendido con el modelo mental de lo "best". Creo más en algo tipo "los 40 principales", pero sin orden, en una mezcla de cosas que se superponen y cuesta diferenciar. Y para contarte algunos grandes momentos te diría: Matías, los chicos, la comida india, las pasarelas, el taller de corte de Holi, pasear por el mundo, mis afectos, el jardín, hacer que mi casa sea linda y acogedora, leer libros que te llevan, no sé, cosas así…
-Como modelo llegaste a lo máximo y te consagraste, ¿en qué etapa de tu carrera como diseñadora te sentís hoy?
-Digamos que siento que mi avioncito ya despegó, pero todavía sigue subiendo. No sé a qué altura puede llegar este viaje, pero no me preocupa, estoy metida en la aventura y me hace muy feliz todo lo que me pasa a diario. Pensé que Holi iba a ser algo chiquito, casi como un gusto personal, para mí y para mis amigas, pero ahora veo que la cosa crece sin parar, estoy enfrentando el desafío de crecer en volumen y las amigas son muchas, muchísimas más. Es increíble la cantidad de gente con la que comparto esta búsqueda estética. Mis clientas son mis interlocutoras creativas, es un proceso compartido.