La chica del dragón tatuado
Título original: the girl with the dragon tattoo | Director: david fincher | Actores: rooney mara, daniel craig, christopher plummer, stellan skarsgard | Género: drama/policial | Duración: 158`
A pesar de ser un calco de la original sueca, esta película de Fincher tiene lo suyo. Está impecablemente filmada, los actores fueron muy bien elegidos y si el guión se respeta al pie de la letra es porque en la versión original era uno de sus grandes atractivos. Como es de amplio conocimiento, se trata de la primera parte de la trilogía basada en las novelas de Stieg Larsson: Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres. Millenium es el nombre de la revista en la que trabaja el periodista Mikael Blomkvist, caído en desgracia al haber perdido un juicio a manos del político que estaba denunciando por mal manejo de fondos estatales. En ese momento lo contacta el patriarca de una poderosa familia sueca para que, con la excusa de que está escribiendo sus memorias, investigue la misteriosa desaparición de su sobrina, 40 años atrás. ¿Los sospechosos? Su propia familia, con miembros que casi no se hablan y algunos elementos nazis. Mikael recurrirá en algún momento a la otra pata de la historia, Lisbeth Salander, una investigadora experta en informática y pupila del Estado por problemas de conducta (y algo más). Quien la encarna, Rooney Mara (candidata al Globo de Oro), es la que más se ha esforzado en parecerse al personaje del film original, muy bien interpretado por Noomi Rapace. Es así que logra ubicarse un escalón por encima de sus colegas, todos ellos muy solventes, y entregar un thriller atrapante e inteligente que deja con ganas de más.
Bebés
Título original: bébé(s) | Director: thomas balmés | Actores: bayar, hattie, mari, ponijao | Género: documental | Duración: 79`
Cuatro bebés, cuatro realidades. Dos varones -Namibia y Mongolia- y dos niñas -Tokyo y San Francisco. El film se limita a colocar la cámara frente a ellos para mostrarlos en distintas situaciones o, en la misma situación, pero que se torna distinta por su entorno. No es lo mismo entretenerse mirando un gato que un grupo de moscas o jugar en una guardería que hacerlo entre cabras. En cualquiera de los casos y realidades socioeconómicas, los cuatro son felices a su manera, con lo poco o mucho que tienen. No hay relato en off, lo único que se escucha es música o voces sin traducción. Pero dado que los grandes protagonistas son los bebés, gritos, llantos y sonrisas son idiomas universales que todos entendemos y que nos hacen ver que, al menos en los primeros meses de vida, estamos muy cerca de ser todos iguales.