Carla Lorenzo cruzó esa línea y se puso delante de cámaras. Productora desde hace varios años en Canal 10, ahora se estrena como conductora de El sexo al diván, el programa sobre sexualidad que comparte con Carolina Villalba y Andrés Flores Colombino los viernes por la noche.
Estudiante avanzadísima de psicología, 30 años y "casada" aunque no por la vía formal, Carla Lorenzo habló de sus inicios y del desafío que le implica el nuevo programa sobre sexualidad. "Le hacemos frente a Tinelli y no nos va nada mal", dice en referencia a la competencia de los viernes.
El sexo al diván nació el año pasado a raíz de una convocatoria interna que hizo Canal 10 a todos su productores para que presenten ideas de programas. Una de ellas, ideada por Ricardo Artola, fue el programa que ya va por su cuarta entrega. Además de consultas técnicas, el ciclo entrevista a un invitado famoso sobre temas de sexualidad. "Hasta ahora han sido muy abiertos", resume Carla.
"Me ayuda mucho estudiar psicología. Allí se habla mucho de sexualidad, pero igual mi lugar en el programa no es para nada técnico. Para eso están Carolina y Andrés, los especialistas". Y añade la conductora: "De hecho, con este programa aprendí mucho de sexualidad, por ejemplo que aquella excusa de "me duele la cabeza" para no tener sexo no corre. El sexo es el mejor analgésico".
Carla Lorenzo y Carolina Villalba ya había incursionado juntas en un programa sobre sexualidad, aunque en radio: el año pasado, estuvieron al frente de un ciclo similar los domingos de noche por RadioCero.
-¿Qué tan importante es la sexualidad?
-Muy importante. Por algo atraen tanto a la gente estos contenidos. Últimamente, además, la gente se ha animado mucho a preguntar y opinar del tema. Nosotros, más allá de que también buscamos ser un productor entretenido, lo que más nos importa es ayudar a la gente por el lado de la información, darle información que le permita vivir plenamente su sexualidad. Para eso estamos y es lo principal para nosotros. Si no, hubiéramos aprendido con Carolina (Villalba) a bailar en el caño y agarrábamos para eso lado... (risas).
-Y en tu vida, ¿qué tan importante es la sexualidad?
-En mi caso, la sexualidad tiene que ver con estar con la persona que quiero y que me divierte. Siempre tuve novios y viví la sexualidad de ese modo. Me incentivo estar con alguien que yo sepa que me quiere, que me considera importante... Solo una vez quise vivir la sexualidad desde otro punto de vista: me fui a una discoteca y le di mi teléfono a cinco chicos, pero después, cuando empezaron a llamar, los despaché a todos. Eso de seducir, de la femme fatal, no va conmigo. No puedo, soy mucho más romántica.
-O sea que a tu marido no lo conociste en un boliche...
-No (risas); es el mecánico de la familia. Nos conocemos hace 10 años y hace un par de años hicimos un "casamiento" que voy a patentar como solución para aquellos que no nos queremos casar pero sí estar juntos y que nos parece que es válido que el contrato sea entre la pareja y nada más. Tuvimos fiesta, tuvimos un "cura", le pedí a un amigo actor que hiciera de sacerdote e hicimos todo como un casamiento normal, solo que ficcionado. Más allá de la broma, para nosotros fue un momento importante. Incluso, hicimos colectivo y la gente nos regaló, nos fuimos de luna de miel... hicimos todo como un casamiento, salvo firmar.
-¿Qué dice tu "marido" de tu salida en la TV?
-Está contentísimo. Además, él vivió todo el proceso. Desde mis comienzos en la radio de Atlántida, yo soy de ahí y ahí empecé... después trabajé en VTV, en producción y después en Canal 10, también como productora. El año pasado trabajé en Hogar, dulce hogar. Estuve en varios lados de la cosa y mi marido vio todo el proceso. Está recontento. Y mi familia, mis padres, ni te digo. ¡Mirá!, la nena sale en la tele!
-¿Estás estudiando psicología?
-Sí, soy generación 1992, en realidad. La dejé en 2001 y ahora retomé. Me iba bárbaro; hice hasta 4to. año sin parar, quería ser psicóloga forense, meterme en la cabeza de esa gente, de los criminales, ver por qué hacen lo que hacen. Pero de un momento para otro me paralicé: me di cuenta de que no quería entristecer mi vida con esos temas. Además, yo era una nena, tenía 20 y pocos años y estaba a punto de recibirme, vivía con mi madre y mi miedo era que no podía atender a gente que tuvieran problemas de vida graves... no me sentía capaz y abandoné todo. Estudié periodismo, canto y teatro. Y me fui metiendo en los medios.
-Ahora retomaste psicología...
-Sí, ocho años después me siento más confiada como para terminar. Quiero ejercer sin dejar tampoco la comunicación que también me encanta.
Fotos: Américo Plá. Gracias: Al pub The small Club (Brandzen 2172) por la locación.